Opinion · Jaulas Vacías

Víctimas anónimas de la riada del Ebro

cerdos pacma

[Foto Partido Animalista PACMA/TrasLosMuros]

No tienen nombre, son un número, una pérdida económica. De los miles de cerdos, terneros, caballos, perros y gatos que han sufrido en la riada del Ebro, muchos siguen en estos momentos agonizando sin importar a las administraciones ni a los ganaderos.

Ahora mismo, después de una semana, en una granja de más de 3.000 cerdos de Villafranca de Ebro, centenares de animales continúan malheridos, chillando, otros sanos pisoteando a los muertos, buscando algo que comer.

Las imágenes que hemos recibido recuerdan según palabras textuales de los operarios que trabajan en esas granjas ‘un campo de exterminio’.

Decenas de activistas llevan días intentando ayudar y rescatando a los animales que encuentran, pero lo peor es lo que se esconde detrás de las granjas industriales a las que nadie ha querido acudir.

Ni las llamadas a SEPRONA, bomberos, policía, 112, 062, Consejería de Agricultura, o a la comarca ganadera correspondiente han conseguido que un servicio veterinario acuda a atender a los animales que agonizan la granja de Villafranca.  Pero son cerdos sin nombre ¿A quién importan?

Los ganaderos, propietarios de estas explotaciones industriales, prefieren cobrar indemnizaciones y seguros agrícolas, así que tampoco moverán un dedo.

Estos días les veremos en televisión lamentarse de las pérdidas, mientras nos muestran imágenes de animales moribundos mezclados con cadáveres en camiones camino del vertedero.

Es el momento de exigir un protocolo de actuación con animales en catástrofes como ésta, en la que a nadie importa que agonicen y mueran miles de cercos, terneros, caballos… Sus vidas importan, a cada vez más personas.