¿Cómo vamos a tener miedo nosotros si vosotras no lo tenéis?

Hay gente con coraje que empieza a hablar. Las trabajadoras y trabajadores de RTVE han comenzado una campaña para decir con contundencia: los del PP han usado la televisión pública para atacar a sus adversarios políticos. Los de fuera -y ahí estaban todos y todas a una para atacarnos- y los de dentro -y ahí salen los clanes y las peleas internas que han acabado con Cifuentes no por el caso Lezo, la Púnica, el Canal de Isabel II o hundir la URJC, sino por la amenaza de publicar vídeos comprometidos-. Como hace la mafia. Y a la mafia nunca le faltan colaboradores.

Emilia Laura Arias comienza: me mandaron hacer una noticia manipulada contra Juan Carlos Monedero. Me negué, pero encontraron a otra persona que lo hizo. Con gente así, que desobedece, las democracias crecen. Muchas gracias por tu valentía.

Ojalá empiece a hablar gente de Hacienda, de la Agencia Tributaria, de las televisiones privadas, de las radios, de los periódicos, de la inspección de trabajo, de los sindicatos de policía, de la Universidad, a las que durante estos años alguien se dirigió para decirles: busca lo que puedas para machacar al Monedero eso. Y si no hay nada, te lo inventas. Becarios pero también periodistas curtidos, inspectores, técnicos, cámaras, redactores, rectores. Las amenazas del PP no son en vano. Y a veces pueden ir contra intereses públicos sin problema alguno (las universidades dependen de las Comunidades Autónomas, en Madrid, presidida por esos cuatro Presidentes que no pueden ir a celebrar el día de la Comunidad porque todos están hasta el cuello o han sido encarcelados). Si los del PP hacen lo que han hecho con Cifuentes ¿nos imaginamos de lo que son capaces -incluida la misma Cifuentes cuando mandaba- si se ponen de acuerdo para intentar acabar con alguien? Y decidieron que Podemos era su enemigo. Y convocaron a todos los medios a a su alcance para intentar ponernos freno. Pagan bien (ahí están los medios financiados con dinero público, como el del Pantuflo). Y además, desobedecer a la mafia se paga caro. Y siempre hay los que trabajan para la mafia y no lo saben. Una sociedad que no se deja amedrentar es una sociedad que crece democráticamente.

Han sido cuatro años de constantes querellas, anuncios incendiarios, amenazas. A ver si nos metían el miedo muy por dentro. La última, la querella por un supuesto delito de odio que me regaló portadas, horas de tertulias, noticias de telediarios y declaraciones de descerebrados que solo buscaban demonizar a Podemos. Cuando el juez archivó la querella, por supuesto que no salió en ningún sitio. Y ahí siguen hoy, intentando golpear a Rommy Arce, pero no porque tengan nada contra ella, sino como una forma de intentar debilitar al ayuntamiento de Manuela Carmena, a ver si pueden volver los de las inmobiliarias y las constructoras y las mafias de los fondos buitre, de las basuras,  del agua, otra vez a hacer de Madrid un sitio endeudado y sin derechos sociales.

Gracias a Laura Emilia por su coraje. Y si gente como tú, que se juega tanto, no tiene miedo ¿cómo vamos a tenerlo nosotros?