Salud mental en tiempos difíciles

Por Joseba Achotegui

Si se nos vende que la emoción es lo mejor, votamos… con miedo

24 Jul 2016
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Hace tiempo que se nos adoctrina con la idea de que hemos de vivir regidos por nuestras emociones. Ellas son nuestra guía infalible ante cualquier problema o decisión a tomar. Me río yo de lo que antes se llamaba adoctrinar. Ahora se hace en nombre de un supuesto planteamiento científico,  publicitado a todas horas,  y todos a callar ¡

En este contexto, tras las elecciones surge indefectiblemente el debate sobre la influencia en el voto,  del marketing, la publicidad, las estrategias de seducción …..y el poco espacio que se da en las campañas electorales  al debate de las propuestas y  las ideas

Pero en realidad, esta manera de hacer las cosas tiene más relevancia de lo que parece,  porque  el  resultado de esa inmersión en las emociones  es que, para muchas personas, acabe  predominando la  emoción más primitiva y poderosa; el miedo. Es decir que cuanto más nos dejamos arrastrar  por la corriente de la supremacía de las emociones,  tan de moda, más riesgo hay de que acabemos dominados  por el miedo, la emoción más fácil de inducir,  porque la defensa de la  supervivencia es la necesidad más básica y la que más fácilmente se activa. Todo ello en el contexto de una sociedad cada vez más envejecida, en la que en un futuro no lejano una gran parte de la población serán  ancianos, personas con la capacidad de adaptación  y supervivencia disminuidas y por lo tanto fácilmente manipulables por sus inseguridades

Como hemos señalado en este mismo blog, dado que la emoción es muchas veces mala consejera, la evolución  ha seleccionado la razón, como un control de calidad de la mente. La emoción y  el pensamiento intuitivo son muy útiles habitualmente, en situaciones que conocemos bien y en las que no hace falta  dedicar tiempo a analizar continuamente lo que hacemos . Pero hay otras situaciones que no son nada sencillas, que son muy complejas, como las que tienen que ver  con elegir nuestro modelo de sociedad,  que no se pueden dejar alegremente al albur de la emoción.

Es decir cuando se nos adoctrina sobre la bondad de vivir en la emoción pensamos que estamos hablando de  la seducción, la pasión…pero lamentablemente es el miedo al final la emoción que acaba muchas veces predominando. Y el miedo es una emoción que bloquea los cambios,  evita los riesgos y la emergencia de nuevas perspectivas y modelos sociales que podrían llevarnos a vivir en un mundo menos desigual,  en una sociedad más cooeparativa y próspera. Es por eso que sorprende que no se tenga en cuenta esta realidad y se acepte este adoctrinamiento en la supremacía de las emociones que se nos quiere imponer pseudocientíficamente

Una vez más queda claro que hay que defender el valor de la razón, el debate  de las ideas,  porque si no,  al final lo que gana, para muchísima gente es el miedo. Y acaba de pasar. Si decidimos que vamos a jugar a las emociones, ojo,  porque el as es el miedo


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