Fran Gayo

Días de Dolce fare niente

DÍA 7 – CARNE DE FIERAS

08 Sep 2009
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Georges Clooney anda por aquí, y eso en Venecia es casi peor que la amenaza de John Lasseter y su puesto ambulante de globos. La sala donde se dan las ruedas de prensa está abarrotada, no entra ni un alma más, así que los menos afortunados se apelotonan en la valla que cierra el acceso y miran todo desde un monitor. Los más perezosos y glotones se quedan en el hall principal, donde hay unos cuantos puffs, un monitor, megafonía y una mesa larga donde sirven queso, jamón y vino. Cuando llego, la rueda de prensa lleva celebrándose unos diez minutos y no queda ni una miga de pan que echarse a la boca. Hay periodistas que son como jubilados ante una degustación de galletas en el Carrefour, arrasan con todo…

Un fotógrafo francés ha desmontado su camaraza sobre uno de los puffs y pretende que nadie se siente en él, es un chulito piscinas peladito de cabeza, cadenitas doradas, perilla, cuando Carles Matamoros (Miradas de Cine) se sienta al lado de su teleobjetivo (al lado, no encima, al lado) el tipo se pone a gruñirle. Estamos tan aburridos que empezamos a discutir con él. Por discutir y mayormente porque nos cae mal. Le digo que esto no es un taller, que hay sitio de sobra y que se relaje un poquito. El tipo se va enfurecido. Casi al mismo tiempo una periodista española le grita a Clooney en la rueda de prensa “I love you!!!!”. Luego otro enajenado se pone en calzoncillos pidiéndole que le haga un hijo o algo así. En fin…

….

Semana de la Crítica. Se proyecta “Tehroun”, de Takmil Homayoun Nader. El presentador pomposamente nos anuncia que estamos a punto de ver algo muy especial, un film que muestra Teheran como nunca antes se había mostrado, un film valiente. La verdad de esta afirmación es relativa por decir poco. Cierto es: el cine iraní que llega (o llegaba) a las salas españolas suele ser más de la cuerda “la bondad humana puede con todas las adversidades”, no importa que lo extraviado sea un bebé, un cuaderno, una zapatilla o un globo blanco de una niña medio desdentada. Pero rebuscando en mercados y festivales no es tan complicado dar con algún film en el que las sombras y conflictos asomen sin complejos. Ahora mismo me vienen a la memoria dos films sobre yonquis bastante dignos, uno sobre transexuales de 2008, varios sobre violencia de género…
Así que por ese lado “Tehroun” no nos aporta gran novedad.
Es más, llama la atención su aspecto de crónica negra tipo “El Caso” por el que desfilan múltiples variables de delincuencia y maldad humana; para el realizador el hecho delictivo parece estar limitado a un submundo de fieras en el que las víctimas no tardan en ejercer como verdugos y viceversa.  Así, quien sufre de chantaje a su vez comete estafa, la prostituta maltratada tontea con el tráfico de bebés, el engañado pasa a integrar una banda organizada de ladrones que desvalijan una casa en la  que (oh casualidad) se celebra una fiesta con alcohol y mujeres sin velo. Insisto, en fin…

Lo de las piruetas que prometía ayer dejémoslo para mañana, por favor.

Buenas noches


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