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	<title>Fuera de lugar</title>
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		<title>¿Y si no hiciésemos nada?</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 06:29:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alexandra-Odette Kypriotaki]]></category>
		<category><![CDATA[15-M]]></category>

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		<description><![CDATA[Más de diez huelgas generales en Grecia, pero ¿se ha conseguido algo? Alexandra-Odette Kypriotaki ha participado en las movilizaciones desde 2008, pero se marchó a Londres con esa pregunta en la cabeza. “En mi país ya no se encuentra trabajo ni de camarera”, me contó. La conocí en un encuentro organizado por el pensador-activista Franco [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY">Más de diez huelgas generales en Grecia, pero ¿se ha conseguido algo? Alexandra-Odette Kypriotaki ha participado en las movilizaciones desde 2008, pero se marchó a Londres con esa pregunta en la cabeza. “En mi país ya no se encuentra trabajo ni de camarera”, me contó. La conocí en un <a href="http://kafca.eu/conference/program">encuentro</a> organizado por el pensador-activista <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/category/franco-berardi-bifo">Franco Berardi (<em>Bifo</em>)</a> en Barcelona. Su <a href="http://kafca.eu/critical-landscapes/a-new-timestate-zone-of-being-the-greeks-and-the-neo-psychedelia">intervención</a> en aquel encuentro me pareció muy sugestiva y desafiante.</p>
<p align="JUSTIFY">A partir de un balance autocrítico de las lógicas de enfrentamiento y movilización, que no han frenado ni un ápice la devastación social, pero han expuesto demasiados cuerpos a la represión y la destrucción, Alexandra propone recomenzar por otro lado: <em>ni luchar ni confrontar, sino desertar; ni reivindicar ni pedir, desplegar aquí y ahora el mundo en el que queremos vivir; ni actuar ni movilizarnos, sino entregarnos a cierto abandono. Hacer fuerza de nuestra debilidad.<br />
</em></p>
<p align="JUSTIFY">El capitalismo nos exige una disposición permanente al deseo, al contacto, a la producción. Un tiempo permanentemente ocupado, bajo presión, en pos de resultados. Hoy es obligatorio <a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/8/instrumentalizacion-de-lo-intimo/">estar contentos, ser optimistas y positivos</a>. Debemos proyectar constantemente la imagen de que sabemos, de que va todo bien, de que tenemos las cosas bajo control, de que somos fuertes. Pero, ¿no nos exige demasiadas veces lo mismo el activismo político? Lucha, resultados, la respuesta en la boca, la moral siempre alta, fuera los tímidos, los dubitativos y los melancólicos&#8230;</p>
<p align="JUSTIFY">¿No podríamos formar un ejército de débiles, de torpes, de ignorantes? La consigna sería: “sí, estamos deprimidos, qué pasa”? El programa: &#8220;no sé&#8221;. La huelga, no hacer nada de nada, ni siquiera movilizarnos. <em>Do nothing day</em>&#8230; un miércoles, luego el jueves y así.</p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://esunrobo.bandcamp.com/track/c-mo-hacer-crac">Como canta Nacho Vegas</a>, el 15-M ha cambiado el significado de algunos verbos como disfrutar. Un amigo me explicó hace poco que lo más fuerte de las plazas era el descubrimiento colectivo de que el verdadero lujo no tiene que ver con el consumo, sino con otra vivencia del tiempo, la experiencia de hacer mucho con muy poco, el encuentro con otros con quienes no me hubiera encontrado nunca, las nuevas amistades. La auténtica riqueza es la que nos damos unos a otros, la que circula y no se posee.</p>
<p align="JUSTIFY">Interrumpir la presión, no responder a la destrucción con más destrucción, abandonar  las filas, <em>disfrutar</em>. Os dejo con las reflexiones de Alexandra, que ha traducido mi amigo Tomás Cobos. Pura ciencia-ficción, pero de la que nos permite pensar la realidad y el presente. Y además, ¿cuál es la alternativa?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/02/garbagestrike.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1651" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/02/garbagestrike.jpg" alt="" width="660" height="372" /></a><a><br />
</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Una nueva zona temporal del ser (los griegos y la nueva psicodelia)</strong></p>
<p align="JUSTIFY"><em>Alexandra-Odette Kypriotaki</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY">Estamos esperando un apocalipsis que nunca llega, un &#8220;fin de los tiempos &#8221; pospuesto continuamente, con el fin de reinventarnos. Esta espera interminable nos agota. Ojalá acabara ya esta cuenta atrás, aunque casi preferiríamos que aterrizara una nave espacial en nuestro jardín y nos llevara lejos de aquí. Construiríamos un planeta nuevo y reluciente, Lagash, como en <em>Anochecer</em> de Asimov: la población sucumbe a la barbarie y la locura cada 2.500 años con el fin de reinventar su civilización, sus tecnologías y las formas de ilustración.</p>
<p align="JUSTIFY">Ni siquiera la alienación es ya una alternativa.</p>
<p align="JUSTIFY">Desgraciadamente, la necesidad acuciante de reinventarnos a nosotros mismos, la cultura y el ser pide a gritos ser desactivada, ahora y con urgencia. Paf!</p>
<p align="JUSTIFY"><em>Teniendo en cuenta el fin del tiempo y el futuro (político), ¿vivimos en la era del apocalipsis?</em></p>
<p align="JUSTIFY">La política frente a la antipolítica. La (r)evolución global no la traerá ninguno de los líderes o partidos actuales; por esa razón optaré por no hablar de ningún tipo de pensamiento político en el contexto de la democracia parlamentaria o el gobierno socio-democrático.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>El sentido real de la palabra apocalipsis es “desvelar” y “revelar”.</em></p>
<p align="JUSTIFY">¿Qué trae a nuestra conciencia y nuestro cuerpo este desvelamiento? Nuevas espiritualidades, nuevos tiempos y estados de resistencia. Autonomías nuevas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Depresión colectiva</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Desde enero de 2011, cuando asistimos al primer acto de las subidas de impuestos en el Parlamento griego, las portadas de todos los medios nacionales e internacionales han hablado de Grecia como un país sumido en la depresión y el pánico colectivos. La revista<em> Time</em> publicó un artículo sobre el rápido aumento de las tasas de depresión y suicidio en la hasta entonces ‘despreocupada’ Grecia desde el comienzo de la ‘crisis’. Los psiquiatras no solo mencionan una mayor incidencia de ataques de pánico, ansiedad y suicidios sino también una enorme repercusión en cuestiones de identidad. El hecho de que no haya más tiempo, ni más alternativas, ni más rumbos futuros lleva a la idiotez y/o la muerte. La premonición de un desastre que nunca-llega-nunca-acaba, reforzada por un continuo bombardeo de vagas amenazas, deudas, números virtuales y gráficos incomprensibles, lleva a la subjetividad y la colectividad a un callejón sin salida. Por otra parte, la absoluta privatización de este estrés y sus rastros en el cuerpo humano es un inextricable proceso de &#8220;realismo capitalista&#8221;, como explica Mark Fisher en su libro. La confusión, la miseria, la depresión contagiosa, el deseo de morir, la violencia: todas ellas se tratan de manera privada y escondida, como si estuvieran separadas de un marco y un contexto socio-político.</p>
<p align="JUSTIFY">El sol griego en la plaza Syntagma des-veló de manera de manera cruda la depresión colectiva de los cuerpos. La depresión que emana de no compartir las vidas y la afectividad. Fue un milagro, un grito a favor de más &#8220;tiempo juntos&#8221;: exhibir impotencia podía funcionar también como arma &#8220;potencial&#8221; para la emergencia de nuevas corpo-realidades y colectividades. Como explica Bifo: &#8220;Si consideramos como depresión la suspensión del acto de compartir el tiempo, como el despertar a un mundo insensible, entonces tenemos que admitir que, filosóficamente hablando, la depresión es sencillamente el momento que más se acerca a la verdad&#8221;.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>Una (in)actividad colectiva y masiva comenzó a surgir en el suelo de las plazas de toda la Tierra. ¿Qué nos aportan estas nuevas temporalidades inactivas</em>?</p>
<p align="JUSTIFY">La fatídica y agotada situación política griega, pero también el círculo vicioso de violencia constante, exigen una nueva perspectiva. Tras participar en la mayoría de los protestas griegas, desde 2008 (cuando comenzaron los disturbios por la muerte de Alexis Grigoropoulos a manos de la policía) hasta hoy, me di cuenta de que la acción y la destrucción, el sobre-esfuerzo y la lucha excesiva de los cuerpos ya no funcionan. Sin embargo, durante mi reciente visita a Atenas, las potencialidades y posibilidades de un desvelamiento colectivo de las inestabilidades y debilidades psicológicas me parecieron maravillosamente terribles. Quería observar más de esos procesos porque considero que el actual &#8220;movimiento revolucionario&#8221; está un poco obsoleto. Los medios de comunicación, líderes políticos intelectuales, artistas y la gente de todo el mundo miran a Grecia esperando una señal, un movimiento de jaque mate. Una (r)evolución radical (¿quizá ocupando una isla y autoorganizándose radicalmente lejos de la política electoral?).</p>
<p align="JUSTIFY">Respecto al intento de &#8220;democracia real&#8221;, creo que una vez que los &#8220;indignados&#8221; griegos se den cuenta de que deberían insistir en que cesen los combates, las autonomías resistentes brillarán. La depresión tiene la capacidad de boicotear la acción y el cuerpo depresivo es incapaz de salir de su estado pasivo. Sin embargo, <em>compartir</em> y exhibir los síntomas —en concreto en una plaza marcada con símbolos y sentidos políticos— fue un comienzo para nuevas temporalidades emergentes.</p>
<p align="JUSTIFY">El cuasi-alzamiento de una nueva y tercera zona temporal del ser (dejando atrás la zona temporal de la acción/destrucción y la de la burocracia) está intentando tomar forma a través de las situaciones en las plazas de todo el mundo.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>¿Qué ocurriría si todo el mundo renunciara? Un abandono generalizado y colectivo. </em></p>
<p align="JUSTIFY"><em>¿Qué significa en realidad no hacer nada?</em></p>
<p align="JUSTIFY">No hacer nada significa recuperar tu tiempo con el fin de construir subjetividades y colectividades de resistencia. Pero, ¿qué serían estas nuevas (a)temporalidades y qué elementos contendrían?</p>
<p align="JUSTIFY">Nos hemos olvidado por completo del abandono. Nos hemos olvidado de respirar. Respirar a través de las respiraciones de los otros. En los ataques de pánico, lo único que hay que hacer es respirar. Así te salvas; a ti y a todo el universo. Un plan maestro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Una nueva zona temporal</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Los indignados griegos vivían en la plaza Syntagma: cocinaban, escribían, rezaban, pensaban, se enamoraban y jugaban. Habían abandonado sus trabajos productivos y sus luchas diarias.</p>
<p align="JUSTIFY">Comenzaron a recuperar su tiempo y a sumergirse en su organismo. Su holgazanería y su vaguería se veía &#8216;interrumpida&#8217; por pequeñas tareas que llenaban cada día y las necesidades naturales. Comenzó a nacer una <em>pasividad</em> orgánica, activa, que necesita afectividad y atención para crecer. Los cuerpos humanos que siguen en la plaza —que no podían hacer nada más que hacer nada— tienen que intentar aprender otra vez cómo ser vagos y perdurar. Hace falta tiempo para reescribir la inactividad en el cuerpo. Catherine Clement habla sobre los “sincronizadores” como “variables en el entorno que permiten la adaptación relativa del organismo al tiempo social según las circunstancias de la vida&#8221;. Con la reconstrucción de estos “sincronizadores” urbanos, en el interior de las densidades urbanas —la plaza como “pista”—, están comenzando a flotar (a)temporalidades rurales e isleñas. Los cuerpos cambian sus ciclos, sus alientos, su presión sanguínea y sus hormonas. Se trata de colectividades que tratan de traspasar el tiempo social y reajustarse al tiempo corporal.</p>
<p align="JUSTIFY">Ahora, con un cambio arbitrario y antidemocrático en la escena política en Grecia, el<em> devenir constante</em> debería estar en el centro de estas nuevas bolsas de tiempo que surgen. El boicot y el rechazo. Las espacialidades de tierra/agua tienen que revivirse y destruir a las de hormigón/piedra. Una ruptura constante a través del sonido perpetuo y cíclico de las cigarras y las olas.</p>
<p align="JUSTIFY">Sonido. Los cuerpos deberían encontrar su manera de marcar territorios distintos a través del sonido. Quizá las señales y los modos cuasi-primitivos deberían intervenir en la arquitectura sónica de lo urbano y crear un territorio post-geográfico.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>¿Cómo pueden encontrar los griegos una línea de fuga, una ruptura en los ensamblajes opresivos?</em></p>
<p align="JUSTIFY">Todas las noches, estos cuerpos exhaustos y monstruosos sacarán a bailar su depresión: tratando de volver a marcar y recuperar su territorio, exorcizando el mal. Con mayor intensidad, incluso. De manera más ofensiva y audaz. Los rituales, el trance y los mitos se inscriben en los cuerpos globales.</p>
<p align="JUSTIFY">El comienzo del fin de este sistema —podrido hasta los órganos— se encuentra en dejar de servir al cuerpo humano como un <em>campo de batalla</em>. El <em>hartal</em> de Ghandi (el cese total de cualquier cosa funcional) debería enseñar a nuestros cuerpos ese &#8216;abandono&#8217; y sus potencialidades.</p>
<p align="JUSTIFY">En el movimiento italiano de Autonomía de los años 70 se consideraba que la autonomía emanaba de tácticas directas de la vida cotidiana y la &#8220;anarquía práctica&#8221; <a href="http://kafca.eu/critical-landscapes/a-new-timestate-zone-of-being-the-greeks-and-the-neo-psychedelia#1">[1]</a>. Se consideraba que la esencia de la ‘utopía’ se encontraba en actos que no eran románticos, heroicos ni políticos (antipolíticos en todo caso). Los autónomos italianos difundían: &#8220;La utopía es aquí y ahora. No hay futuro, ni ayer. Solo tenemos el hoy, un presente eterno. Tenemos que destruir los fantasmas del pasado y las pesadillas llenas de ansiedad del futuro&#8221;. <a href="http://kafca.eu/critical-landscapes/a-new-timestate-zone-of-being-the-greeks-and-the-neo-psychedelia#2">[2]</a></p>
<p align="JUSTIFY">Cuando los trabajadores griegos del transporte y los servicios de limpieza dejan de trabajar, el paisaje urbano se transforma en una instalación artística: &#8220;el capitalismo en descomposición&#8221;. Deberíamos adoptar y reforzar estas no-acciones. Deberíamos abrazar la muerte y la decadencia.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>La criminalización de la espiritualidad y la muerte, la desmitificación de la mística y la privatización de la salud mental han puesto fin a la psicodelia.</em></p>
<p align="JUSTIFY">Ha llegado la hora de que los griegos —y todos los ‘perdedores’ del mundo— se reconstruyan sobre los pilares de su debilidad. Que repiensen su identidad a través de una lente de tradición y espiritualidad. A través de la cocina: compartiendo el proceso de hacer un pastel y comérselo juntos. A través de la imaginación: mitos, narrativas, cuentos de hadas. A través de la tradición: el luto, los cultivos, la canción. A través de la solidaridad y la autoorganización. Mi término para la situación es ‘enraizamiento’. Gente conectada con la tierra. Fotosíntesis, comida, agua y música.</p>
<p align="JUSTIFY">Deberíamos revisar el concepto de Bifo de ‘composicionismo social’: &#8220;Un entorno químico donde la cultura, la sexualidad, la enfermedad y el deseo pelean y se encuentran y se mezclan y cambian de manera continua el paisaje&#8221;. Tiene que ver con un sentimiento religioso de amor e iluminación. Federico Campagna mencionó este sentimiento como un acceso al tiempo-ahora y una apertura hacia otras temporalidades (utópicas). La tercera zona temporal del ser tiene las condiciones perfectas para recoger<em> las nuevas realidades visionarias y las nuevas psicodelias</em>. Burbujas de la materialidad y la texturalidad de la posibilidad y la experiencia. Los acontecimientos de nuestra vida seguirán convirtiéndose en ciencia-ficción y vicevesa, pero la ‘verdad’ es algo que no existe en ninguna de las dos.</p>
<p align="JUSTIFY">El<em> Plan 9 del espacio exterior</em> <a href="http://kafca.eu/critical-landscapes/a-new-timestate-zone-of-being-the-greeks-and-the-neo-psychedelia#3">[3] </a>ha fracasado: nuestros muertos están aún enterrados e inmóviles. Con todo, nosotros, los ‘vivos’, podemos empezar a <em>devenir</em> cuasi-muertos. <em>Corpo-realidades</em> muertas. “Los zombies cantan una canción, pero es la de la vida” (Deleuze).</p>
<p align="JUSTIFY">“<em>Igia, kavla ki epanastasi</em>”*, queridos amigos. Y amor.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY">* “Salud, deseo sexual extremo y revolución”: eslógan anarquista difundido en Atenas tras las revueltas de 2008</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Bibliografía:</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Arendt, H. <em>La condición humana</em>. Ediciones Paidós, Barcelona, 1993.</p>
<p align="JUSTIFY">Asimov, I. y Silverberg, R. <em>Anochecer</em>. Nuevas Ediciones de Bolsillo, Barcelona, 2004.</p>
<p align="JUSTIFY">Berardi (<em>Bifo</em>), F. (2009). <em>Precarious Rhapsody</em>. London: Minor Compositions. En castellano, puede leerse <a href="http://traficantes.net/index.php/editorial/catalogo/coleccion_mapas/la_fabrica_de_la_infelicidad_nuevas_formas_de_trabajo_y_movimiento_global">La fábrica de la infelicidad</a> (Traficantes de Sueños, 2003) o <a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/search/label/Bifo">El sabio, el mercader y el guerrero</a> (Acuarela, 2007).</p>
<p align="JUSTIFY">Clement, C. (1994).<em> Syncope: The Philosophy of Rapture</em>. Minneapolis &amp; London: University of Minessota Press</p>
<p align="JUSTIFY">Deleuze, G.. <em>La imagen-tiempo: estudios sobre cine 2</em>. Paidós Ibérica, Barcelona, 1996.</p>
<p align="JUSTIFY">Fisher, M. (2009). <em>Capitalist Realism, Is there no alternative?</em> Hampshire: 0 Books</p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p align="JUSTIFY"><a href="https://mail.google.com/mail/?ui=2&amp;view=bsp&amp;ver=ohhl4rw8mbn4#133c8a3386fcfb3b__ftnref1">[1]</a> Notas tomadas de una conversación de Federico Campagna con Aaron Peters.</p>
<p align="JUSTIFY"><a href="https://mail.google.com/mail/?ui=2&amp;view=bsp&amp;ver=ohhl4rw8mbn4#133c8a3386fcfb3b__ftnref2">[2]</a> Ibid.</p>
<p align="JUSTIFY"><a href="https://mail.google.com/mail/?ui=2&amp;view=bsp&amp;ver=ohhl4rw8mbn4#133c8a3386fcfb3b__ftnref3">[3]</a> <em>Plan 9 del espacio exterior</em> es una película de Edward D. Wood Jr. filmada en 1959, con Bela Lugosi de protagonista. La historia consiste en unos extraterrestres que devuelven la vida a los muertos con forma de zombis y vampiros con el fin de que evitar que la humanidad cree un poderoso explosivo que destruiría el sol y la galaxia, la Solaranite.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong><em>Traducción: Tomás Cobos</em></strong></p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://thechronicleherald.ca/image/woman-walks-past-garbage-thessaloniki-greece-tuesday-strike-municipal-workers-has-left-piles-t">Fotografía: Nikolas Giakoumidis</a></p>
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		<title>¿En qué consiste la creación?</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 08:03:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[&#8220;Nada es original. Roba de cualquier lugar que haga resonar a tu inspiración o que alimente tu imaginación. Devora películas viejas o nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones aleatorias, obras de arquitectura, puentes, señales callejeras, árboles, nubes, cuerpos de agua, luz y sombras. Elige para robar sólo las cosas que te hablen directamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/jarmusch.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1620" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/jarmusch-253x300.jpg" alt="" width="253" height="300" /></a>&#8220;Nada es original. Roba de cualquier lugar que haga resonar a tu inspiración o que alimente tu imaginación. Devora películas viejas o nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones aleatorias, obras de arquitectura, puentes, señales callejeras, árboles, nubes, cuerpos de agua, luz y sombras. Elige para robar sólo las cosas que te hablen directamente al alma. Si lo haces de este modo, tu trabajo (y tus robos) serán auténticos. La autenticidad es invalorable; la originalidad es inexistente. Y no te molestes en ocultar tus hurtos -celébralos si tienes ganas. En todo caso, recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: &#8220;No se trata de de dónde tomas las cosas, se trata de a dónde las llevas&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jim_Jarmusch">Jim Jarmusch </a></p>
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		<title>Un movimiento de todos y de nadie</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 08:36:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[Amador Fernández-Savater]]></category>
		<category><![CDATA[15-M]]></category>

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		<description><![CDATA[Una entrevista que me hizo Fernando Peirano sobre el 15-M para la revista de cultura Ñ del periódico argentino Clarín, publicada junto a un texto del propio Fernando sobre los &#8220;movimientos sociales difusos&#8221;. Igual nada muy sorprendente para los que seguís el blog, pero juzgad vosotros mismos. Amador Fernández-Savater es editor e investigador independiente. Dirigió [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><a href="http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/movimientos-sociales-15-M_0_631736833.html">Una entrevista</a> que me hizo Fernando Peirano sobre el 15-M para la revista de cultura Ñ del periódico argentino Clarín, publicada junto a<a href="http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Movimientos-sociales-2011-Wall-Street-Tunez-Madrid_0_631736832.html"> un texto</a> del propio Fernando sobre los &#8220;movimientos sociales difusos&#8221;. Igual nada muy sorprendente para los que seguís el blog, pero juzgad vosotros mismos.</p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/ya-no-te-kiero.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1595" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/ya-no-te-kiero.jpg" alt="" width="640" height="373" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/notequiero.jpg"><br />
</a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/notequiero.jpg"><br />
</a><em>Amador Fernández-Savater es editor e investigador independiente. Dirigió durante años la revista Archipiélago y ahora impulsa con otros amigos la editorial <a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/">Acuarela libros</a>. Ha participado en varios movimientos sociales desde mediados de los años 90. Se presenta a sí mismo como &#8220;un escriba del 15-M” y lo explica de este modo: “desde el comienzo voy haciendo el trabajo de escuchar y registrar, de traducir algunos pensamientos latentes a concepto, de dar forma y devolver todo el rato”. Uno de los lugares donde se puede leer este trabajo es su <a href="blogs.publico.es/fueradelugar">blog</a></em> en el diario Público.<em><a href="blogs.publico.es/fueradelugar"><br />
</a></em></p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Si entendemos al 15-O como la primera manifestación global de la historia, ¿se podría decir que hay un diálogo posible entre el 15-M, OWS, la Primavera Arabe, el movimiento de estudiantes chilenos, y las manifestaciones que ese día se sumaron en Londres, Tel Aviv, Atenas, Nueva Delhi, México, Moscú y Tokio? ¿En qué medida se puede hablar de la emergencia de un nuevo sujeto político?</strong></p>
<p align="JUSTIFY">La idea de “un nuevo sujeto político” no me parece muy útil para ponernos a la escucha de una<em> conversación entre plazas</em>: Tahrir, Syntagma, Sol o Zucotti. Un texto del <a href="http://www.bloom0101.org/miseaupointcireduit.pdf">Comité Invisible</a> recomienda pensar mejor en una composición musical: “algo que se constituye aquí resuena con la onda de choque que emite algo que se constituyó allí y cada cuerpo vibra según su modo propio”. Aunque no supiéramos muy bien qué ocurría realmente en Egipto, la onda de choque de <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/1326/entre-midan-sol-y-midan-tahrir">Plaza Tahrir</a> atravesó las plazas del 15-M con la siguiente idea: la rebelión necesita un lugar, un espacio de encuentro y mezcla entre diferentes, con un mensaje dirigido a todos y a todas, más allá de su clase o ideología: “somos personas, no mercancías en manos de políticos y banqueros”. También entre el 15-M y el movimiento Occupy hubo <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/1474/somos-el-99-occupy-y-el-15-m">diálogo</a>. Un campo de resonancias, vibraciones y ondas de choque, no una identidad. Una conversación intermitente, frágil y precaria, no un “nuevo sujeto político”. Me parece que esto es lo que tenemos que escuchar y pensar.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Frente a la irrupción de movimientos sociales difusos como el 15-M o el OWS, que le dicen a sus gobernantes “no nos representan”, los gobiernos no encuentran una respuesta satisfactoria. Hasta ahora sus respuestas se parecen más a la impotencia que a una estrategia, como si su poder de infundir miedo y su capacidad de anularlos mediante la integración ya no fueran efectivas. ¿El Estado está perdiendo el control frente a fuerzas sociales que tienden a deslegitimarlo? ¿Cómo se resuelve esta tensión?</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Los poderes operan siempre por de-limitación: ponen nombres, establecen fronteras, asignan identidades, estereotipan la realidad. El objetivo que han perseguido en el caso del 15-M es distinguir entre la gente que protesta y la gente normal, señalando a los indignados como “marginales anti-sistema”, “violentos” o “perroflautas”. Así, se trataba de neutralizar el 15-M como espacio de cualquiera mediante una operación simple: dividir mediante estereotipos impregnados de miedo, marcar una línea clara entre lo normal (que no se mueve y asume la representación) y lo sospechoso (turbio y violento). Pero el 15-M ha inventado mil formas de pinchar los estereotipos, desde el humor que ridiculiza y vacía las imágenes del miedo hasta la invitación constante a cualquiera a acercarse a ver con sus propios ojos la realidad que estábamos construyendo en las plazas, reproponiéndose a sí mismo una y otra vez como espacio de cualquiera. Esa ha sido y es su fuerza.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Lo que hacen los movimientos sociales difusos, ¿es anti-política como dicen algunos críticos o es una crítica de la política con una nueva propuesta de vida y de gobierno <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/650/temblad-temblad-malditos-por-santiago-lopez-petit">como dice Santiago López Petit</a>? En tal caso, ¿dónde se ven insinuadas esas formas de vida y gobierno.</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Veo las dos cosas. El 15-M tiene un enorme potencial destituyente. Dos de sus principales consignas son “no nos representan” y “lo llaman democracia y no lo es”. Así abre el tabú por excelencia en España desde hace treinta años: qué democracia tenemos. Es ya una percepción muy extendida que la política de los políticos se limita hoy en día a gestionar las necesidades de la economía global presentada como un “destino”. Que la política no está al servicio de las personas, sino de la lógica de beneficio. El 15-M pone esa cuestión en el centro de todas las ciudades y en el centro de todos los debates públicos. En este sentido podría considerarse un movimiento “anti-político”. Pero aunque nos una el rechazo, somos más que rechazo. Esta es una verdad que intelectuales de la talla de Z. Bauman no ven pero que sin embargo es obvia para cualquiera que pasara por las plazas: a los pocos días no estábamos allí para gritar nuestra indignación contra nadie, sino por la belleza y la potencia de estar juntos, ensayando modos de participación común en las cosas comunes. Por lo tanto, redefiniendo y reinventando lo político.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>El contrato social y el estado moderno se fundan sobre la base de una sospecha, donde el hombre se ve a sí mismo como su propia amenaza, ¿cuál es el fundamento de lo que hoy se llama “nuevo contrato social”?</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Hay un “contrato social” en crisis, el que ofrecía derechos colectivos (salud, educación, trabajo, etc.) a cambio de un cierto consenso político. En España ese contrato se llamó <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/879/la-cultura-de-la-transicion-y-el-15-m">Cultura de la Transición</a> (que la verdad tuvo más de consenso que de derechos). Pero las necesidades de la economía global exigen recortes, privatizaciones y precariedad. El consenso ya no es la contrapartida de nada. El 15-M lo rompe, deslegitimando radicalmente todas las instancias de representación tradicionales (partidistas o sindicales). La izquierda que aún reivindica su nombre querría reflotar más o menos el viejo contrato. Pero me parece más interesante lo que se está pensando en torno a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=clYdKzPteGs">los bienes comunes,</a> como un tercer término más allá de lo público y lo privado. El aire, la biodiversidad, el genoma, el lenguaje, las calles, Internet&#8230; De todos y de nadie, los bienes comunes nos atraviesan y constituyen, nos hacen y deshacen. Y exigen de nosotros la invención de nuevas instituciones y formas de gestión ciudadana para hacernos cargo en común de lo que tenemos en común.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong><strong>Podemos arriesgarnos a decir que hace 10 años Argentina vivía un anticipo de la crisis que hoy vive Europa, pero no fue con menos Estado ni una subordinación de la política frente al mundo financiero que la está dejando atrás. En otras palabras, no fue rechazando las instancias de involucramiento y transformación que disponen el Estado y las estructuras políticas clásicas. ¿Qué valor de referencia tiene, por ejemplo para el 15-M, el modo en que Argentina logró salir de la crisis?</strong><br />
</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Me parece que lo que pasa ahora en Argentina no se entiende sin tener en cuenta la deslegitimación radical y práctica del neoliberalismo que operaron los movimientos en torno al cambio de siglo. Desde abajo se abrieron otras posibilidades, también para los gobiernos. En Europa estamos muy lejos de ahí. Ni siquiera nos tenemos que preocupar de que un gobierno integre reivindicaciones de los movimientos autónomos a cambio de su desactivación. Los poderes están lanzados en una <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/1282/el-gobierno-de-nadie-una-pesadilla">fuga hacia adelante suicida</a>, ajena a toda escucha y blindada a cualquier tipo de participación ciudadana. Pero los cambios importantes siempre empiezan por abajo. El colectivo Tiqqun dice que la base del neoliberalismo es existencial: <em>la idea de que cada cual tiene su vida</em>. Es lo que llaman <a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/01/descargate-llamamiento-y-otros.html">“liberalismo existencial”</a>. El 15-M cuestiona la hegemonía de esa idea: en las plazas hubo todo un proceso de redescubrimiento del otro, hasta ahora enemigo, obstáculo u objeto indiferente. Ojalá avancemos en una crisis mayor del neoliberalismo que abra para todos el mapa de lo posible.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>La filosofía política viene ensayando aproximaciones a una nueva manera de abordar lo colectivo; el desarrollo de conceptos como procomún, multitud, comunidad son algunos de esos ejemplos. ¿Hay un nuevo “nosotros”? ¿Cómo imagina una representación posible para esa nueva acepción del pronombre con mayor capacidad de inclusión.</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Hacernos invisibles para el poder y visibles para los demás. Aparecer borroso. Esa es la función de las ficciones políticas. Jacques Ranciére tiene reflexiones poderosísimas al respecto. La ficción política interrumpe el orden policial de la identidad, abriendo espacios donde cualquiera puede contarse. Frente a los estereotipos que dividen y definen la realidad, los nombres de cualquiera. Por ejemplo, “indignados”. Al principio funcionó como etiqueta mediática, pero la gente del 15-M se lo ha reapropiado. Indignado puede ser cualquiera, cualquiera que perciba como intolerable la vida bajo este capitalismo enloquecido, cualquiera que piense que sólo colectivamente podemos recuperar la dignidad (una palabra que encierra “indignados”). Indignados no son “los de izquierda”, ni “los radicales”, no son los trabajadores ni siquiera los ciudadanos. No es una identidad, sino una decisión subjetiva y posible para todos. “No es un lugar al que se pertenece, sino un espacio al que se ingresa para construirlo”, como decía Diego Tatián. Y lo mismo ocurre con otras ficciones políticas del 15-M: <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/920/una-revolucion-de-personas">“personas”</a>, “somos el 99%” o incluso la plaza de Sol como personaje colectivo.</p>
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		<title>Mayo del 68 y el 15-M</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 08:43:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[15-M]]></category>

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		<description><![CDATA[De una primavera a otra: Mayo del 68 y el 15-M Desde la Asamblea Popular del Barrio de Malasaña queremos invitaros a participar en la proyección de cine y posterior debate, que se celebrarán el viernes 20 de enero, a partir de las 19:00, en la Calle Santa Lucía, 10 (cercana a la Plaza del Dos de Mayo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/cineforumenero.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1588" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/cineforumenero.jpg" alt="" width="500" height="710" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/cineforumenero.jpg"><br />
</a><br />
<em><strong>De una primavera a otra: Mayo del 68 y el 15-M</strong></em></p>
<p style="text-align: justify">Desde la <a href="http://dosdemayo.tomalosbarrios.net/2012/01/15/cineforum-20-de-enero-de-una-primavera-a-otra-mayo-del-68-y-el-15m/">Asamblea Popular del Barrio de Malasaña</a> queremos invitaros a participar en la proyección de cine y posterior debate, que se celebrarán el viernes 20 de enero, a partir de las 19:00, en la Calle Santa Lucía, 10 (cercana a la Plaza del Dos de Mayo y semi-esquina con la calle San Vicente Ferrer).</p>
<p style="text-align: justify">En esta ocasión nos acercaremos a la atmósfera vital de Mayo del 68 y a sus resonancias con el movimiento 15-M.</p>
<p style="text-align: justify">Podremos ver el documental <a href="http://www.youtube.com/watch?v=8qhYBkfYjRg"><em>Grands soirs et petits matins</em></a> (1978) realizado por William Klein durante Mayo del 68 en el Barrio Latino de París montando ese material diez años después. La presentación y moderación correrá a cargo de Amador Fernández- Savater, periodista, editor y participante activo en diversos movimientos sociales.</p>
<p style="text-align: justify"><em>Grands soirs et petits matins</em> (1978), William Klein, b/n, 98 min.</p>
<p style="text-align: justify">Diez años después de que, a instancias de los Estados Generales del Cine, hubiera rodado con la cámara al hombro los sucesos más relevantes que tuvieron lugar durante Mayo del 68 en el Barrio Latino de París, el fotógrafo y cineasta William Klein monta con el metraje original un documental que capta con extraordinaria intensidad la atmósfera de las manifestaciones, reuniones y debates públicos.</p>
<p style="text-align: justify">La memoria pesa y aburre cuando alecciona al presente en lugar de inspirarlo y hacerle preguntas. Hay toda una memoria aburrida y pesada de Mayo del 68 (“yo estuve allí, entonces sí que se luchaba”, etc.). Pero las imágenes que captó William Klein con su cámara al hombro nos muestran (directamente, sin intermediarios) un acontecimiento vivo y que conecta con nuestro presente. Vemos el 68 como una formidable toma de la palabra por parte de miles de personas condenadas hasta entonces al silencio y el aislamiento. La calle como lugar de diálogo y los muros como espacio de expresión creativa. La alegría desbordante del encuentro entre diferentes y de la interrupción de la normalidad mortífera. La política no como un asunto de partidos o profesionales, sino como la invención de prácticas mediante las cuales las personas cualquiera se vuelven capaces de hablar en nombre propio, pensar y decidir en primera persona, planteando colectivamente los propios problemas. Una pelea, no entre izquierda y derecha, sino entre arriba y abajo. Todo ello resuena muy poderosamente con el movimiento 15-M, ¿es un espejismo o existe algún tipo de relación? ¿Qué nos dice aquel pasado sobre nuestro presente? Más de 40 años después, Mayo del 68 puede seguir dándonos mucho qué pensar.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=65">Contra y contra el cine. En torno a Mayo del 68</a> (proyecto en torno al cine de mayo del 68)</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/500/por-una-memoria-viva-de-mayo-del-68/">Por una memoria viva del mayo del 68</a> (artículo en Público, mayo 2008)</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/51/mayo-del-68-futuro-anterior/">Mayo del 68, futuro anterior</a> (artículo en Público, octubre 2007)</p>
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		<title>Máscaras, ficciones políticas, nombres colectivos&#8230;</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Jan 2012 11:07:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[Mi amigo Leónidas Martín Saura ha realizado junto a Núria Campabadal este reportaje sobre activismo y ficción para Metrópolis (TVE 2). Se trata de un repaso por cinco experiencias de uso político de la ficción, los nombres colectivos y las máscaras: Súperbarrio, el héroe de los sinvivienda en Méjico; Unemployed Man, súperhéroe de los trabajadores [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Mi amigo <a href="http://leodecerca.net">Leónidas Martín Saura</a> ha realizado junto a Núria Campabadal este reportaje sobre activismo y ficción para Metrópolis (TVE 2). Se trata de un repaso por cinco experiencias de uso político de la ficción, los nombres colectivos y las máscaras: <strong>Súperbarrio</strong>, el héroe de los sinvivienda en Méjico; <strong>Unemployed Man</strong>, súperhéroe de los trabajadores precarios e invisibles; el <strong>Reverendo Billy</strong> que desde su Iglesia Contra el Consumo rompe el hechizo de las mercancías; los palestinos de <strong>Bilin</strong> que reivindican sus tierras disfrazados como personajes de Avatar; y finalmente <strong>Anonymous</strong>, que ya no necesita ninguna presentación porque somos todos. Leo me invitó a participar y aparezco por ahí dejando caer alguna cosa sobre estas experiencias cuya potencia, al modo de Ulises y Espartaco, consiste en que nos permiten a la vez <em>hacernos invisibles al poder y visibles para los demás cómplices</em>.</p>
<p><iframe src="http://player.vimeo.com/video/34925507" width="500" height="281" frameborder="0" webkitAllowFullScreen mozallowfullscreen allowFullScreen></iframe></p>
<p style="text-align: justify">El asunto primordial de la ficción ha sido, es y será siempre la emoción, las creencias y los valores de los seres humanos. Los proyectos incluidos en este programa cumplen a raja tabla esta condición; pero lo hacen a su manera. Si los realistas franceses del siglo XIX proponían pintar lo que se veía, estas experiencias a caballo entre la ficción y el activismo social proponen hacer lo que se ve. Es como si dijesen: estamos cansados de mirar, ahora queremos vivir la imagen.<br />
<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Superbarrio_G%C3%B3mez">Superbarrio</a>, por ejemplo, no es más que eso, un hombre cualquiera que tras perder su trabajo y su casa en la ciudad de México, decide convertirse en su propio personaje: un luchador enmascarado capaz de enfrentarse a los responsables políticos de la especulación urbanística. Lo mismo sucede con <a href="http://www.unemployedman.com/">Unemployed Man</a>, un guión de cómic escrito por un par de chicos que cansados de sufrir la crisis económica, deciden convertirla en una historieta repleta de superhéroes sociales que rápidamente abandonan las páginas del cómic para aparecer en las manifestaciones y campamentos contra la crisis capitalista, a lo largo y ancho de los Estados Unidos.<br />
Las experiencias artísticas contenidas en este &#8220;Activismo y Ficción&#8221;, más que intentar convencer al espectador para que acepte lo que muestran, lo que hacen es encantarlo, hipnotizarlo incluso para que suspenda la incredulidad y pase a involucrarse en el conflicto social narrado por ellas. Este es el caso de los <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Chw32qG-M7E">Palestina Avatar,</a> ese grupo de jóvenes palestinos que conmocionaron a medio mundo apareciendo en una colonia de Gaza, manifestándose contra la ocupación del ejercito israelí disfrazados de Na´vi, los personajes buenos de la película Avatar. Esos chicos se convierten en ficción, para ocupar nuestras pantallas y despertar en nosotros el deseo de cambiar este mundo. Lo mismo hace el <a href="http://www.youtube.com/watch?v=nsMUpkckTaE">Reverendo Billy y su Iglesia contra el consumo</a>, que tras apropiarse de la figura de esos reverendos lunáticos que ocupan una gran parte del horario televisivo americano, logran convertir muchos de los relatos y mitologías cristianas en verdaderas flechas contra la sociedad del consumo.<br />
Si las ficciones son proyecciones delirantes nacidas en el espacio que queda entre el autor y el que las recibe, los proyectos incluidos en este programa se centran claramente en el que las recibe: el espectador. Esta figura está entendida aquí de manera mucho más libre de lo que suelen pensar algunas corrientes críticas, para los autores de estos proyectos una imagen nunca podrá representarlo todo, por eso <a href="http://www.youtube.com/watch?v=nsMUpkckTaE">Anonymous</a> realiza esta especie de ejercicio de posesión y se adueña de un rostro y un cuerpo que no le pertenecen, para operar bajo su apariencia y añadir así aquello que siempre le faltará a la imagen: la acción.</p>
<p style="text-align: justify">***<br />
Si te ha gustado este vídeo, te gustará también<a href="http://leodecerca.net/video-arte-y-activismo-metropolis-tve-2/"> Arte y Activismo</a></p>
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		<title>Somos el 99%: Occupy y el 15-M</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 09:13:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ángel Luis Lara]]></category>
		<category><![CDATA[15-M]]></category>

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		<description><![CDATA[En Una Línea sobre el Mar, el programa de radio donde participo, viajamos a EEUU para acercarnos al movimiento Occupy, los indignados americanos. Y lo hicimos de la mano de nuestro amigo Ángel Luis Lara, que vive en “el monstruo” Nueva York desde hace cinco años. Le planteamos a Ángel un juego de las siete [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/somoslacrisis.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1475" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/somoslacrisis.jpg" alt="" width="500" height="333" /></a></p>
<p><em>En <a href="http://www.unalineasobreelmar.net/">Una Línea sobre el Mar</a>, el programa de radio donde participo, viajamos a EEUU para acercarnos al movimiento Occupy, los indignados americanos. Y lo hicimos de la mano de nuestro amigo <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/category/angel-luis-lara">Ángel Luis Lara</a>, que vive en “el monstruo” Nueva York desde hace cinco años. Le planteamos a Ángel un juego de las siete diferencias entre el 15-M y Occupy. Y las viñetas que le mostramos son nueve frases y lemas asociados de alguna manera al 15-M: </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“toma la plaza”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“ni izquierdas ni derechas, somos puro sentido común”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“somos personas, no mercancías en manos de políticos y banqueros”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“somos todos”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“vamos despacio porque vamos lejos”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“te queremos, únete”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“no saben lo que quieren pero lo están consiguiendo”, </em></p>
<p style="text-align: center"><em>“si viene la policía sacad las uvas y disimulad” </em></p>
<p style="text-align: center"><em>y “somos un movimiento de amor”.</em></p>
<p style="text-align: center"><strong><a href="http://www.unalineasobreelmar.net/podpress_trac/web/2367/0/20111220OccupyWallStreetUnaLineaSobreElMar.mp3">Puedes escuchar el programa aquí</a></strong></p>
<p style="text-align: justify">-</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Algunos fragmentos de <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/1028/occupywallstreet-o-la-bendita-metamorfosis">&#8220;Occupy Wall Street o la bendita metamorfosis&#8221;: </a></strong></p>
<p style="text-align: justify">&#8220;Ese es el milagroso efecto del 15M y de los movimientos en el Mediterráneo: nos hemos imbuido de una extraña y maravillosa energía, una especie de determinación colectiva que no nos abandona. Estamos aprendiendo que, a diferencia de los partidos o las instituciones, los movimientos no tienen miedo a las transformaciones, a los cambios o a los gerundios. Ser movimiento es estar en movimiento. Sabíamos que se trataba de romper la burbuja inicial, de cambiar&#8221;</p>
<p style="text-align: justify">&#8220;El contraste entre la violencia policial y el carácter decididamente pacífico de <em>#OccupyWallStreet</em> ha funcionado como un campo magnético que ha atrapado no sólo la atención sobre el movimiento, sino también los afectos. Ni uno solo de los responsables del desastre económico desatado desde Wall Street ha sido detenido y procesado. Casi novecientas personas han sido arrestadas desde que el movimiento ocupara Liberty Plaza el pasado diecisiete de septiembre. El contraste se ha hecho sencillamente insoportable para mucha gente&#8221;</p>
<p style="text-align: justify">&#8220;La hegemonía de la frase “<em>We are the 99%</em>” en el conjunto de los eslóganes del movimiento ha modificado la suerte de éste por lo menos en dos direcciones: por un lado, ha funcionado como un enunciado evidentemente incluyente que ha hecho que la gente común se sienta interpelada y se acerque al movimiento; por otro lado, nos ha obligado necesariamente a abrirnos y a devenir ese 99% que declaramos ser. Se trata de una frase reversible: <em>We are the 99%</em> ha conectado hacia afuera y ha modificado hacia adentro. Ahora, cuando alguien exhibe un comportamiento sectario, reproduce un lenguaje ideológico o hace una propuesta excluyente, basta con decirle “no, es que somos el 99% de la gente”. Es muy probable que sigamos sin convencerle, mucho menos que consigamos que deponga su actitud, pero lo que sí es incuestionable es que ahora está en fuera de juego&#8221;</p>
<p style="text-align: justify">&#8220;Nada de lo que allí sucede (en Liberty Plaza) implica la necesidad de un atrevimiento desmedido e impracticable. Conversaciones, bailes, asambleas, juegos para niños, <em>picnics</em> improvisados sobre la acera, talleres y reuniones constituyen actividades participables por el común de los mortales. Como decía un amigo hace unos días a voz en grito y subido a una de las jardineras de la plaza: “no tenemos que convencer a la gente, nosotros somos la gente”. “El 99%”, le contestó un señor mayor que aplaudía sus palabras&#8221;</p>
<p style="text-align: justify">&#8220;Ahora el movimiento es de las personas. Más de los gerundios que de los adjetivos. Su máximo logro es el hecho mismo de su existencia: Liberty Plaza representa la reconquista de la sociabilidad, la posibilidad de poner en común, el bloqueo de la soledad. Por eso lo primero que uno percibe al entrar en la plaza es una suerte de alegría contagiosa, una emoción difícil de explicar. Algunos neoyorquinos han comenzado a llamarlo “el milagro de estar juntos”. Eso ya no es la indignación, es mucho más. Eso ya es otra cosa</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Banda sonora de Occupy Wall Street escogida por Ángel para el programa: </em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/Wlgk-reyjGg?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/MOmMzBxNVBk?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/v21poim3KQw?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/09Ipahbv2gI?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/5oioNZSPqRM?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/D7lBJPMun2A?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/Mcpo57cfY28?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="375" src="http://www.youtube.com/embed/vl2YYnMGQaU?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/br6jqIbvrac?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/pkcNb2RnCn4?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
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		<title>¿Cómo se organiza un clima?</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Jan 2012 09:07:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[Amador Fernández-Savater]]></category>
		<category><![CDATA[15-M]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><span style="font-size: medium"><strong><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/mapasclima.gif"><img class="aligncenter size-full wp-image-1442" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/mapasclima.gif" alt="" width="568" height="465" /></a></strong></span></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><strong>.</strong><span style="font-size: medium"><strong><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2012/01/mapasclima.gif"><br />
</a></strong></span></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La pregunta rebota de aquí para allá: “¿dónde está el 15-M?” ¿Ha fallecido, tal y como dictaminan los medios de comunicación que sólo conceden existencia a lo que es espectacular y masivo, noticiable? ¿Se ha retirado a los cuarteles de invierno, esperando tiempos mejores (y temperaturas más altas) para reocupar su espacio natural: las calles y las plazas? ¿Se ha replegado a los barrios, fuera de la vista de los focos mediáticos y de la volátil &#8220;opinión pública&#8221;, pero construyendo al modo de las hormigas una base duradera para el cambio social?</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">A la comisión de Extensión Internacional de Sol, que tuvo un papel relevante en la preparación del 15-O, no le satisface ninguna de las respuestas, así que se ha declarado <a href="http://madrid.tomalaplaza.net/2011/12/19/extension-internacional-de-sol-se-declara-en-huelga-%C2%BFsomos-el-99/">en huelga</a> (!), invitando a detener la producción (los activistas también producen: activismo) para pensar a fondo lo que a su juicio es una crisis de la estructura organizativa del 15-M. En su declaración llaman la atención sobre tres problemas particularmente: la bajísima participación actual en asambleas y comisiones, la dispersión y división interna, y la burocratización de los comportamientos (automatismos, falta de imaginación).</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Me gusta el gesto: se atreve a interrumpir y pienso que si no hay discontinuidad no hay creación, sólo inercias y repetición. No tengo ninguna solución que ofrecer sobre cómo podrían funcionar las cosas de otra manera. Pero voy a tratar de contribuir con algo (un poco general y abstracto, que es lo mío) sobre los problemas que apunta Internacional, por si acaso leerlos de otra manera ayuda a ensanchar el campo donde podemos encontrar respuestas concretas.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><strong><em>Vida y política</em></strong></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">¿Dónde se han metido todas las personas que poblaron plazas y asambleas en primavera? ¿Se han vuelto desafectos al 15-M, son incapaces de un compromiso duradero, están ahora resignadas a su suerte? Creo que no. Sin ningún estudio a mano, generalizando simplemente a partir de los casos que conozco personalmente y de la observación de mí mismo, pienso que en general la gente <em>ha vuelto a hacer su vida</em>.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Las semanas de acampada en Sol fueron un tiempo excepcional, pero resulta muy complicado <em>habitar</em> una excepción. O sólo puede hacerlo gente<em> fuera de lo normal</em>: por ejemplo, los activistas, los que hacen de la política el centro de su existencia. Pero si en una asamblea o en una comisión se quedan sólo los (viejos o nuevos) activistas <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/category/angel-luis-lara">tenemos un problema</a>, porque sus modos de hacer convocan y acogen sobre todo <em>a otros activistas</em>. Y sin menospreciar ni mucho menos su papel, me parece muy claro que la fuerza del 15-M -y algunas de sus invenciones más preciosas- no vinieron del activismo (al principio se oía a muchos militantes de toda la vida confesar, con mayor o menor alegría, “estamos completamente desubicados”), sino de personas sin experiencia política previa y gente cualquiera. <em>La profesionalización de la política </em>(también la activista)<em> vacía los espacios comunes</em>. Pasa lo mismo cuando una comisión o una asamblea se convierte en un grupo de amigos: la autorreferencialidad de los códigos y los rituales, por mucho confort y bienestar que nos ofrezca, va expulsando a todos los diferentes. Nos queda una simpática tribu, pero no un espacio político.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La vida hoy, <a href="http://pensarenladispersion.wordpress.com/">en condiciones de inestabilidad y precariedad</a>, nos exige el esfuerzo de hacer y rehacer constantemente todo. Hay pocas cosas que podamos considerar ya dadas: trabajo para toda la vida, casa para toda la vida, amigos para toda la vida, familia para toda la vida, amor para toda la vida, compromisos y convicciones para toda la vida, etc. De hecho, hoy no sufrimos tanto por vivir una vida demasiado hecha, como por no poder <em>hacernos una vida</em>. Los males contemporáneos tienen mucho que ver con la incertidumbre, la inseguridad, la dispersión, la pérdida del sentido, etc. Hacemos equilibrios todo el rato y las pelotitas con las que jugamos están siempre a punto de caerse. Si sostener vivas las relaciones afectivas o el sentido de un pequeño proyecto nos supone ya un esfuerzo agotador, ¿cómo sacar tiempo para implicarnos además en asambleas y comisiones?</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">El problema no son los activistas ni los grupos de amigos. El problema es la dificultad que tenemos para inventar formas de hacer política que estén a la altura de las personas y no al revés. Una política<em> habitable</em> para el 99%, no sólo para los activistas. Lo personal se desliga de lo colectivo cuando no somos capaces de inventar engarces entre modos de vida y modos de lucha. Entonces lo político se vacía y muere.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Pero “volver a hacer su vida” es una mala expresión. Porque después de pasar por las plazas no se vuelve igual, ni por tanto se vuelve a la misma vida. Paradójicamente, volvemos a <em>una nueva vida</em>: tocada, atravesada, afectada por el 15-M. ¿Qué ha hecho cada cual con esa afectación? Si crear es dar sentido, forma o figura a un cambio existencial para que no se pierda o se volatilice, ¿qué hemos hecho cada uno con lo que el 15-M ha hecho de nosotros? Me parece que ahí hay una investigación apasionante por emprender. ¿Qué aprendimos, qué descubrimos y cómo lo hemos incorporado a la vida cotidiana? ¿Qué nos llevamos del 15-M y cómo podríamos devolver algo? Hay proyectos en marcha como <a href="http://esunrobo.bandcamp.com/">Robo</a>, <a href="http://www.publico.es/culturas/415553/el-15-m-nos-ha-dado-otra-forma-de-entender-la-cultura">15M.cc</a> o <a href="http://bookcamping.cc/">Bookcamping</a> en los que personas involucradas en la música, el cine o la edición se replantean su trabajo cotidiano a partir del 15-M y tratan de aportar algo de vuelta a lo común. Por las plazas pasaron también (trabajen de ello o no) maestras, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, informáticas, estudiantes, periodistas, ¿en qué sentido se ha visto alterada su mirada, su práctica y su estar en el mundo tras el encuentro con el 15-M? Esos cambios micro son sin duda la base de la próxima ola.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><strong><em>Un nuevo clima</em></strong></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">En el debate generado por Extensión Internacional se analiza sobre todo la situación del tejido organizativo 15-M: comisiones, asambleas, espacios de coordinación. Lo que a mí me gustaría añadir es que el 15-M no sólo es una estructura organizativa, sino sobre todo <em>un nuevo clima social</em>.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Hemos cuestionado juntos ese peso terrible de la realidad oficial que dice:<em> lo que hay es lo que hay</em>. Y así hemos podido respirar. La situación macro sigue igual, pero ahora la vemos desde otro sitio. Está todo fatal, como rezaba el título de una revista catalana, pero al mismo tiempo nos hemos demostrado capaces de producir otra realidad. Y eso genera automáticamente alegría, un nuevo clima emocional. La realidad oficial es el mapa de lo posible autorizado: lo que es posible ver, pensar, sentir y hacer.<em> Hemos abierto ese mapa</em>. Ahora se pueden ver, pensar, sentir y hacer otras cosas. El sistema de partidos no es más un tabú. Conspiramos para interferir en las elecciones, aunque no nos pongamos de acuerdo en cómo hacerlo, porque es <em>vox populi</em> que son una estafa. La identificación entre democracia y capitalismo ya no está tan clara. La realidad antes invisible de los desahucios está ahora a la vista de todos. Es posible pensar y hacer política sin estar afiliado a un partido ni ser siquiera militante de un movimiento social. Nos servimos cotidianamente de la Red para construir colectivamente otro punto de vista sobre la actualidad. Hemos aprendido que el otro desconocido no es sólo un enemigo o un objeto indiferente, sino que puede ser un cómplice. Nos hemos descubierto capaces de hacer cosas que nunca habíamos sospechado. El mapa de lo posible es otro, el clima es otro.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">El hecho de que menos gente participe en el tejido organizativo 15-M no significa que menos gente se sienta concernida por la esperanza que el 15-M supone. Se demostró claramente el 15-O o, a otra escala muy distinta, en la reciente <a href="http://librodenotas.com/utilesenmovimiento/21676/cabalgata-indignada-o-una-pista-sobre-las-nuevas-instituciones">cabalgata indignada</a>. El 15-M no es sólo el nombre de una estructura organizativa, ni de un movimiento social un poco más grande que los anteriores, sino de<em> otro estado mental</em>. Que no está localizado aquí o allá, sino que atraviesa la sociedad entera como un viento.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Sabíamos más o menos cómo se organiza un movimiento social, pero ¿<em>cómo se organiza un clima</em>? Recién empezamos a pensar esto, sólo un par de apuntes al respecto.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Hay propuestas que prenden mejor en el nuevo clima que otras. Los motivos son muy distintos, seguro. Pero entre ellos está la sintonía de la propuesta (en su manera de construirse y en lo que plantea) con las tendencias más fuertes del clima 15-M: horizontalidad (ni vanguardias ni protagonismos), inclusividad (nos dirigimos al 99%, no a un gheto), respeto (convivencia entre diferentes), noviolencia (una mezcla de conflicto y legitimidad), inteligencia colectiva, creatividad y capacidad de sorprender, &#8220;no queremos ser mercancías en manos de políticos y banqueros&#8221;, etc. Sintonizar con el clima es una cuestión de escucha y de sensibilidad.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">El 15-M tiene mucho que ver con la alegría de estar juntos en una sociedad de competencia y sálvese quien pueda. Esa alegría podía palparse en las plazas, en el 15-O o en la cabalgata indignada. Pero sólo podemos estar juntos, compartiendo espacio y tiempo, en momentos excepcionales. ¿Cómo estamos juntos cuando no estamos juntos? ¿Cómo encontrarnos y sentirnos acompañados sin vernos las caras? Pensar la (auto)organización del clima pasa también por pensar los enlaces, las conexiones, los interfaces, la comunicación. Lo común circula y se construye también a partir de imágenes, narraciones y herramientas.<em> Más comunes cuanto más abiertas, honestas y comprensibles sean</em>. Abiertas, en el doble sentido de que den qué pensar (más que tratar de convencer) y sean reapropiables (se puedan replicar, modificar, adaptar, alterar libremente: sin propiedad). Honestas, porque no esconden la dudas, los desalientos, las contradicciones y los clarooscuros que son parte de la vida. Y comprensibles, es decir, directas y transparentes pero no banales, exigentes pero no cerradas, restringidas o reservadas a los expertos en tal jerga o saber, sino dirigidas a cualquiera.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Hay muchos ejemplos dentro y fuera del tejido organizativo 15-M, pero tengo uno a mano en el <a href="http://actasmadrid.tomalaplaza.net/?p=2518">acta</a> de la reunión de Extensión Internacional donde se decidió la huelga (que se adjunta junto la declaración). Es una gozada de texto. Abierto: expone todos los argumentos, a favor y en contra, que se dieron en aquella reunión. Honesto: no se calla las tensiones ni los desacuerdos que hubo (y recoge maravillosamente el ruido de fondo de aquella reunión celebrada en el metro: personas y situaciones que se mezclaron azarosamente con el discurrir de la asamblea). Comprensible: es una discusión donde se ponen en juego cuestiones muy profundas en un lenguaje común y accesible a todos. Y además es un relato muy divertido. Permite vivir lo que otros vivieron sin haberlo vivido, estar juntos sin estar físicamente juntos. Ensancha lo común y compartido.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">¿Dónde está, pues, el 15-M? No hay que ser hiper-sensible para sentir que el clima se está cargando de electricidad. El 15-M no ha muerto ni está en repliegue. <em>Estamos al acecho</em>. Cada cual desde su lugar, no pasivamente a la espera, sino activamente al acecho.</p>
<p style="text-align: center" align="CENTER"><em>El reflujo de la primera ola, rechazado por la resistencia de los objetos envestidos, dará materia a la próxima ola cuando, llegado el momento, vuelva la marea.</em></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER">-</p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://madrid.tomalaplaza.net/2011/12/19/extension-internacional-de-sol-se-declara-en-huelga-%C2%BFsomos-el-99/">Declaración de huelga de Extensión Internacional </a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://actasmadrid.tomalaplaza.net/?p=2518">Actas de la reunión </a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://alfinaldelaasamblea.wordpress.com/2011/12/23/un-paso-atras-y-epitafio-para-mi-mismo/">&#8220;Un paso atrás y epitafio&#8230;&#8221; (una respuesta a la declaración de huelga) </a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://madrilonia.org/2011/12/una-respuesta-a-la-declaracion-de-huelga-de-la-comision-de-extension-internacional-de-sol/">&#8220;No podemos dejar de ser exuberantes&#8221; (una respuesta a la declaración de huelga) </a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://alfinaldelaasamblea.wordpress.com/2012/01/06/ano-nuevo-movimiento-nuevo/">&#8220;Año nuevo, movimiento nuevo&#8221; (sobre la organización 15-M)</a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER"><a href="http://www.unalineasobreelmar.net/politizaciones/index.php?title=Politizaciones_en_el_ciberespacio">&#8220;Politizaciones en el ciberespacio&#8221; (sobre lenguajes y herramientas comunes) </a></p>
<p style="text-align: justify" align="CENTER">
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		<title>En provecho de todos</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Dec 2011 08:21:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[Amador Fernández-Savater]]></category>

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		<description><![CDATA[Este articulito (¡360 palabras!) ha aparecido hoy 28 de diciembre en el diario El País, acompañando a un reportaje sobre la &#8220;revolución cultural del procomún&#8221;. Las ideas libres se van abriendo paso&#8230; El aire, la biodiversidad, el genoma, el lenguaje, las calles, Internet&#8230; Los bienes comunes no nos rodean. Nos atraviesan y constituyen, nos hacen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><em>Este articulito (¡360 palabras!) <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/provecho/todos/elpepicul/20111228elpepicul_2/Tes">ha aparecido hoy</a> 28 de diciembre en el diario El País, acompañando a un reportaje sobre la <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/revolucion/cultural/procomun/elpepucul/20111227elpepucul_5/Tes">&#8220;revolución cultural del procomún&#8221;</a>. Las ideas libres se van abriendo paso&#8230;</em></p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/99.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1425" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/99-300x215.jpg" alt="" width="300" height="215" /></a></p>
<p align="JUSTIFY">El aire, la biodiversidad, el genoma, el lenguaje, las calles, Internet&#8230; Los bienes comunes no nos rodean. Nos atraviesan y constituyen, nos hacen y deshacen. De todos y de nadie, sostienen el mundo, <em>son</em> el mundo. En el cuidado y enriquecimiento del <a href="http://www.youtube.com/watch?v=clYdKzPteGs">procomún</a> nos jugamos la vida misma. Es un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos del Estado o del mercado. Nuestro desafío es hacernos cargo en común de un mundo común.</p>
<p align="JUSTIFY">La lógica privatizadora (patentes, copyright restrictivo, industria cultural, etc.) sólo beneficia a una estrecha minoría. Desde el<a href="http://www.goteo.org/"> <em>crowdfunding</em></a> hasta la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Open_research">ciencia abierta</a>, desde el copyleft hasta las plataformas en defensa del agua, desde la Puerta del Sol hasta Zuccotti Park, una constelación amplísima de comunidades en movimiento ensayan hoy otros modos de producir, decidir y convivir. Abiertos y colaborativos, incluyentes, acogedores y sostenibles, ni estatales ni privados (aunque no necesariamente anti-estatales ni anti-mercantiles). Por y para el 99%, como dice el movimiento americano <em>Occupy</em>.</p>
<p align="JUSTIFY">Pero ajenos a la belleza de la cooperación, desde arriba nos repiten que lo común es un caos y hay que regularlo, como si la alternativa estuviese entre la Ley Sinde (por ejemplo) y la guerra de todos contra todos. Hacen trampa: la constelación del procomún inventa sus propias formas de autorregulación (como <a href="http://es.creativecommons.org/"><em>Creative Commons</em></a>). No autoritarias, sino horizontales, comunitarias, distribuidas. Lo que ocurre es que no tienen apenas amparo institucional, suelen ser invisibilizadas, trabadas por los marcos jurídicos, criminalizadas incluso.</p>
<p align="JUSTIFY">Lo público-estatal sólo puede recuperar su función al servicio de las personas si deja de subordinarse al mercado y apoya los procesos de autoorganización social de lo común. Desde luego no apuntan por ahí los artículos sobre la <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Peristas/libertarios/elpepiopi/20110102elpepiopi_4/Tes">Ley Sinde</a> y el <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Descifrando/indignacion/elpepiopi/20110630elpepiopi_11/Tes">15-M</a> con los que se ha ganado los galones el nuevo ministro de Cultura. Otra vez los tópicos sobre la convivencia y la creación cultural en peligro. La torpe equiparación de la propiedad intelectual con la propiedad física y, por tanto, de la copia con el robo. Los clichés denigratorios (“nuevos bárbaros”, <a href="http://www.diariosur.es/v/20110619/opinion/preguntas-sobre-indignacion-20110619.html">“papilla anarco-comunista iletrada”</a>).</p>
<p align="JUSTIFY">El PSOE propuso más de lo mismo y acabó como acabó. En provecho de todos, ¿por qué no atreverse a escuchar, pensar y explorar otras vías?</p>
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		<title>Ey, Plaza</title>
		<link>http://blogs.publico.es/fueradelugar/1395/ey-plaza</link>
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		<pubDate>Wed, 21 Dec 2011 09:06:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
				<category><![CDATA[15-M]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Ey, Plaza Ey, ey Plaza (Plaza Tahrir) ¿Dónde has estado todo este tiempo? Contigo hemos sangrado. Contigo hemos trabajado. Hemos combatido nuestros miedos. Y hemos rezado. Juntos, como los dedos de una mano Contigo no hay nada imposible Es la voz de la libertad la que nos ha reunido Al fin nuestras vidas tienen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><iframe width="500" height="281" src="http://www.youtube.com/embed/lHV14Wa2Dm4?fs=1&#038;feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><strong>Ey, Plaza</strong></em></p>
<p>Ey, ey Plaza (Plaza Tahrir)<br />
¿Dónde has estado todo este tiempo?<br />
Contigo hemos sangrado. Contigo hemos trabajado.<br />
Hemos combatido nuestros miedos. Y hemos rezado.<br />
Juntos, como los dedos de una mano<br />
Contigo no hay nada imposible<br />
Es la voz de la libertad la que nos ha reunido<br />
Al fin nuestras vidas tienen un sentido<br />
No hay vuelta atrás. Nuestras voces son escuchadas<br />
Y soñar ya no está prohibido</p>
<p>Ey, ey Plaza<br />
¿Dónde has estado todo este tiempo?<br />
Tiraste el muro y prendiste la luz<br />
En torno a ti se reunió un pueblo roto<br />
Hemos nacido de nuevo<br />
Un sueño tenaz ha nacido<br />
A veces discrepamos de buena fe<br />
A veces las cosas no están claras<br />
Protegeremos nuestro país y a los hijos de nuestros hijos<br />
Y los derechos de las vidas perdidas de nuestra juventud</p>
<p>Ey, ey Plaza<br />
¿Dónde has estado todo este tiempo?<br />
Contigo nos hemos emocionado y hemos vuelto a empezar<br />
Después de habernos alejado y desistido<br />
Debemos transformarnos con nuestras propias manos<br />
Tú nos has dado mucho, nosotros debemos hacer el resto<br />
A veces me preocupa que te conviertas en un recuerdo<br />
Que te alejes y la idea muera<br />
Que volvamos atrás, olvidando todo lo que ha pasado<br />
Y contemos historias sobre ti en nuestros cuentos</p>
<p>Ey, ey Plaza<br />
¿Dónde has estado todo este tiempo?<br />
La Plaza está llena de gente de todo tipo<br />
El imprudente y el valiente<br />
El apasionado y los que pasean<br />
El que grita y el silencioso<br />
Nos juntamos, bebemos té<br />
Pero ahora sabemos defender nuestros derechos<br />
Gracias a ti, el mundo nos escucha<br />
Y los vecinos se encuentran</p>
<p>Ey, ey Plaza<br />
¿Dónde has estado todo este tiempo?<br />
Nuestra idea es nuestra fuerza<br />
Nuestra arma es la unidad<br />
La Plaza dice la verdad<br />
Al opresor le dice NO<br />
La Plaza es como una ola<br />
Una ola que unos cabalgan y a otros les empuja<br />
Los que no están presentes piensan que es un caos<br />
Pero lo que hemos hecho ya está escrito</p>
<p><em>(la traducción del inglés es mía, se agradece revisión)</em></p>
<p>&#8212;</p>
<p><a href="http://takethesquare.net/es/2011/12/21/relato-despues-de-la-concentracion-enfrente-de-la-embajada-de-egipto-en-madrid/">Relato sobre la concentración frente a la embajada egipcia el lunes 19 de diciembre </a></p>
<p><a href="http://fotograccion.org/wp/2011/12/fotos-concentracion-frente-a-la-embajada-de-egipto-sol-con-tahir/">Fotografías</a></p>
<p><a href="http://acampadabcninternacional.wordpress.com/2011/12/21/barcelona-se-une-a-tahrirbarcelona-joins-tahrir-acampadabcn-15m-ows-occupytogether-takethesquare/">Barcelona Tahrir (concentración)</a></p>
<p><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/1326/entre-midan-sol-y-midan-tahrir">Entre Sol y Tahrir (texto)</a></p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Entre Midan Sol y Midan Tahrir</title>
		<link>http://blogs.publico.es/fueradelugar/1326/entre-midan-sol-y-midan-tahrir</link>
		<comments>http://blogs.publico.es/fueradelugar/1326/entre-midan-sol-y-midan-tahrir#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Dec 2011 10:00:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Amador Fernández-Savater</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[Invitado por el Goethe Institut para compartir mi visión del 15-M en un encuentro sobre “política y cultura en tiempos de cambio”, viajé a El Cairo durante la semana del 5 de diciembre acompañado de mi amigo David PM. Estas son algunas de las reflexiones que fuimos haciendo entre los dos a lo largo del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><em>Invitado por el Goethe Institut para compartir mi visión del 15-M en un encuentro sobre “política y cultura en tiempos de cambio”, viajé a El Cairo durante la semana del 5 de diciembre acompañado de mi amigo David PM. Estas son algunas de las reflexiones que fuimos haciendo entre los dos a lo largo del viaje.</em></p>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/anonymous.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1338" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/anonymous.jpg" alt="" width="640" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Nos cachean y nos piden la documentación antes de entrar en Plaza (Midan) Tahrir, que sigue ocupada tras las protestas en los primeros días de elecciones. Un joven revolucionario embutido en un chaleco protector nos explica la medida. Se trata de prevenir en lo posible el acceso a la plaza de los matones pagados para sembrar el caos, desacreditar las protestas y justificar así a Mubarak (antes) y al ejército (ahora). “¿De dónde venís?”, nos pregunta. Respondemos “Midan Sol”, como siempre. La Puerta del Sol es ya como otra ciudad, otro país. El mejor pasaporte que podemos mostrar en Plaza Tahrir. Se golpea el corazón con el puño y nos estrecha la mano sonriente: “contad a la vuelta la verdad de lo que pasa en Egipto”.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La verdad de lo que pasa en Egipto. El guardián de la Plaza se refiere seguramente a que la situación no ha mejorado mucho tras la caída de Mubarak. Mucha gente nos dice que casi todo lo contrario. El ejército gestiona el mismo régimen de Mubarak pero sin Mubarak: despotismo político, saqueo económico, corrupción generalizada, el miedo y la mentira como estrategias de gobierno. La represión es incluso más intensa que antes: las manifestaciones son atacadas con violencia, a veces a tiros; sigue vigente la ley de emergencia de 1981 que permite la detención arbitraria sin cargos ni juicio posterior; hay doce mil manifestantes detenidos y los civiles esperan juicios militares; se han denunciado un sinfín de casos de tortura y maltrato, por ejemplo “tests de virginidad” a las mujeres detenidas; la manipulación informativa campa a sus anchas en la televisión pública, etc.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Pero lo cierto es que el guardián de la Plaza nos hace un encargo demasiado pesado. David y yo llevamos sólo unos cuantos días en El Cairo, no nos vamos a quedar muchos más. Nuestra sensación es que estamos muy al principio de poder entender bien algo. Con toda seguridad <a href="http://blogs.publico.es/olga-rodriguez/">hay fuentes mucho más fiables</a> para informarse de lo que está pasando en Egipto. Quizá lo más valioso que nosotros podemos aportar de vuelta son los apuntes del diálogo frágil y complejo que nos empeñamos en establecer una y otra vez entre Midan Sol y Midan Tahrir, entre el 15-M y la primavera árabe. ¿Son dos mundos distintos, el mismo mundo o las dos cosas a la vez? ¿En qué sentido podemos decir que estamos en una lucha común?</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Para viajar hace falta compañía. Sólo en compañía podemos franquear la distancia típica del turista: o bien demasiado perdido y asustado, o bien demasiado confortable en la burbuja de los circuitos preestablecidos. Necesitamos compañía para perdernos sin perdernos del todo, para encontrarnos más allá de los clichés y los estereotipos. En El Cairo y en la vida. Nosotros tuvimos la suerte de contar con la compañía de Olga (Rodríguez) y Rosa (Pérez). Olga ya nos venía acompañando antes, con sus crónicas y análisis sobre la realidad egipcia en Público y <a href="http://periodismohumano.com/autor/minotauro">periodismohumano</a>. Rosa traducía mi charla en el Goethe, viajó a Egipto hace un año para aprender árabe y ha visto cómo su vida era tocada y enriquecida por la revolución. Olga y Rosa nos han explicado y contextualizado, nos han ayudado a prestar atención y a traducir los códigos, nos han puesto en contacto con otras visiones, personas y relatos. Y nos lo hemos pasado fenomenal juntos. A las dos, pero también a Tarek (Shalaby), Hassan (Soliman), Marc (Almodóvar), Ahmed (Ebeid), Nico (Salazar), ¡mil veces sucram!</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1350.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1327" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1350-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1356.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1339" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1356-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong>Sol y Tahrir, espacios de cualquiera</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong></strong></em> Les preguntamos a Olga y a Marc qué paralelismos ven ellos entre Sol y Plaza Tahrir y aparecen muchas conexiones. La revuelta egipcia no tiene líderes: en todo caso hay referentes. Pero si a alguno de ellos se le sube la fama a la cabeza y trata de convertirse en líder, se le recuerda enseguida que sólo es uno más. Nos cuentan que es lo que ocurrió por ejemplo con Wael Ghonim, el trabajador de Google que desde las páginas en Facebook convocó a la manifestación del 25 de enero y fue detenido en los primeros días de la revuelta. Al parecer, cuando Ghonim salió de la cárcel dio por bueno el segundo discurso de Mubarak en el que anunciaba su retirada en seis meses y llamó a la gente a volver a casa. Se agradeció mucho su aportación a la causa, pero nadie le hizo caso.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Marc nos cuenta que entre enero y febrero no había banderas en la plaza y lo que abundaban eran los carteles individuales con mensajes originales, juegos de palabras o burlas del régimen. El lenguaje de las consignas que se escuchaban en Tahrir no está muy codificado políticamente. Era (y es) directo y sencillo: pan, libertad, dignidad, justicia social (Rosa nos explica que pan y vida se dicen igual). Basta de opresión, hambre, humillación, miseria. Fuera Mubarak. Cualquiera puede reconocerse en sus consignas. Van al grano, son universales e inclusivas, como “democracia real ya” o “somos personas, no mercancías en manos de políticos y banqueros”. Menos es más, tanto en Tahrir como en Sol. Las palabras que parecen en principio más vacías, planas y abstractas son sin embargo las que tienen más capacidad de abrir la situación y reunir a muchos diferentes.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La fuerza de Tahrir durante el levantamiento de enero y febrero consistía en la pluralidad que convivía en la plaza: clases medias y populares, hombres y mujeres, adultos y jóvenes, musulmanes y cristianos coptos. “No era sólo gente de izquierdas”, nos dice Tarek, “había un poco de todo”. Olga nos cuenta que los primeros comunicados que se lanzaron desde la Plaza se firmaron simplemente como “la gente de Tahrir”. Un nombre para los que no tienen nombre, un espacio en el que cualquiera puede contarse. Todo el rato nos vienen a la cabeza algunas palabras clave del 15-M: inclusividad, respeto, personas, “somos todos”&#8230;</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Aún quedan huellas en la plaza de esta convivencia entre diferentes: nos llama la atención ver pintado en las paredes el símbolo de la media luna rodeando una cruz. Más tarde, en una película que pasan en el Goethe Institut, vemos las imágenes impresionantes de los cristianos coptos protegiendo el rezo de los musulmanes en la plaza frente a la policía y marchando juntos tras una pancarta que dice “todos somos uno”. Alianzas imposibles: cuando salimos de nuestro lugar y nos engarzamos con el otro, ese otro del que todo nos separa en la organización de las cosas existente, las cosas se mueven y lo imposible se hace posible.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">En las imágenes de la Plaza se pueden ver también a muchísimas mujeres. Como dice la activista <a href="http://minotauro.periodismohumano.com/2011/06/13/si-el-cambio-real-es-global-todo-sera-mas-facil-para-egipto/">Gigi Ibrahim </a>en una entrevista de Olga, “durante los dieciocho días de las protestas en Tahrir las mujeres fuimos protagonistas indiscutibles, mano a mano con los hombres. Fuimos tratadas con respeto, escuchadas y seguidas”. Y también hay una presencia masiva de jóvenes. Marc nos lo explica así: hacerte adulto en Egipto pasa por el matrimonio. Pero las condiciones para casarse (vivienda, salario) se han complicado muchísimo en los últimos tiempos. El malestar de una juventud alfabetizada pero sin perspectivas de futuro estalló con furia en la revuelta. ¿Qué pasa, qué pasa? Pues que allí tampoco tienen casa.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Más tarde las banderas han vuelto a Tahrir, sobre todo la bandera egipcia. También las tensiones étnicas y de género. Todo depende, nos dicen, de la cantidad de gente que se junte en la Plaza: cuando hay muchas personas, el espíritu de unidad y respeto es fuerte; cuando hay pocas, afloran las divisiones latentes en la sociedad que el poder instrumentaliza a placer.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/unidad1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1344" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/unidad1-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/mujeretahrir.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1365" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/mujeretahrir-300x182.jpg" alt="" width="300" height="182" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong>Tiempo de humus</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Nos pasa una, dos, tres veces. Aquí nadie llega puntual a las citas. Se puede llegar a esperar varias horas. ¿Cómo es posible? Tarek nos lo explica muerto de risa: “el truco para quedar con un egipcio es elegir un lugar donde siempre tengas a mano un plan B o incluso C”.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">David había estado en Marruecos y no le sorprende tanto, pero para mí la experiencia es un choque. Me parece que todo va muy lento, siempre con retraso. Pero esas son palabras y juicios que pongo yo, habituado al tiempo de la urgencia que domina en los países occidentales. Ese tiempo siempre ocupado. Esa carrera permanente por llegar al mismo sitio. La sensación permanente de que “no hay tiempo” y está uno descuidando mil cosas. Y el placer excepcional (pero acotado en fechas fijas) de “perder el tiempo”.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La temporalidad del activismo político siempre me ha parecido muy atravesada por esta lógica que es finalmente la lógica capitalista de la producción. Casi nunca hay tiempo para lo improductivo: los momentos bajos, la reflexión o la socialidad sin objeto ni objetivo.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Allí nos parece -o nos imaginamos- que el tiempo de la revolución egipcia es otro. Un tiempo de latencia, de humus. Algo se va preparando, en silencio, casi imperceptiblemente. Cada cual hace su aportación y contribuye desde su sitio, pero sin ponerse en el centro ni pretender arrastrar los procesos. No hay prisa, se trata sobre todo de estar atento y disponible. Atento a lo que está pasando, disponible para implicarse en lo que viene. Incluso velozmente: de pronto el humus prende y hay que actuar. Tiempo(s) de la implicación contra tiempo de la urgencia.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Por lo que hablamos con unos y otros, la revolución egipcia no parece tener estrategias a largo plazo demasiado claras. Pero hay confianza en que se ha abierto una situación y hay un proceso en marcha. A veces no se ve, pero eso no quiere decir que no exista, sino que es un proceso subterráneo y discontinuo. Confianza en que la revolución ha liberado energías, ha marcado para siempre las vidas y ya no hay vuelta atrás. Confianza, no tanto en el futuro, sino en que el presente está cargado de futuro. Quizá no sea hoy ni mañana, pero sin duda volveremos a Plaza Tahrir.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Si queremos forzar la cita con la revolución nos angustiaremos, ella tiene sus tiempos y no se deja empujar. El truco para encontrarnos es seguir moviéndonos con un plan B o C, sólo así nos cruzaremos por el camino.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/ajedrez.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1380" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/ajedrez-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong>La tecnología como organización</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Nadie niega la importancia de las redes sociales en el levantamiento de Plaza Tahrir. Incluso quien cree que está sobrevalorada y no deja ver el papel decisivo de las luchas de fábrica en la caída de Mubarak, no le quita su valor. El uso político de Twitter, Facebook o Youtube es muy intenso. Mucho más que en España. Yo sería incapaz de citar a diez bloggeros españoles de referencia, pero los amigos egipcios nos citan uno tras otro. La tecnología puede ser la misma en todas partes, lo que difiere no es tanto la facilidad de acceso, como sobre todo la necesidad de hacer algo con ella. Esa necesidad sentida masivamente ha creado en Egipto una verdadera cultura de resistencia en Internet. Las redes sociales son una de las mejores maneras de sortear la manipulación televisiva, mostrar lo que se quiere invisibilizar, hacer oír otras voces y relatos, autoconvocarse en la calle. Nos hablan de las páginas de Facebook como si fueran organizaciones políticas. Y cuando le preguntamos a Tarek qué grupos tienen más influencia para llamar a la protesta, nos responde muy serio: Youtube. Los activistas egipcios lo graban todo, ninguna escena de brutalidad policial debe quedar impune o pasar desapercibida. Hay que registrar cada abuso, cada injusticia y darlos a conocer. La pugna contrainformativa con el relato oficial de la realidad tiene más fuerza que en España, como si aquí nuestro problema no fuera tanto el ocultamiento de lo que pasa y el desconocimiento de la realidad, sino qué podemos hacer con lo que ya sabemos.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/notweteed.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1346" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/notweteed-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Facebook-Tahrir-Square.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1374" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Facebook-Tahrir-Square-300x214.jpg" alt="" width="300" height="214" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong>No violencia, resistencia y legitimidad</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">En la conversación entre Midan Sol y Midan Tahrir quizá hay un malentendido en torno a la no violencia. O un entendimiento apresurado: se ha transmitido una imagen demasiado edulcorada de la resistencia egipcia. En la revolución no hay armas, ni grupos especializados en ejercer una violencia separada. Pero defender la Plaza les ha exigido y les exige muchas veces piedras y fuego. La novedad del 25 de enero con respecto a protestas anteriores es que la gente no se dejó disolver, ni desalojar de la Plaza y aguantó con firmeza los ataques brutales de una policía sin escrúpulos. Recordemos que ochocientas personas murieron en el levantamiento de enero-febrero, ochocientas personas&#8230; Una idea purista de la no violencia corre el riesgo de ponerse a distancia de la resistencia de los egipcios en Tahrir, cuando en general nadie duda allí de que se trata de una revolución pacífica. Alguien nos dice al respecto: “no se explica si no cómo los camelleros y matones que Mubarak lanzó contra los manifestantes en Tahrir sólo eran reducidos y luego entregados a la policía o introducidos en el metro para evitar linchamientos”. Simplemente violencia y no violencia tienen umbrales diferentes aquí y allí. Marc nos cuenta que escuchó a alguien arrojar un cóctel molotov a la policía al grito de “¡paz ahora!” Lo importante es que se trata de violencia defensiva que protege los lugares conquistados y arrebatados al poder, algo bien diferente de la estrategia de los grupos y las vanguardias armadas que buscaron durante el siglo XX una toma violenta del poder. La conversación más interesante entre Sol y Tahrir no gira en torno al carácter más o menos pacífico de las acciones, sino sobre la legitimidad que tienen a la vista de todos, el espacio que construyen, si todo el mundo se reconoce y se siente englobado por ellas, si son en definitiva acciones de consenso, entendido como “sentido compartido”.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Ochocientas personas muertas en el levantamiento. Cuesta entenderlo desde coordenadas europeas: ¿cómo la gente acudía y acude en masa a la Plaza sabiendo a lo que se expone? Tarek nos cuenta que en enero se gritaba “hoy voy a morir” pero que eso no significaba que nadie quisiese inmolarse en el enfrentamiento, sino que todo el mundo entendía que le podía tocar. Era una manera de hacerle saber al régimen que ya no podía contar para sostenerse con el miedo que nos vuelve conservadores, porque se lo había expulsado colectivamente hasta el punto de no querer ya conservar la vida a cualquier precio y de cualquier forma. “Ahora estamos vivos”, grita un manifestante en otro vídeo que vemos en el Goethe. Tan vivos que arriesgamos la vida.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Una noche cenamos con activistas de la Plaza Tahrir. Nos impresionan sus historias: uno tiene la pierna cribada por perdigones, otro fue detenido en Siria en marzo y torturado, están los que conocen desde dentro las prisiones egipcias, todos han perdido amigos, todos tienen amigos encarcelados. Pero no palpamos rencor o resentimiento por ningún lado, ni escuchamos discursos que hablen de venganza. Marcados por el dolor, los activistas de Tahrir nos transmiten más bien una extraña alegría, otra intensidad de la vida y siempre una enorme confianza en el futuro de la revolución. Como cayó Mubarak, caerán los mini-mubarak que gobiernan todas las instituciones del país.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Vemos mucha gente en Tahrir con un parche en el ojo. La policía dispara perdigones a la altura de la cara en las manifestaciones. En las paredes se repite la plantilla con el rostro de un soldado que aparece en un vídeo jactándose de su puntería para estallar los ojos de los rebeldes. El parche se ha convertido en un símbolo. Hay quien lo lleva “no por mi ojo, sino por el que ha perdido mi hermano” (o mi amigo, mi vecino, mi compañero). Se trata de mostrar las cicatrices en el espacio público frente a la voluntad oficial de olvido y la imagen de normalidad.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">El recuerdo de los “mártires” de la revolución (así llaman a los caídos) está presente por todas partes: fotos, carteles, graffitis, ataúdes simbólicos en los espacios de concentración. Los familiares tienen un peso muy importante en la organización de las protestas. Prolongar la lucha del ser querido asesinado es una manera de honrar su memoria y dar sentido a su muerte. Pero también hay quien se muestra preocupado al observar en la plaza algunos comportamientos extremos que asumen a los mártires como modelo. Nos preguntamos sin respuesta por el equilibrio difícil entre la exigencia de recordar a los muertos y el riesgo de convertirlos en héroes.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/wanted1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1340" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/wanted1-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1405.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1328" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1405-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1350.jpg"><br />
</a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/100_1350.jpg"><br />
</a><em><strong>La política y los amigos</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Se nota que el lazo social es muy denso. Pensarse a la occidental como átomos individuales que se conectan y desconectan a los otros según les convenga les parece una idea muy extraña a los amigos egipcios. Según nos dice Hassan, uno es en, por y a través de sus vecinos, sus amigos y su familia. Un punto de cruce en una maraña de relaciones. “Estoy seguro en el barrio y en mi casa, no por la ley o la policía, sino porque confío en mis vecinos”, añade. Olga nos cuenta que es muy normal que los amigos conozcan y hagan vida con los padres de sus amigos, una cosa rarísima para nosotros. Y concluye: “no se entiende la Plaza Tahrir sin los amigos”. Se va en compañía de los amigos.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La densidad del lazo se percibe en la calle: calle vivida, poblada, habitada, proliferante, abigarrada. Un enjambre permanente de personas que van y vienen, venden, conversan, rezan, toman té y ocupan el espacio público. La calle es un espacio de vida. Nada que ver con la ciudad occidental hiper-regulada, donde un botellón, unos chicos tocando los tambores en un parque o un huerto urbano son una anomalía a neutralizar de inmediato. Para bien o para mal, El Cairo es un gran caos y todo son anomalías. ¿Aportó algo esa experiencia cotidiana de la ciudad (y los saberes que le están asociados) al enjambre rebelde de Plaza Tahrir?</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Paseando un día por la calle Mohamed Mahmud, que fue escenario principal de la última protesta, nos detenemos ante el espectáculo que ofrece: las paredes llenas de graffiti, todas las ventanas que dan a la calle agujereadas o rotas, un gran muro levantado por la policía cortando la calle, rebeldes de Tahrir que pululan, trabajadores de Pizza Hut limpiando la acera bajo la atenta mirada del encargado y de pronto unas cincuenta personas de chaqueta y corbata que vienen de una boda y atraviesan la calle felices, cantando. Uno de ellos nos mira y responde a nuestra estupefacción: “Welcome to Egypt!”</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La densidad del lazo social es ambivalente: el otro está atento a ti para cuidarte&#8230; o vigilarte. Frente a nuestro hotel hay un parquecito al que acuden las parejas. Las más atrevidas se cogen de la mano. El lazo social desigualitario funciona también para colocar a cada uno en su sitio. Ser expulsado del lazo es el castigo más duro: es la suerte de las mujeres repudiadas que observamos pidiendo en la calle. El mayor castigo es el aislamiento.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Se interpreta el 15-M como un “despertar” del individualismo. En Estados Unidos, donde éste es aún más intenso, hablan al respecto de Occupy Wall Street de “el milagro de estar juntos”. En Egipto el milagro consistiría quizá más bien en juntarse con el otro con una causa política en común y atravesando las divisiones sociales en pie de igualdad (hombres y mujeres, coptos y musulmanes, etc.).</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Tahrir-Puerta-del-Sol.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1371" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Tahrir-Puerta-del-Sol-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Puerta-del-Sol-Madrid-Tahrir-Square.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1372" src="http://blogs.publico.es/fueradelugar/files/2011/12/Puerta-del-Sol-Madrid-Tahrir-Square-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY"><em><strong>Una reapertura de la historia</strong></em></p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Dictadura, poder del ejército, religión y represión sexual&#8230; uno tiene todo el rato la tentación de pensar: “están como en España hace treinta años”. Como si la historia fuese un carril único en el que unos van más adelantados que otros. “Les sacamos treinta años de ventaja”, “están atrasados”, “uy lo que les queda”. Pero los amigos egipcios son muy claros al respecto: “queremos salir de la represión política, económica, sexual y religiosa, pero eso no significa que queramos el modelo occidental de democracia, mercado, relaciones entre géneros o (no) espiritualidad”. Mientras que occidente se plantea como juez e ideal, el deseo que nos manifiestan los amigos egipcios es inventar caminos propios, sin modelo. Si no fuera así la primavera árabe tendría muy poco que decirnos. Nos emocionaría su heroísmo contra la tiranía, pero poco más. No podríamos aprender nada de ella. No habría conversación posible.</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">Pero no es el caso. La primavera árabe no expresa la voluntad de los últimos del pelotón en llegar al “final de la historia”. De hecho Hassan nos dice: “sabemos que en España tampoco hay democracia”. Cada vez está más claro que el matrimonio entre democracia y capitalismo era puntual y de conveniencia en el mejor de los casos y una estafa en el peor. La primavera árabe no significa por tanto el reforzamiento de la idea de un “final de la historia”, sino por el contrario la reapertura de la historia, su “despertar” como <a href="http://www.editions-lignes.com/LE-REVEIL-DE-L-HISTOIRE.html">ha escrito Alain Badiou </a> recogiendo la metáfora que resuena hoy en tantos sitios. Sólo desde ahí se vuelve posible una conversación donde la palabra del otro nos interesa de verdad porque nos puede modificar. Y por tanto también un juego de aprendizajes recíprocos, préstamos y reapropiaciones entre Midan Sol y Midan Tahrir (y Occupy, etc.).</p>
<p style="text-align: justify" align="JUSTIFY">La onda que comienza en Túnez y Egipto ha despertado la posibilidad de luchar por otras formas de organizar la vida en un mundo globalizado y por tanto cada vez más común. Ahora depende de nosotros pensarla, cuidarla, prolongarla e inventar formas a su altura para organizarla. La situación está abierta, está todo por hacer. Quizá no es exactamente lo que el guardián de la Plaza nos encomendó que contáramos a la vuelta, pero es el mensaje que nos sentimos autorizados a traernos de Midan Tahrir.</p>
<p><a href="http://walbei.wordpress.com/2011/12/28/zwischen-puerta-del-sol-und-dem-tahrir-platz/"> Traducción al alemán por Walter B. </a></p>
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