Fran Gayo

Días de Dolce fare niente

DÍA 5 – ALGUNOS MOTIVOS PARA ESTAR LOCO POR CLAIRE DENIS

06 Sep 2009
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

Domingo, quinto día y Claire Denis vuelve al Lido un año después de presentar  su anterior “25 rhums”. En esta ocasión con “White material”, proyecto rodeado de suficientes factores como para hacerlo parecer harto más ambicioso (término resbaladizo donde los haya) que el drama familiar y cotidiano del pasado año.

Cada nueva película de Claire Denis es una invitación a encontrarte con un desafío, con un giro inesperado que estará plagadísimo de las propuestas más sugerentes. Ayer pensaba que desde hace varios años soy fan de la realizadora francesa, con una admiración que no suele aplicarse cuando hablamos de directores de cine, es un sentimiento cerril más cercano al modo en que se sigue a, por ejemplo, Neil Young. Podría haber infinidad de motivos para esto, se me ocurren a bote pronto algunos:

– A Claire Denis se la adora con un feeling casi adolescente y epidérmico, por el mismo motivo que se sigue a Paul Weller, Van Morrison o Robert Louis Stevenson, ni queremos ni podemos en realidad argumentar demasiado pero ese motivo existe y no nos resistimos a él.
– Se la adora también porque de ella han escrito algunos de sus textos más inspirados (y apasionados) firmas tan dispares como Alvaro Arroba, Hilario J. Rodríguez o Quintín.
– Porque nunca ha logrado una Palma de Oro, un César, un León de Oro… los grandes galardones se le resisten, es de algún modo nuestra autora incomprendida (y algo maldita) y nosotros estaremos siempre agazapados en el patio de butacas, queriendo romper en aplausos cada tres secuencias.
– Porque con 18 años de carrera a sus espaldas no ha conseguido estrenar nunca en nuestro país, incluso con films tan asequibles y hermosos como “35 rhums”, “Nenette et Boni” o “Vendredi Soir”.
– Porque a medida que los años pasan se ha ido convirtiendo en una especie de Gloria Swanson en clave riot grrrl .
– Por ser un bellezón de mujer capaz de fulminar con la mirada ante el comentario inoportuno del periodista desubicado.
– Por ser un mariscal de campo capaz de lidiar con auténticas bestias pardas como Beatrice Dalle, Vincent Gallo, Denis Lavant…
– Por insistir en recuperar para la gran pantalla una y otra vez a Gregoire Colin (del que también somos bastante fans).
– Por ser la directora con la planta más cool que uno se puede cruzar en un festival (ni Pedro Costa está a su altura). Pónganle una Epiphone encima, sáquenla  a un escenario en una reunión de Bikini Kill o L7 y nadie notará el cambio.
– Porque (con “Trouble everyday”) hizo que por última vez se nos pusiesen los pelos de punta en un cine y sintiésemos canguelo del bueno, del primigenio.
– Porque quiere a sus actores y los saca siempre hermosos e investidos de personajes tremendos, apasionantes. Consiguó que en “Vendredi Soir” todos creyésemos que era probable sentir un flechazo irremediable por Valerie Lemercier (un equivalente galo a Paz Padilla si me lo permiten) y que nos tragásemos devotamente su escarceo amoroso con Vincent Lindon.
– Por haber dejado para la  posteridad ese momentazo de Denis Lavant bailando “Rhythm of the night” como si en ello le fuese la vida (en “Beau Travail”). Incluso ha conseguido que ganemos un extraño cariño a semejante pestiñazo de canción. Por cierto, interpretada por un combo italiano, unos tal Corona. Esto he tenido que mirarlo en Google.
– Porque algún día rodará la adaptación definitiva de Moby Dick, estamos convencidos, con Michel Subor encarnando al Capitán Ahab, Gregoire Colin transformado en Ismael y para Queequeg se nos ocurre… no se, ya veremos.
– Porque respaldada siempre por la directora de fotografía Agnes Godard ha conseguido hacernos creer en un mundo hermoso y acechante, en el que merece la pena adentrarse aún a riesgo de que nos coman la cara a mordiscos.


comments powered by Disqus