Estos mileuristas es que van provocando

Aunque en España se cobra la mitad que en Alemania, Holanda o Reino Unido y, en general, un 20% menos que la media de la UE, la CEOE sigue con la copla de que los salarios de los trabajadores son los culpables del paro, algo que su presidente trata de remediar a toda prisa dejando de pagar a los suyos. El último en anatemizar los sueldos ha sido el responsable de Economía y Finanzas de la patronal, José Luis Feito, un hombre que sabe de lo que habla porque tiene cuatro; a saber: el de la CEOE y los que le corresponden como presidente del lobby de las autopistas españolas (ASETA), de su homóloga europea (ASECAP) y del Instituto de Estudios Económicos.

Es ya una costumbre que quienes defienden con mayor ardor la moderación salarial sean los que jamás moderan los suyos ni renuncian a un nuevo estipendio. Feito es uno de ellos. En su opinión, si aquí se destruye empleo a la velocidad de la luz es porque ganamos mucho y despedir cuesta muy caro, y la prueba de que subir los sueldos no sirve para aumentar el consumo es que en 2009 los salarios crecieron un 4% y el consumo cayó un 5%. Quizás fuera porque un millón de personas se quedó en la calle pese a que costaba un pico despedirlas, y el resto se puso a ahorrar por si estaban los siguientes en la lista.

Los culpables del paro son los mileuristas, que es que van provocando. Y las verdaderas víctimas son esos grandes emprendedores, que si no aprovecharon quince años de bonanza para fortalecer sus empresas y se dedicaron a especular para forrarse a toda prisa fue porque estaba en su naturaleza, ya que no se puede pedir al escorpión que no se ahogue si con ello ha de perdonar la vida a la rana que le cruza el río. ¿Iba a desaprovechar Díaz Ferrán y su conglomerado turístico la oportunidad de dar un pelotazo en SOS o de entrar como un jeque en la quebrada Martinsa? ¿Que con esos 125 millones de euros perdidos no hubiera quebrado Air Comet? Pues eso, que la culpa es del despido, que es carísimo.

Con este buen rollo previo, la CEOE se sentó ayer con los sindicatos y el Gobierno en la segunda ronda del diálogo social. Después de casi dos millones de nuevos desempleados, los interlocutores sociales han descubierto que en Alemania evitan despidos combinando reducciones de jornada y prestaciones públicas. La patronal parece estar por la labor. Ha echado cuentas y sale barato.