el pingue

 

San Sebastián Gastronomika. “Año 0″

01 Dic 2009
16:10 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

Hacía ya muchos años que no asistía a San Sebastián. Cuando la organización me hizo el ofrecimiento de participar, presentando -algo así hice, creo- un desayuno con Pedro Subijana, no dudé. Me pareció una oportunidad única, ya no sólo por conocer a una de las referencias de mi época de estudiante, sino por saber qué sucede cuando un congreso con tanta raigambre como era el anterior es rediseñado por otra organización.

Dar la vuelta a un tinglado semejante es una labor no hecha para perezosos. Cuadrar agendas y caracteres ha de ser una de las faenas más ingratas y desconocidas. Sin embrago,  como pude comprobar con Andalucía Sabor, hay algo que se percibe en el ambiente y es el de relajo por parte de los ponentes y cocineros.

En esta nueva etapa, en este “año 0″, aparecieron caras que habían sido “obviadas” de la escena donostiarra, siendo puntales de la  gastronomía mundial. Quizá este dato hizo que el congreso tuviera otro “alma”, más unión, quizá la ambición de agradar y de comenzar una nueva etapa, un esfuerzo extra para y por la gastronomía y sus amantes, en otras épocas, desolados.

Japón era el invitado y, sin duda, acaparó toda la atención pues era lo que solicitaba cada paso, cada ponencia que ellos daban. Si tuvo repercusión local me imagino la tendrá en su propio país pues no se doblaba una esquina sin que un camarógrafo o un fotógrafo estuvieran presentes. No voy a abundar en las crónicas que han hecho otros dos blogs, Observación gastronómica y Gourmet de Provincias, pues si se quiere saber a ciencia cierta qué sucedió allí, ellos son dos buenos referentes. Voy a hablar de quien yo creo que fue el protagonista indiscutible, junto a la “performance” del restaurante Mibu.

 mibu.jpg

Creo que la figura del congreso ha sido Aduriz. Sin duda el aplauso que suscitó fue unánime, supo crear una atmósfera adecuada e hizo lo que quiso con todos nosotros, incluso a alguno nos “tocó”. ¿Por qué negar que, a veces, una ponencia emociona? Quizá es lo que se le pide al ponente, un esfuerzo emocional.

La última vez que lo vi me pareció “nervioso”, incluso algo “espeso”, pero esta vez estaba relajado, con un auditorio dispuesto a enamorarse sólo si lo que allí sucedía era mágico. ¡Y vaya si lo fue!. A partir de ahora el huevo tiene, entre sus clásicos, uno más, el de Mugaritz.

 huevo-volante.jpg

Enganchado me tiene lo sincero de Hilario Arbelaitz dando una lección de humildad y memoria gustativa, recordando, en sus platos, sus referentes. Alex Atala me pareció una figura rompedora, por su discurso cargado de belleza y compromiso,  y Jordi Butrón un libro abierto al que te enganchas y no encuentras razón para que se acaben las páginas… Me dejó un poco frío la tertulia entre Bras, Berasategui y Quique Dacosta. Quizá el formato, quizá la hora, quizá el escenario… Un tema a resolver: el horario… Creo que tendría que haber una campana que recordara al interviniente, al ponente, que tiene un tiempo limitado. Lo mismo que sucedió con esta ponencia sucedió con la de Adrià……

 performance.jpg

En cualquier caso creo que este año, el comienzo de esta “era” de congresos en San Sebastián, augura un buen futuro. Se ven indicios de regeneración en este mundo,  hay problemas endémicos como los horarios difíciles de arreglar y otros que se solucionan, poco a poco, como es la relación más estrecha con el conferenciante, ponente,…

Para mí fue especial pues pude estar y presentar un desayuno con Pedro Subijana. Quienes asistieron en esas fechas a su restaurante hablan de “su buen estado de forma”. Yo, que no fui y he de hacerlo, hablo de que es un tipo que desprende honestidad, sinceridad y muy, muy poca tontería gratuíta.

Ahora queda esperar al del próximo año. Para quien asista y haya estado en otros, estoy seguro que será una grata sorpresa.  Dudo que la organización se acomode al éxito conseguido este año. Cada vez los congresistas, los expositores, los patrocinadores, exigirán más actividades y más baratas, más caso por parte de los cocineros estrella, más sinergias en su caso, eso sí, no dudo que lo de este año suponga un revulsivo y acicate para trabajar por la gastronmía, cada uno en su sitio, como empresario o como amante de algo que se hace, como dice Adrià, “por lo menos cinco veces al día”. Bueno, esto último sólo algunos…… Gracias a GSR por la invitación.

13 comentarios

RSS (comentarios)  Trackback

  1. Comentario por El Cocinero Fiel — 01/12/2009 @ 17:20

    Qué interesante. Todo lo que se dice y también lo que se insinúa. Abrazos.

  2. Comentario por Nada de nada — 01/12/2009 @ 17:21

    Jo, pues sí. Efectivamente. Me dejan sin palabra tus crónicas. ¿Estábas mareado tras escribir este post? Lo digo por el peloteo, por el sube-baja y el baja-sube. Se nota que estabas invitado invitadísimo. Y según este post creo que lo volverás a estar. Mientras tanto algunos seguiremos pagando en época de crisis. Felicidades por tu blog que me agrada mucho.
    post data: Mira que presentar a Pedro Subijana y no haber estado en Akelarre recientemente es un delito.

  3. Comentario por elpingue — 01/12/2009 @ 17:26

    Cocinero Fiel:
    No sé si es tan interesante pero gracias. Creo que no insinúo nada, pero en fin….
    Saludos.

  4. Comentario por elpingue — 01/12/2009 @ 17:29

    Nada de nada:

    Posiblemente estaba mareado, quién sabe.
    ¿Peloteo?
    Sí, estaba ”invitado invitadísimo”. ¿Creees que lo volveré a estar? No lo sé. Intentaré ir adonde Pedro Subijana aunque creo que no es una obligación, ¿no?.
    ¿Pagar en época de crisis? A eso no te puedo responder.
    Gracias y bienvenido.

  5. Comentario por Álvaro Roldán — 01/12/2009 @ 19:35

    Podría mirarse al revés ¡Mira que no invitarte Pedro Subijana a su restaurante!

    Lo del control horario de los ponentes es algo que se reproduce en todos los congresos, sea cual sea su ámbito o especialidad. Hace años (muchos ya, he de reconocer) me llamaba mucho la atención que en las aulas hubiera crucifijos y fotos de jefes de estado y una ausencia total y absoluta de relojes. Yo nunca llevo reloj y cuando participo en algún evento público de estos (de otros estos, claro) agradezco un reloj de pared a la vista. Cuando no lo hay, actúo por aproximación.

  6. Comentario por elpingue — 01/12/2009 @ 19:36

    Álvaro:

    Pues no creas. Lo mismo es la solución. He visto unos bien baratos de IKEA, enormes. Eso ya no. Me gusta pagar mis facturas en los restaurantes, a vces no logro convencer a algún amigo de ello pero siempre les digo que es mucho mejor, yo me siento muchísimo mejor. Si ha de invitarme a algo que sea a una caña y un torrezno en el bar del barrio. Un saludo :)

  7. Comentario por Mikel Saizar — 02/12/2009 @ 00:10

    No me interesan demasiado estos congresos, pero este fin de semana me comentaba la novia de un joven, prometedor y noticiable cocinero gallego, que estuvo bien pero dudaba si repetir el próximo año debido a los costes de inscripción, viaje, hotel, etc. Viajaron dos, San Sebastián ni está cerca de Galica ni es barata y tampoco están las cosas para muchos gastos, así que la mujer echaba cuentas y parecía que no le compensaba demasiado la aventura, teniendo en cuenta que habrá uno próximo en Santiago, aunque supongo que no al nivel de Donosti.
    Leyendo tu crónica, la sensación es de cierto agotamiento y me pregunto si en este país se pueden organizar congresos en plan giras de artistas, llevando a Adriá de un lado a otro a contar lo mismo, o por el contrario pasará como en las grandes ferias sectoriales que se hacen de forma anual en uno o dos sitios, porque la cosa no da para presentar tanta novedad en tan poco espacio de tiempo. Saludos

  8. Comentario por elpingue — 02/12/2009 @ 12:54

    Mikel Saizar:

    No lo sé, Mikel. El sector, hablo del de los congresos, está en reestructuración, renovación, ……., y por ahora no sé si esto durará mucho o no. Lo que sí es que cada día los congresistas son más exigentes y quieren más interactividad. Creo, sinceramente, que los talleres son el futuro, ahora bien, no sé si esto es viable con los intereses de los patrocinadoresinstitucionales y particulares. Un congreso es, por lo que he visto, un puzle complicado.
    Un saludo y bienvenido.

  9. Comentario por lola — 02/12/2009 @ 20:26

    Hola Pingue:
    No tiene nada que ver con tu post, pero me gustaría sugerirte el tema del próximo: ¿que opinión te merece el señor Sergi Arola anunciando la excelentísima calidad de los productos de Lidl? A lo mejor tu puedes confirmarnos si es ahí donde hace la compra para abastecer sus restaurantes.
    Saludos

  10. Comentario por Sefalopodo — 02/12/2009 @ 21:40

    Interesante post, como de costumbre.
    Siempre me ha gustado tu postura independiente y que la defiendas pese a quien pese, pero no seas tan pacato, a ti te gusta que te inviten a lo que sea, a un gintoni por ejemplo ;-)
    A ti y a cualquiera, clarostá.
    Un abrazo,
    F

  11. Comentario por elpingue — 02/12/2009 @ 23:03

    Sefalópodo:

    Qué sorpresa!! El gintonic al que tú me invitaste me supo a gloria. :)
    Una aclaración: en general no me gusta que me inviten siempre y cuando no haya un ”tencontén”, lo que me recuerda que……
    Otra cosa es los restaurantes. No lo llevo bien ni en casas amigas.
    Saludos.

  12. Comentario por elpingue — 02/12/2009 @ 23:10

    Lola:
    No tengo ni idea de dónde compra. Cuando estaba con él en la Broche, sus supermercados y proveedores eran de contrastada calidad. Lo que sucede, y no es el único, es que, a veces, hay que buscarse las habichuelas fuera de lo que es el propio negocio… Si me preguntas qué haría yo, sólo puedo decirte que no estoy en su ”pellejo”. Lo que sí es cierto es que los de Lidl han de estar encantados pues es un comentario generalizado.
    Un saludo

  13. Comentario por Sefalopodo — 03/12/2009 @ 18:49

    Déjate de puntos suspensivos, a ver si este próximo mayo consigo cumplir mi plan y pasar por tus fueros y, ahí si, te dejaré que te desquites.
    Insisto en mi opinión sobre los respetabilisimo de tu independencia, y la de cualquiera que la defienda sinceramente aunque se deje querer de vez en cuando.
    Y sin embargo creo que no hace falta ser humilde para ser independiente. Seguro que todos conocemos más de un tabernero tacaño que además pretende los favores de los críticos, y a más de uno generoso que pasa de la crítica, sea esta buena o mala. La sinceridad se demuestra andando (o cocinando que es el caso), y el esfuerzo hay que pagarlo, faltaría más.
    Saludos cordiales.

Puede escribir un comentario:

Los campos marcados con [*] son obligatorios.


0DED5

Debe leer y teclear los 5 caracteres entre 0..9 y A..F, y enviar la respuesta.

   

© Diario Público.
Calle Caleruega nº 102, 1ª planta. Madrid 28033.
Teléfono: (34) 91 8387641
Mediapubli Sociedad de Publicaciones y Ediciones S.L.