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Gallardón, desahucie de una vez a los homeless

Por Henrique Mariño Etiquetas:
13 abr 2011

En Taiwán no hay mendigos en la calle. Al menos, hasta lo que alcanzan mis ojos, tampoco veo manos extendidas pidiendo limosna. Es una cuestión de honor, o tal vez debería decir de deshonra. El orgullo lleva a los más desfavorecidos a buscarse la vida como sea, antes de claudicar ante la caridad ajena, comentan los indígenas de los indigentes. Así que, mayormente, los homeless están ahí porque quieren, por ello hay quien los cataloga como asociales o antisociales, que no es lo mismo, pero parecido.

Esa vergüenza que sienten los potenciales pedigüeños taiwaneses debe de ser parecida a la que profesa Alberto Ruiz Gallardón, que es un señor muy aseado y parco que preside el salón de plenos del Ayuntamiento de Madrid, en el centro de España, donde él tiende a situarse ante la espantá centrífuga de sus compañeros del Partido Popular, que tiene nombre como chino —el partido del pueblo— pero es muy español.

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La ópera egipcia de Ruiz Gallardón

Por Henrique Mariño Etiquetas: ,
21 dic 2010

La estampa prenatalicia de la madrileña Puerta del Sol abrigó este lunes la causa de los bomberos madrileños, que le exigen al alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, una mejora de sus servicios y dotaciones. Extraño: en la distancia que media entre las napolitanas de La Mallorquina y los clientes del hostal situado en las antípodas de la plaza, loteras a voz en grito, colas de buscadores de fortuna, compradores compulsivos con sus bolsas en ristre y bomberos, cientos de bomberos embutidos en sus trajes de faena.

La sorpresa de los turistas sólo era comparable a la de los críos y bebés que, apenas levantando un palmo de la silla o del suelo, pululaban por el kilómetro cero. Si el carnaval ha quedado atrás y los señores de las carrozas no son los reyes magos, ¿quién coño son estos?, parecían preguntarse con esos ojos abiertos. De azul marino y amarillo fluorescente, los apagafuegos repartían globos, enviaban cohetes a la noche y entregaban a papá billetes de 50 euros con la efigie del alcalde. En su reverso, impresa, constaba la explicación a todo.

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