Opinion · Postdatas

Margarita Robles sabe lo que dice

A raíz de la sentencia de La Manada, la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista el Congreso, Margarita Robles, apoyó las declaraciones del ministro de Justicia, Rafael Catalá, que, ante el sorprendente voto particular emitido por el magistrado Ricardo González pidiendo la absolución de los cinco acusados, comentó que “todos en la carrera saben que tiene (el juez) un problema singular y la labor del CGPJ es ver si está en plenas facultades para ejercer su labor”.

Robles, que conoce el paño mejor que nadie en el PSOE –es magistrada en excedencia del Tribunal Supremo-, declaró que “cuando Catalá dice lo que dice estoy segura de que lo dice porque sabe lo que dice”. “Yo he pedido al CGPJ seguimientos a este magistrado”, agregó.

A su juicio, el voto particular de Ricardo González contiene “insultos y ofensas a la víctima” y a los otros dos magistrados del tribunal. “La independencia judicial no puede permitir esos insultos y el CGPJ no puede ponerse de perfil”, sentenció.

La portavoz socialista insistió en que Catalá habla con “conocimiento de causa”. Además, aseguró que “no se pueden tardar cinco meses en poner una sentencia”.

Pues bien, a raíz de las críticas que ha recibido de jueces y fiscales el ministro de Justicia, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y otros dirigentes socialistas, como el catalán Miquel Iceta, se han desmarcado de las declaraciones de Margarita Robles.

En concreto, Sánchez pidió a Catalá que “aclare” si tiene alguna acusación contra el magistrado Ricardo González, si no que esté “callado””.

“Le pedimos al ministro de Justicia que no sea torpe, que si tiene alguna acusación particular, personal que hacer sobre el magistrado, aclare a qué se refiere; si no, lo mejor es estar callado”, declaró en concreto Sánchez antes de participar en la manifestación del Primero de Mayo.

En su opinión, la sentencia “tiene que ser criticada”, y otra es entrar en acusaciones personales “que no se aclaran” por parte del ministro.

¿Le parece poco a Pedro Sánchez los numerosos desvaríos que el magistrado emite en su voto particular pidiendo la absolución de los cinco acusados?

Quien debería aclarar todas y cada una de las palabras de dicho voto absolutorio es el magistrado.

El ministro ha estado en su sitio, defendiendo a los ciudadanos de una sentencia judicial que denigra a la víctima y a todas las mujeres, y desacredita a la propia justicia.

¿Cómo se puede pedir la absolución para cinco tíos que se cepillan a una joven en una casapuerta?

Que no, que lo de Pamplona no eran los gemidos de la puta que la soldadesca de La vaquillase follaba tras hacer una rigurosa cola. Era el llanto reprimido de una violación en toda regla.

Dicho esto, Margarita Robles también ha estado en su sitio.

Quien no lo ha estado con esta rectificación ha sido Pedro Sánchez, que de camino ha dejado la sensación de que en el PSOE falta coordinación y debate interno. Y, sobre todo, que los federales, sus federales, van camino de conforman más pronto que tarde un ejército con el paso cambiado y cada uno a lo suyo, el eterno ejército de Pancho Villa.