Haciendo cola en la tienda del espía.

23 mar 2009
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Leo  Capítulo 0, el blog de Manolo Gago, y no salgo de mi asombro. Él, que bucea en las inmensidades de la red y sus alrededores gastronómicos, trae a su página un video del crítico Françoise Simon en el que disecciona una comida en uno de los últimos “triestrellados” parisinos. Había leído algo de este crítico, al parecer muy respetado en Francia, en 7Caníbales y ya entonces no salía de mi asombro. Lean la entrada de Gago y la de los caníbales. No tienen desperdicio.

Lo que a mí me preocupa es el tema “cámara semi-oculta”. ¿Qué nos deparará este invento? Por lo que se ve a las arcas de Pedro J. excelentes dividendos pero, ¿y a las arcas de los restaurantes? ¿Es ético que alguien grabe y comente su menú? Yo creo que sí lo es aunque puede ser un arma de destrucción total. ¿Total? Sí, y si no, ¿quién pasaría por el trance de ser catapultado a la blogosfera a través de un youtube sin saberlo? Pocos.

Imaginemos que “mi primo, el crítico” tiene un día de perros y, tras una discusión con su casero o con el del banco, se acerca a un restaurante a comer. Resulta que “este familiar” no fuma, además odia el perfume y no soporta  que la mesa de al lado hable en un tono que no es el suyo. Además, lo que más le irrita es la falta de estilo propio. Pues bien. Supongamos que enciende la cámara y le traen la comida. El plato está caliente e inclinándose ve que en el borde hay una marca de huella que ni el CSI la hubiera visto pero él sí la ve. La cosa no acaba ahí, pues quienes comen en la mesa de al lado son unos empresarios que hablan de un ERE y de lo que se va a llevar cada uno. Hablan como si les fuera la vida en ello. Para finalizar, la comida no está nada mal pero qué casualidad no es lo que esperaba para un día como ese, ni entiende cómo uno de los ejecutivos huele tanto a perfume sin marearse.

Al llegar a casa enciende el editor de video y relata su experiencia, tal cual, sin haberse dado un paseo, haciendo suyo el lema “se van a acordar de quién soy”.

Esto es lo que me parece a veces supone la cámara y la crítica en general. Me hace gracia cómo están hechos los videos, quizá por el morbo de “ahora qué dirá” o qué sucederá. ¿Quién sabe? ¿Será el futuro?

En cualquier caso no conozco la obra del señor Simon, ahora sí algunas de sus críticas, las cuales me provocan sensaciones encontradas: me hacen sonreír y me hacen reflexionar.