Días de Dolce fare niente

Fran Gayo

DÍA 10 Y FINALE

12 Sep 2009
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Y los días de cierre son así, uno va saliendo poco a poco de la burbuja y en medio de una película hindú de ambiente puro cannabis se encuentra pensando en el Mercadona y preguntándose en dónde puede haber dejado las llaves de casa.

Tom Ford ha llegado al Lido, tiene la cara brillante y una barba de tres días bastante fea. Le diré de otro modo: Tom Ford tiene el cutis graso, puede ser? En la rueda de prensa de su primer largometraje, “A single man”, es aclamado como si fuese un delantero con un hat trick bajo el brazo,  junto a  Colin Firth y la feérica Julianne Moore. La película es bastante cursi, correctita si queremos ser generosos, aunque resulta gracioso (y enternecedor) encontrarse a estas alturas alguien que aún no se ha curado del síndrome “In the mood for love”, los planitos al ralentí con música apassionata de violines a la Galasso no tienen perdón de dios.

Hana Makhmalbaf ha dado también su rueda de prensa tras la proyección de “Green Days”. Verla responder a las preguntas de los periodistas (con un discurso justito, reiterativo, pero maravillosamente vehemente) es ver a la próxima Indira Gandhi en un mitin.

O mejor: es ver a Chuck D repartiendo consignas.

Ultimos cartuchos. Pase de Clash, una película filipina sobre gangs en un barrio de chabolas de Manila. 60 minutos a base de larguísimos planos secuencia saltarines y una historia de hermanos tonteando con el crimen a la Rumble Fish. En el tramo final asistimos a un prodigio formal: llegado el previsible (y anhelado) estallido de violencia la pantalla vira a negro y debemos desentrañar el desenlace a partir de los diálogos jadeantes, algunos disparos, sonoras hostias…

Dos minutos de negro.
Mmmmmm… qué interesante recurso, Kiarostami lo utilizó en ABC Africa, recuerdas?
Cinco minutos de negro.
Qué secuencia llena de tensión y bravado autoral!!
Siete minutos

Ocho

Tímidamente alguien se anima a empezar la pitada y poco a poco le seguimos todos, pasamos del embelese a la indignación en diez segundos. Kaos reins otra vez, un proyector de vídeo jodido es el unico responsable de este plano ciego que nos tenía flipando..

Elipsis

Dársena del Lido, siete de la mañana, coincidimos Manu Yáñez, Sergi Sánchez  y yo. Comentamos lo inofensivo que parece el Lido a esas horas, medio amaneciendo y con las luces de los restaurantes apagadas. Es opinión generalizada que dentro del caos organizativo que parece inherente a la Mostra (independientemente de quien la dirija) este año el desastre ha sido especialmente sonoro. Por lo visto el realizador argentino  Adrián Caetano, que participaba en la Giornatte degli autori con “Francia”, su último film, decidió no presentar la película ni asistir a la proyección. El motivo: los encargados de seguridad no permitieron que su hija (a la sazón protagonista de la cinta) accediese al recinto del festival siguiendo una estricta norma que prohibe la entrada de menores en las instalaciones de la Mostra.

Aeropuerto Marco Polo, Diane Kruger espera que le sirvan un café y Jared Letto se dirije al baño, con gafas de espejo y un careto de malo que ni Shaun Ryder en los años locos de los Happy Mondays. Tiene toda la facha de mutar en un individuo bastante conflictivo desde el momento en que el sol se pone.

En fin, me da igual lo que haya hecho anoche en la fiesta de “Mr. Nobody”.

El caso es: al fin vuelvo a casa.

Y miren, me quedan algunas cosas que contar, hasta cotilleos, pero algunos son tan feos que resulta imposible pintarles algo de gracejo, y otros me los guardo para otro días.

Muchas gracias por su paciencia, salud, cuidense mucho.

DIA 9 - INTUICIÓN, CUÁNTOS ERRORES EN TU NOMBRE SE COMETEN

10 Sep 2009
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Curtis Mayfield, Sam Cooke, Mungo Santamaría, The Isley Brothers, Artie Shaw, Kool & the Gang, Quincy Jones…

Miren, lo de Fatih Akin ha sido llegar al lugar adecuado en el momento adecuado. Quedan dos días para que este circo desmonte las carpas y si en el contexto de mal café y cansancio que ayer les comentaba sueltas un film como “Soul Kitchen”, a los responsables del mismo les hace la ola hasta el mismísimo Godard con dolor de cervicales. La película es simpática por múltiples motivos: por su falta de pretensiones, por el tono de divertimento sano, por el trazo grueso de sus personajes y la ausencia total de complejos a la hora de resolver situaciones con giros delirantes de guión. Y porque nos caen bien los directores de cine con una colección de discos potente en casa, y me juego lo que quieran a que Akin es uno de ellos.

Los pases de prensa están mediaditos, por no decir flojos de asistencia. Me paso por la proyección de “Crush”, un omnibus (film colectivo) de cinco jóvenes directores rusos. En realidad voy a la proyección en calidad de fan, en el programa hay un corto dirigido por Alexei German JR., un tipo de 33 años que rueda como nadie hoy por hoy en el mundo mundial Y exagero, pero poco. Ver una secuencia planificada y dirigida por German JR es tener una erección imediata, es ver a Messi en un día bueno y con la presión atmosférica adecuada (es decir, no contra Bolivia), es ver a San Andrei Tarkovski reencarnado y pedir que ese plano secuencia no se acabe nunca.

El pase se retrasa 20  minutos. Los invitados no llegan y cuando lo hacen ya saben, kaos reins: pitada, palmas, abucheos (pero bueno, todo en unos términos de cortesía, ojo, sin grandes histerias). Veo parte del film, pero a medida que los minutos pasan empieza a pisárseme la siguiente sesión, así que debo irme sin catar el corto de German JR.  Según salgo me doy cuenta de que en las últimas butacas están diseminadas un grupito de azafatas y otros tantos bomberos… es testosterona lo que detectan mis fosas nasales? O soy yo que ando canino de tanto retiro espiritual en el Lido?

Y ustedes me pueden preguntar: si estás siempre crtiticando el cine italiano, si te burlas de los souvenir del 68 nostálgicos, qué demonios haces esperando cola con un algo de ansiedad para ver (precisamente) un souvenir del 68, y para más INRI italiano?

Y yo les diré: ni idea…

Intuición!!

O quizás el título de la película, que es hermoso: “Ragazze, la vita trema” (”Muchachas, la vida tiembla”).

Me voy a los 20  minutos. Snif…

El hall en la sala de prensa ofrece un aspecto desolador, la gente tumbada a la larga en los puffs, botellas de agua vacías (marca S. Pelligrino) por el suelo, parece más una términal de Barajas en pleno retraso de un vuelo de estos que despegan a medianoche.  Sobre unos cojines hay tres chicas durmiendo, una lleva puesta una corona con diamantitos de plástico. Empiezo a pensar que mientras me tragaba la peli de Brillante Mendoza se celebró aquí una fiesta pijama de cronistas por todo lo alto.

DÍA 8 - ASTAS AL VIENTO

10 Sep 2009
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Día ventoso en el que las astas de las banderas frente a la Sala Grande hacen un ruido endiablado como de botellas chocándose.

Todos empezamos a arrastrar (por este orden) mal humor, ojeras y pies doloridos. A esto le quedan dos padre nuestros y un ave maría, en cualquier caso.
Acabo de enterarme de toda la controversia relacionada con la película rumana “Francesca”, y la cancelación de sus dos repeticiones en la Mostra. Todo apunta a que este país se ha convertido en un lugar muy complicado para los que viven aquí e inexplicable para los que viven afuera. Por fortuna pude asistir a la primera proyección de esta peli el segundo día de festival, así que la hemos visto cuatro amigos gracias a la sensibilidad a flor de piel de un sector de la clase política italiana.

Más información? metan en google “Francesca” (la película) + Bobby Paunescu (el director y a la sazón productor de La Muerte del Señor Lazarescu) + Alessandra Mussolini (una de las interpeladas) y no hay pérdida, tendrán acceso a un universo de datos.

Este lugar (y me refiero al festival) es una burbuja, la dinámica de cada día te saca del mundo y cuando una noticia llega del exterior uno tiene la sensación de llevar varios meses lejos de su cotidiano.

Casi al tiempo que escribía las líneas de arriba Michele Placido rompía en gruñidos y desaires nerviosos por una pregunta que él consideraba fuera de lugar. A este tipo lo conocen ustedes porque era el protagonista de La Piovra, una serie que de chaval nunca fui capaz de meterme entre pecho y espalda. Luego  mi reencuentro con Placido se dio en la Mostra de Venecia, ha donde ha ido trayendo sus películas como realizador para recibir en ocasiones inmensos pateos. Especialmente sonoro fue el de “Ovunque sei” en 2004, menos guapo sus compatriotas le llamaron de todo. Si en Youtube meten Michele Placido lo primero que les sale es la bronca. Si lo quieren leer, en Público (y dónde mejor) tienen la crónica de Carlos Prieto, poniendo la película donde le corresponde.

….

Qué día extraño. No dejan entrar a la Sala Grande a una mujer enfundada en un burka, los responsables de seguridad no saben qué hacer, alguien con  la cara cubierta no puede acceder al recinto. Se miran entre ellos, varios hacen llamadas con cara de póker, se intercambian mil y un gestos. Y todas estas señales se pueden resumir en un único mensaje digno y conciliador, puro gremio: “tranquilos, todo va a estar bien”.

Proyección de “Lecturas del bloqueo”, el nuevo trabajo del maestro Sokurov para la TV Kupol rusa. La idea no es nueva: un texto (una compilación de testimonios sobre los 900 días de asedio a Leningrado), una serie de intérpretes (un grupo de gente al azar: ingenieros, estudiantes, actrices, soldados…) y la lectura íntegra de eso texto frente a la cámara. Straub y Huillet lo hicieron en “Operai Contadini”, Romuald Karmakar en “Hamburger Lektionen”, en “Shirin” Kiarostami le dio otra vuelta de tuerca grabando las reacciones en los rostros 140 mujeres ante la lectura en off de la leyenda de Shirin, la reina armenia… y bueno, se me ocurre ahora que en Madrid lo hacen cada año con el Quijote, no?
En el caso de Sokurov este lugar común deriva en otra cosa, la emoción incontenida de los actores frente al texto, la dureza extrema de los testimonios, la música que asoma de modo ocasional…

Veo “Villalobos” de Romuald Karmakar, no ficción retrato del músico y DJ Ricardo Villalobos. La proyección es en la sala Palabnl, otra carpa sin aislamiento acústico en la que un camión de la basura moviendo contenedores o una pareja discutiendo a varios metros de la entrada puede arruinarte un diálogo de la película que estés viendo. Para más gracia los suelos son de madera así que si das un paso con más ímpetu del necesario a la señora tres filas más allá se le moverá la permanente.
El film arranca sin contemplaciones, pura zapatilla, bombo y más bombo con algunos motivos andinos coronando. Cuando me quiero dar cuenta hay una vibración curiosa en el suelo, me fijo y veo que la mayoría de los asistentes al pase estamos siguiendo el ritmo de la canción con los pies. A Karmakar le hubiese encantado esta situación.

DÍA 7 - CARNE DE FIERAS

08 Sep 2009
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Georges Clooney anda por aquí, y eso en Venecia es casi peor que la amenaza de John Lasseter y su puesto ambulante de globos. La sala donde se dan las ruedas de prensa está abarrotada, no entra ni un alma más, así que los menos afortunados se apelotonan en la valla que cierra el acceso y miran todo desde un monitor. Los más perezosos y glotones se quedan en el hall principal, donde hay unos cuantos puffs, un monitor, megafonía y una mesa larga donde sirven queso, jamón y vino. Cuando llego, la rueda de prensa lleva celebrándose unos diez minutos y no queda ni una miga de pan que echarse a la boca. Hay periodistas que son como jubilados ante una degustación de galletas en el Carrefour, arrasan con todo…

Un fotógrafo francés ha desmontado su camaraza sobre uno de los puffs y pretende que nadie se siente en él, es un chulito piscinas peladito de cabeza, cadenitas doradas, perilla, cuando Carles Matamoros (Miradas de Cine) se sienta al lado de su teleobjetivo (al lado, no encima, al lado) el tipo se pone a gruñirle. Estamos tan aburridos que empezamos a discutir con él. Por discutir y mayormente porque nos cae mal. Le digo que esto no es un taller, que hay sitio de sobra y que se relaje un poquito. El tipo se va enfurecido. Casi al mismo tiempo una periodista española le grita a Clooney en la rueda de prensa “I love you!!!!”. Luego otro enajenado se pone en calzoncillos pidiéndole que le haga un hijo o algo así. En fin…

….

Semana de la Crítica. Se proyecta “Tehroun”, de Takmil Homayoun Nader. El presentador pomposamente nos anuncia que estamos a punto de ver algo muy especial, un film que muestra Teheran como nunca antes se había mostrado, un film valiente. La verdad de esta afirmación es relativa por decir poco. Cierto es: el cine iraní que llega (o llegaba) a las salas españolas suele ser más de la cuerda “la bondad humana puede con todas las adversidades”, no importa que lo extraviado sea un bebé, un cuaderno, una zapatilla o un globo blanco de una niña medio desdentada. Pero rebuscando en mercados y festivales no es tan complicado dar con algún film en el que las sombras y conflictos asomen sin complejos. Ahora mismo me vienen a la memoria dos films sobre yonquis bastante dignos, uno sobre transexuales de 2008, varios sobre violencia de género…
Así que por ese lado “Tehroun” no nos aporta gran novedad.
Es más, llama la atención su aspecto de crónica negra tipo “El Caso” por el que desfilan múltiples variables de delincuencia y maldad humana; para el realizador el hecho delictivo parece estar limitado a un submundo de fieras en el que las víctimas no tardan en ejercer como verdugos y viceversa.  Así, quien sufre de chantaje a su vez comete estafa, la prostituta maltratada tontea con el tráfico de bebés, el engañado pasa a integrar una banda organizada de ladrones que desvalijan una casa en la  que (oh casualidad) se celebra una fiesta con alcohol y mujeres sin velo. Insisto, en fin…

Lo de las piruetas que prometía ayer dejémoslo para mañana, por favor.

Buenas noches

DÍA 6 - KAOS REINS

07 Sep 2009
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El día se ha hecho eterno, algunos retrasos y la acumulación de proyecciones ha hecho que hoy el blog ande algo famélico. Mañana prometo alguna pirueta. Seguramente habrá quien agradezca la economía de anécdotas en este día.

……

Miren, hoy he subido en el ascensor del casino con un tipo que llevaba un pantalón a cuadros rojos, una riñonera con el mismo estampado de cuadros (pero en amarillo) y unos zapatos blancos como de cocodrilo. De entrada estamos ante el epítome de lo que en Asturias se llama “La Risión” o lo que mi madre denomina Visión de la Jota (esta expresión es inigualable de verdad).
Y sin embargo uno añora, cuando se sienta en cualquiera de las salas de esta Mostra, encontrarse más salidas de tono como la del ascensor y menos films correctos, buen-gustosos, fatalmente convencionales, construidos sobre la seguridad de estar haciendo un producto de calidad consensuada, como esos incautos que pagan a un asesor de imagen para que les conjunte la ropa.Algo de locura, por favor, señoras. Algo de desparrame, señores.
En los últimos días títulos como la sueca “Una solución razonable”, la francesa “Harragas”, o la vietnamita “Choi Voi” nos han hecho añorar de verdad las primeras jornadas arrasadas por los vikingos testosterosos de “Valhalla Rising”. De momento las escasas propuestas personales y extremas que se están dando se ciñen casi exclusivamente a la sección oficial. No deja de ser un contrasentido el regusto empuretado tanto la Giornate degli Autori como la Settimana dela Critica.

……

El festival lleva dos días tomado por Pixar, todo parece girar en torno a John Lasseter y su factoría de colorines. El hall de la sala Perla apesta a globos (acumulen más de 300 y verán el hedor que desprenden todos juntos) y los horarios se reorganizan sobre la marcha si es que cualquier actividad relacionada con Pixar se pasa de minutaje (ayer, el entusiasmo de Lasseter y periodistas redujeron a la mínima expresión la rueda de prensa de Claire Denis).

Primer programa de Corto Cortissimi. Nos informan a la entrada de que llevan un retraso de una hora (!!!) porque en la sala se celebraba un “Panel Discussion” de Disney-Pixar y aún no estaba muy claro cuándo iba a terminar. Esto obviamente desbarajusta los horarios para el resto del día, entre ellos la proyección de prensa de “Lebanon”, uno de los títulos que más rumorología está levantando de la sección oficial.

Una hora después el pase comienza, presentaciones de rigor, entusiasmo en las hinchadas de cada director novel, en fin, lo clásico en estas sesiones. Media hora después el zorro de Von Trier vuelve a senteciar su “chaos reigns”: se está proyectando sin subtítulos de ninguna clase un corto coreano, un músical medio queer sobre la frustrada vida de una ama de casa. La gente da palmas, abuchea, gritan “Sottitoli, per favore!!”. En un momento dado un grupo de gente se levanta y salen de la sala ruidosamente. Uno de ellos dice a voz en grito, “we apologize with the filmmakers, but this is not good”. Buena intención no le falta, pero discreto, lo que se dice discreto…
Por fin el corto acaba y con él el sufrimiento de la delegación coreana.
Luces. Alguien aventura que las han encendido para disculparse, pero va a ser que no. Cinco minutos, diez, quince… por lo visto hay un problema en cabina de proyección. La gente empieza a irse, ruidosamente, claro.

Me miro las manos, anoche me devoraron los mosquitos en la habitación. En concreto se engolosaron con los dedos de mis manos, a saber por qué, y ahora parezco el puto Don Miki.

DÍA 5 - ALGUNOS MOTIVOS PARA ESTAR LOCO POR CLAIRE DENIS

06 Sep 2009
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Domingo, quinto día y Claire Denis vuelve al Lido un año después de presentar  su anterior “25 rhums”. En esta ocasión con “White material”, proyecto rodeado de suficientes factores como para hacerlo parecer harto más ambicioso (término resbaladizo donde los haya) que el drama familiar y cotidiano del pasado año.

Cada nueva película de Claire Denis es una invitación a encontrarte con un desafío, con un giro inesperado que estará plagadísimo de las propuestas más sugerentes. Ayer pensaba que desde hace varios años soy fan de la realizadora francesa, con una admiración que no suele aplicarse cuando hablamos de directores de cine, es un sentimiento cerril más cercano al modo en que se sigue a, por ejemplo, Neil Young. Podría haber infinidad de motivos para esto, se me ocurren a bote pronto algunos:

- A Claire Denis se la adora con un feeling casi adolescente y epidérmico, por el mismo motivo que se sigue a Paul Weller, Van Morrison o Robert Louis Stevenson, ni queremos ni podemos en realidad argumentar demasiado pero ese motivo existe y no nos resistimos a él.
- Se la adora también porque de ella han escrito algunos de sus textos más inspirados (y apasionados) firmas tan dispares como Alvaro Arroba, Hilario J. Rodríguez o Quintín.
- Porque nunca ha logrado una Palma de Oro, un César, un León de Oro… los grandes galardones se le resisten, es de algún modo nuestra autora incomprendida (y algo maldita) y nosotros estaremos siempre agazapados en el patio de butacas, queriendo romper en aplausos cada tres secuencias.
- Porque con 18 años de carrera a sus espaldas no ha conseguido estrenar nunca en nuestro país, incluso con films tan asequibles y hermosos como “35 rhums”, “Nenette et Boni” o “Vendredi Soir”.
- Porque a medida que los años pasan se ha ido convirtiendo en una especie de Gloria Swanson en clave riot grrrl .
- Por ser un bellezón de mujer capaz de fulminar con la mirada ante el comentario inoportuno del periodista desubicado.
- Por ser un mariscal de campo capaz de lidiar con auténticas bestias pardas como Beatrice Dalle, Vincent Gallo, Denis Lavant…
- Por insistir en recuperar para la gran pantalla una y otra vez a Gregoire Colin (del que también somos bastante fans).
- Por ser la directora con la planta más cool que uno se puede cruzar en un festival (ni Pedro Costa está a su altura). Pónganle una Epiphone encima, sáquenla  a un escenario en una reunión de Bikini Kill o L7 y nadie notará el cambio.
- Porque (con “Trouble everyday”) hizo que por última vez se nos pusiesen los pelos de punta en un cine y sintiésemos canguelo del bueno, del primigenio.
- Porque quiere a sus actores y los saca siempre hermosos e investidos de personajes tremendos, apasionantes. Consiguó que en “Vendredi Soir” todos creyésemos que era probable sentir un flechazo irremediable por Valerie Lemercier (un equivalente galo a Paz Padilla si me lo permiten) y que nos tragásemos devotamente su escarceo amoroso con Vincent Lindon.
- Por haber dejado para la  posteridad ese momentazo de Denis Lavant bailando “Rhythm of the night” como si en ello le fuese la vida (en “Beau Travail”). Incluso ha conseguido que ganemos un extraño cariño a semejante pestiñazo de canción. Por cierto, interpretada por un combo italiano, unos tal Corona. Esto he tenido que mirarlo en Google.
- Porque algún día rodará la adaptación definitiva de Moby Dick, estamos convencidos, con Michel Subor encarnando al Capitán Ahab, Gregoire Colin transformado en Ismael y para Queequeg se nos ocurre… no se, ya veremos.
- Porque respaldada siempre por la directora de fotografía Agnes Godard ha conseguido hacernos creer en un mundo hermoso y acechante, en el que merece la pena adentrarse aún a riesgo de que nos coman la cara a mordiscos.

DÍA 4 - LA SALA CHE NON C’ERA PIU (cuarta entrada y un relato fantástico)

05 Sep 2009
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Hoy el día se despierta peleón, viento, nubes y la amenaza de la clásica tormenta veneciana que nos visita cada año.
Qué ganas de estar en casa con la segunda taza de café y leyendo los periódicos…

Intento alquilar en el hotel una bicicleta para ir a la sala Zorzi, el lugar en el que duermo está a unos 25 minutos a pie y voy pelado de tiempo. El chico de la recepción se disculpa y me dice que han decidido no alquilar más bicicletas para un día completo, tienen demasiados huéspedes que las necesitan sólo un par de horas y los del full day tenemos la mala costumbre de llevarnos las que están en mejor estado.

Bueno, le digo, alquílame entonces una de las malas!
- No no puedo
- Pero, por qué?
- Porque no!
- Y entonces?
- Yo le digo de un lugar al lado de la dársena donde le alquilan una bicicleta para toda la semana.
- Pero si la quiero sólo para hoy!
- Bueno, puede usted negociar con ellos que se la alquilen por dos o tres días.
- Sólo hoy! la necesito sólo hoy!

Me voy corriendo como un galguillo entrado en años. Llego con el bazo envuelto en una página del Corriere pero a tiempo para la primera peli del día, “Kakraki”, una comedia rusa digna y convencional, a la Gómez Pereira. El operador no ha quitado las colas de la copia, así que entre rollo y rollo, cada 20 minutos aproximadamente, desfilan por la pantalla unos símbolos divertidísimos y unos numeracos en cuenta atrás.  Me arrebujo en la butaca y pienso que llevo cuatro días ya fuera de casa.

……..

Se ha corrido el rumor de que Hugo Chávez podría venir a la proyección de “South of the border”, el documental que Oliver Stone ha dirigido sobre él. Esto provoca aislados brotes de ansiedad y paranoia en la sala de prensa. Nadie se aventura a darlo por confirmado, pero la posibilidad de un una supernova informativa en la que coincidan en 24 horas Chávez, Oliver Stone y Michael Moore le hiela el estómago a más de uno.

……

Dove sei la sala Pasinetti?

El joven de la organización me responde que no sabe, va a buscar a alguien, vuelve con otro chaval (este trajeado) que me indica. Voy, me detengo a la entrada. ¿Sala Pasinetti? Me responden que no es ahí, tengo que dar la vuelta al edificio. Salgo, paso al lado del trajeado y le comento (ya me dirás para qué…) que la sala Pasinetti no está dónde él creía. “Mi scusi signor” me dice. “Nada, nada” le digo.

Más controles.

“¿Sala Pasinetti?”
Me responden que es en otro edificio, por un lateral de la sala grande. Hay una cola nada desdeñable de gente esperando. “Al fin, es aquí” me digo.
Cinco minutos después un joven viene agitado por las prisas y pregunta si esa es la entrada para la sala Pasinetti.
Varias personas responden al unísono que NO lo es y le dan indicaciones. El muchacho sale corriendo y sin apenas dudar salgo detrás de él. Cuando me quiero dar cuenta me encuentro caminando primero, corriendo  después, por un largo pasillo, sin luz natural y algunas fluorescentes desperdigadas en un techo por el que asoma un encofrado de hace varias décadas.

Los pasos del otro suenan cada vez más lejanos.

Hay unos segundos de silencio en los que me detengo sin saber qué hacer.

A mis espaldas oigo un caminar firme que se aproxima, me giro y veo una figura fornida y amenazante vestida con un extravagante traje de terciopelo negro y cuello Mao. Se acerca con sonrisa mefistofélica, las luces del techo hacen brillar su craneo, me agarra por el antebrazo mientras que clava su mirada azul en el fondo del pasillo y murmura algo que no llgo a comprender.

Sólo atino a decir: “Yo es que estaba buscando la sala Pasinetti…”

Fine de la prima puntata.

A continuare

…….

Día pleno de cine italiano. Nadie podrá decir que al menos no lo intentamos. Cuento hasta trece películas proyectándose a lo largo de la jornada. Tampoco en Italia remite la epidemia “Cuéntame cómo pasó”, las inacabables miradas nostálgicas a los 60 y 70, en las que mayormente se vuelve sobre aquellos años de convulsión ideológica y social para lanzar una mirada ternurista y babosilla (”íntima” le dicen).
Eso sí, cuando esto acabe el gremio de la ropa usada y el utillaje vintage habrá hecho ya su Agosto.

DÍA TRES - QUE VIVAN LOS GRANOS

04 Sep 2009
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Así es señores, que vivan, y lo digo en toda su extensión!

Tamaña afirmación está relacionada con el improbable remake que Shinya Tsukamoto ha acometido de su mítica Tetsuo, 20 años después, ahí es nada.

Pero de eso hablaremos luego. Y del grano en cuestión.

El día empezó farragoso, con problemas en una proyección y un retraso de 40 minutos, algo que en este lugar puede resultar fatal o generar un efecto mariposa de insospechables consecuencias. Una señora muy morena y peripuesta, muy tertuliana de La Noria o así,  se levanta varias veces de su butaca para exigir a voz en grito que alguien le explique lo que sucede exactamente y saber en qué momento se reiniciará la proyección.

No, señora, estas cosas a primera hora mejor no.

La tipa no se desenfurece por mucho que las azafatas intenten quitar hierro a la situación. Anuncia, a voz en grito también, que es periodista y tiene muchas entrevistas programadas para la mañana. Está indignada, pero vaya, a base de bien.En un momento una de las jovencitas uniformadas parece tener una idea genial, sale de la sala con la cabeza rodeadita de estrellas, como Vicky el Vikingo en los momentos de inspiración, y vuelve con una revista que ofrece a la señora cronista, para que vaya haciendo tiempo, dice.

Momento Mirada Fulminante.

Luego la gran dama agarra la revista y la muchacha se va triunfante. Antes de que consiga dar cuatro pasos vuelve a sonar un graznido en la sala “Al menos enciendan más luces, así no se puede leer!!!!!”

…….

El día se presenta cargado de tensiones. Rueda de prensa de Wener Herzog, por la (aparentemente) delirante continuación del “Teniente Corrupto” de Abel Ferrara. Ante los micros el director teutón, Nicolas Cage y Eva Mendes, a la que en un ramalazo epifánico le veo un no se qué de Ana Obregón.

No me pidan explicaciones porque las epifanías son así, cuestión de fe.

Un periodista alemán abre la tanda de preguntas. Se dirige a Herzog para preguntarle por su controversia con Ferrara (que se ha cagado en los muertos de esta continuación y de sus responsables). Segunda pregunta: Señor Herzog, ha tenido usted alguna experiencia con las drogas en la que inspirarse para la película?

Primera respuesta: WH mira al periodista con sus ojos azules de bruja mala (desde que se ha quitado el bigote da un mal rollo que te cagas) y le pregunta en qué planeta ha vivido durante los últimos cinco años. Silencio en la sala de prensa. Todos miramos acojonados los monitores que retransmiten la rueda.

Segunda respuesta (y si pueden léanlo con voz grave y amenazante): NUNCA, NI UNA SOLA VEZ EN MI VIDA, HE TENIDO NINGUNA EXPERIENCIA CON LAS DROGAS NI ME HA INTERESADO LA CULTURA DE LAS DROGAS. La gente se mira en la sala de prensa murmurando “yo tampoco, yo tampoco, y tu?” “no, no, que va, nunca, yo tampoco”.
…….

Hace 20 años Shinya Tsukamoto, con su medular “Tetsuo” marcó un antes y un después en el cine fantástico dejando una impronta de delirio en las mentes de muchos de nosotros. Dos décadas más tarde, el Sr. Tsukamoto ha contruído una extensa filmografía con algunos altibajos, (aunque las alegrías sin duda ganan por goleada) hasta llegar a este proyecto, un remake de larga gestación rodado e inglés y en un principio destinado al mercado USA.

En un principio. Porque aquí la propuesta de Tsukamoto está muy lejos de presentarse domesticada. Hay, como en el grueso de su filmografía, un momento de amago narrativo que pronto deriva en otra cosa, en un carrusel de texturas, sonido y chifladura que, como de costumbre, a unos nos pirra sin reservas y a otros lo expulsa de la sala casi inmediatamente.
El remake tiene poco que ver con el original, quizás la excusa argumental retrasa demasiado en esta ocasión el meollo de la película, a través de un pseudo melodrama familiar que caería en la cursilería de no descubrir el salary man protagonista que su fallecida madre fue realmente una cyborg, (y eso marca mucho, qué duda cabe). He aquí la explicación irrebatible a la cantidad de cables, tuercas y yo qué se cuántas cosas metálicas que esconde en su interior, y también a esos espectaculares lapos de aceite negro que no deja de expectorar.
Sin embargo algo se ha  perdido en el camino, no cabe duda de que Tsukamoto sigue manejando sus herramientas (las que él ha creado y sólo él sabe poner en funcionamiento) sin concesiones de ningún tipo, pero no dejamos aún así de añorar el granazo excesivo del 16mm que hizo tan característica la propuesta visual del original, aquel blanco y negro contrastadísimo que aquí dejan sitio a una alta definición molesta y algo aséptica.

DÍA 2 - Day of the Warriors

03 Sep 2009
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Desde primera hora de la mañana ando con la sensación de que hemos llegado aquí varios días antes de lo acordado con la organización. Andamios en el interior del casino, plásticos recubriendo los suelos, la  gente de seguridad no sabe muy quién sube ni quién baja… Eso sí, fuerzas del orden a dolor y por doquier, como manda la tradición en este lugar; policías con perros, antidisturbios pertrechadísimos, ejército, empresas privadas de seguridad… este rincón del Lido es una zona tomada por un grupo de gente uniformada y ociosa que te mira y remira además de, suponemos, aburrirse como el demonio.

Más: el festival se ha sacado de la manga una nueva sala, la Perla 2, y la ha calzado a la fuerza donde no había lugar físico para ello. Una especie de hangar prefabricado con 400 butacas en su interior, sin aislamiento acústico (anoche uno de los chiringuitos adyacentes tuvo el detalle de amenizarnos la proyección de las 22.00 horas con un impagable recopilatorio de eurodisco )  más un estruendoso aire acondicionado. En el fondo daría el aspecto (y eso en la primera jornada) de que esta edición se ha planteado como una especie de año muerto, una transición hacia un 2010 para el que no dejan de anunciarse grandes cambios y el advenimiento de una Mostra renovada.

Hasta que eso llegue esto es lo que hay…

Casilleros, los mail boxes donde las disribuidoras dejan la información para la gente de prensa. Los acreditados por los diarios tiene acceso a ellos, los semanarios, mensuales y demás tienen que contentarse con rebuscar entre las inmensas cestas de papel para reciclar y rescatar este pressbook o aquel poster anhelado. Salgo cargado de papeles y me cruzo con Vincent Gallo. Es pequeñín (como yo, vamos) de aspecto inofensivo a pesar de su barbaza medio canosa y la andrajosa melena. De Gallo podrían contarse infinidad de anécdotas, a buen seguro todas ciertas, pero de momento yo sólo puedo constatar su estatura.

Veo “Valhalla rising” de Nicolas Winding Refn (lo conocen por su adrenalínica “Pusher”). La pregunta es: se puede hacer una película de vikingos izquierdosa? me da que no, y vista la filmografía del director danés queda claro que no estamos ante un dechado de valores hippies precisamente. Así que el tema ideológico mejor lo aparcamos antes de entrar en la sala.

Más allá de eso, su anunciadísima épica sobre un guerrero vikingo de fuerza sobrenatural y el viaje que lo conduce a América en el año 1000 funciona por momentos como una aventura nihilista y  cargadísima de violencia, alejada de cualquier acercamiento naturalista (la dirección de arte es justa para una película de estas características, pero se agradece no tener que tragarse un esforzado desfile de reconstrucciones y vestimentas cosidas a mano).  Mads Mikkelsen (el canalla lagrimoso de Casino Royale) se echa encima el papel principal sin demasiados esfuerzos y el resto del elenco hacen lo propio con un tono declamatorio que a veces resulta cansino (bueno, es lo que tienen los cantares de gesta, no?), pero de algún modo Winding Refn consigue que ni un sólo plano nos recuerde a “Erik el vikingo” o a un clip de heavy metal sobrado de presupuesto (y eso para mi no es poco, siempre me ha parecido que en “Lancelot du Lac” de Bresson hay varias secuencias que  remiten poderosamente a “los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus locos seguidores”, nunca se habían fijado?). El problema de “Valhalla rising” aparece una vez que nuestro grupo de vikingos llegan a costas de America, ahí la película empieza a derivar tanto como sus desnutridos personajes, y la fascinante pesadilla pasa a ser un sueño… profundo.

DÍA 1 - Mami, llegué bien

02 Sep 2009
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Bienvenidos al bochorno y al chirriar de las dársenas oxidadas, al codazo para evitar que alguien se te cuele, a estos trayectos en el vaporetto que va del aeropuerto al Lido y vuelta.

Y a lo lejos verás otra vez Venecia, adivinarás la plaza de San Marco, Murano, imaginarás Rialto sabiendo que un año más los 11 días de la Mostra se limitarán de modo exclusivo a los escasos kilómetros de esta isla donde el festival se celebra, tres avenidas largas (redefinamos aquí largo, por favor) dibujando una H plena de hoteles prohibitivos, restaurantes, dos farmacias, alguna tienda y poco más.

Sigue resultando un misterio el por qué uno de los tres grandes festivales del mundo se celebra en un lugar de estas características.

De mano la Mostra de este año (por mucho que se quiera rendir pleitesía a Marco Muller) desprende un olor a rancio poco habitual, una situación extraña que nos hace desembarcar sin demasiadas espectativas aunque también es cierto que esta sensación es el caldo de cultivo ideal para que la sorpresa nos asalte.

Poco ayuda además la broma posmoderna de entregarle  el premio Gloria Jaeger le-Coultre a Sylvester Stallone por su carrera y méritos (le han precedido en el galardón Agnes Varda, Abbas Kiarostami y Takeshi Kitano, cágate, little parrot). La noticia a buen seguro habrá despertado alborozo y descontrol entre la platea de delirantes freaks (pronúnciese freaks) que recientemente se arrojaron al onanismo sin control excitados por una admiración desconcertante por Jean Claude Van Damme, otro portero de discoteca aunque este con algunos gramitos  (me permitan el chiste) más de charm que el cirujeado Sly.

En el blog dedicado a la pasada edición del festival de Cannes (Cannino, rebúsquenlo por aquí) me había propuesto guardar una entrada para lo que me dio por llamar la pasarela Bazin, es decir, para hablar de los críticos y sus maneras en el vestir, su querencia por los zapatos castellanos, el jersé de lana en pleno Verano, el pantalón de pinzas… el “reportaje” acabó desactivándose porque Cannes no es el mejor lugar para columpiarse con los analistas del 7º arte. Mimados por ese magno evento y la sempiterna adoración gabacha por la crítica, son los reyes del mambo, la gracia se les seca y se vuelven de una solemnidad que vaya…

Aquí en Venecia están como más solicos, caminan meditabundos, contemplan el canal con tristeza y cual el Gustav Von Aschenbach de Thomas Mann permanecen con gesto entristecido frente al verjado del Hotel Des Bains…

No lo olvidéis: desde la oscuridad yo vigilo vuestros calcetines, el modo en que combináis los colores, esas chaquetazas de adolfo domínguez, el minimo despiste lo pagaréis caro.

Tenía preparado un final tipo epifanía en el que el cronista interrumpe su texto cuando ve en lontananza el embarcadero del Lido, el letrero de Cinzano coronando el hotel Riviera (el mismo letrero exactamente que Joseph Losey mostraba en la primera secuencia de su “Eva”), pero todo ese asumir la futilidad de nuestro devenir se ha jodido, porque el letrero ya no está y el mítico embarcadero está lleno de grúas, hormigón, vallas, jubilados escudriñando y la sensación de que la gran campaña neroniana de lavarle la cara a la Mostra ha dado comienzo ya.

Mañana arrancamos.