La tolerancia del PSOE con la censura

La censura es la herramienta más sencilla que tienen los que saben que carecen de razón. La censura es un arma quebradiza, que siempre los tiempos terminan señalando como inmunda. Sin embargo siempre la usan los poderosos en los comienzos de su reinado y en su decadencia.

La señal más evidente de que la censura está triunfando la encontramos cuando la autocensura empieza a convertirse en un comportamiento cotidiano, en algo tan normal como mirar a los lados de la calle cuando cruzas. Entonces, el verdugo empieza a habitar en nuestras cabezas.

Que los Borbones han robado está en los libros de historia, pero dice un juez que esa frase no puede estar en una canción. Y le meten tres años y seis meses de cárcel a Valtonic por injurias a la Casa Real. ¿Y las injurias de las casas reales borbónicas a los españoles? ¿Hacemos una lista desde Fernando VII? ¿No vamos a poder criticarlas? Decía Talleyrand que es costumbre monárquica el robar, pero que los borbones exageran. Lo leí en el Fouché de Stephan Zweig. ¿Van a censurar el libro?

Censurar un libro es lo que ha hecho una jueza con Fariña, el libro de Nacho Carretero sobre narcotraficantes donde salía alguien del PP. ¿Tienen que pensar los investigadores, los profesores, los periodistas que lo que escriben como verdad o como opinión puede ser sujeto de una sanción y que la justicia, como en los mejores tiempos del franquismo, pueden retirar una obra?

Es lo que han hecho en ARCO retirando una obra de  Santiago Serra. IFEMA es un organismo de obediencia política. Censura preventiva. Fotos pixeladas de gente que está en la cárcel por motivos que tienen que ver con ideas políticas. La galerista tampoco ha protestado por que dice “que no quieren líos”. El año pasado, el mismo autor mostró en ARCO dos esvásticas. Ni al PP ni a Ciudadanos les pareció mal. Les molesta más la foto de Bódalo, de los jóvenes de Alsasua o de los presos políticos catalanes que el símbolo por excelencia de los responsables del Holocausto.

Margarita Robles, portavoz del PSOE, ha dicho que no le parece mal que se retire la obra de Serra si sirve para “tranquilizar el ambiente y la crispación”. Porque ya se sabe que el fascismo gasta muy malas pulgas y no hay que enfadarle. ¿Pero qué demonios le pasa a este PSOE? Hasta Rivera ha dicho que le parece mal, aunque sea mentira.

Todos los que aceptan, proponen o no se escandalizan de la censura, son los que luego se emocionan con Churchill diciendo “nunca nos rendiremos”.  Igual es porque ya se han rendido. Lo entiendo de la derecha. Se me escapa de los que se llaman socialistas. El PSOE debiera haber aprendido qué pasa cuando no le plantas cara a los enemigos de la libertad. Aunque debe de estar más ocupado con que Podemos no le quite votos.