Salud mental en tiempos difíciles

Por Joseba Achotegui

Subordinación como causa de la depresión: la explicación evolucionista

26 Mar 2017
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Joseba Achotegui

Encontrar las causas de la depresión es , sin duda, uno de grandes retos del  área de la salud mental.  Y una de las hipótesis más relevantes  acerca de su origen proviene de la teoría evolucionista que constata  las relaciones existentes entre la subordinación  y la depresión. Un  tema de gran importancia social ya que las conductas de subordinación se dan  en numerosos contextos  como las relaciones personales,  laborales o  la política.

El  planteamiento evolucionista constata que las conductas  de subordinación  se dan  en la naturaleza en determinados contextos  de derrota, de fracaso,  y son  observables ya desde los reptiles  en todos  los niveles de la escala zoológica.  Estas conductas, se sostiene desde el evolucionismo, pueden  ser adaptativas en contextos en los que hay pocos recursos y pelearse continuamente por ellos supone mucho gasto de energía.

En la naturaleza, ante una  situación de derrota, que el animal acepte que ha perdido,  le permite no continuar la batalla hasta el final con el riesgo que esto supone de graves lesiones o  incluso la muerte. Pero es muy importante que el ganador  no se cebe en el derrotado, le respete  y no le humille. Que ambos, ganador y derrotado,  continúen  luego colaborando. Es decir, lo importante  es ver cómo tiene lugar esa subordinación, que es además temporal, circunstancial.  Ante esta situación numerosos investigadores postulan que la  evolución ha seleccionado un mecanismo denominado IDS (Involuntary Defeat Strategy: estrategia involuntaria de derrota)  que permite automáticamente que el animal derrotado se adapte a la situación , tal como se ha demostrado experimentalmente.

De todos modos, no  hay que caer en la denominada  falacia biologista, y entender que los humanos no tenemos por qué regirnos por las leyes de la naturaleza, sino que hemos construido la ética para estructurar nuestros códigos de valores.  Pero conocer que llevamos en nuestros genes, producto de la selección natural, este mecanismo, el IDS,  es muy relevante desde el área de la salud mental.

Por ejemplo, a nivel humano, también hemos de lidiar con el éxito o la derrota. Así,  si varias personas compiten por un puesto de dirección, obviamente no todas pueden lograrlo, pero si el vencedor, o el grupo,  humilla al que ha perdido la competición, esto perpetúa su sentimiento de fracaso, disminuyendo su autoestima  y esta podría ser una de las causas de la depresión. Sin embargo, si el derrotado es respetado y cuenta con el apoyo del grupo, puede ir superando la situación, elaborándola.

Existen muchos ejemplos de  situaciones de subordinación temporal:  en un vuelo o una travesía en barco aceptamos que el capitán dirija las operaciones a bordo, no podemos opinar todos los pasajeros a mano alzada  acerca de a qué velocidad es mejor ir en una tormenta. Hay un capitán que dirige la nave, que ha sido seleccionado por su nivel de competencia,  y lo aceptamos. Pero ese capitán, tiene una potestad  temporal y  no puede hacer lo que quiera con el “poder” que le hemos delegado.

Esta subordinación que aceptamos en la travesía  es adaptativa, reversible,  moderada. Pero si esta subordinación se perpetúa  actuándose de modo despótico sobre el subordinado, constituye una de las vías más importantes que pueden conducir  a la depresión.

Se sabe desde los años setenta que la depresión es más frecuente en las clases populares sometidas a situaciones vitales más duras, entre ellas la subordinación con frecuencia humillante. Tener en cuenta estos planteamientos evolucionistas es, sin duda, muy relevante desde el área de la salud mental.

jachoteguil@gmail.com

 


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