Podemos: reconocer errores y no ser ingenuos

“ninguna guerra acaba con final feliz”

Coral Herrera

 

Si los anuncios no lograran convecernos de que compremos, no existirían. Cambian los productos, pero los anuncios perseveran. Nadie se gasta el dinero para nada. Los anuncios son los que mueven las televisiones, los periódicos  y las radios. Vaya si funcionan. Son capaces de hacernos comprar ese marco electrónico que cambia constantemente las fotos y que nadie usa -dinamita el cariño que tenemos a las fotos- igual que logran hacernos creer que si no tenemos una alarma te atracan en casa mientras te estás duchando.

En las facultades de comunicación se enseñan dos grandes principios: la formación de la agenda (de qué se habla y de qué no se habla) y el enmarcamiento (en qué marco se interpreta una noticia). Nunca en la historia de la democracia ha llenado más páginas de periódico ni ha abierto telediarios ni ha protagonizado tantas tertulias una adquisición legal de algún bien por parte de un político como ha ocurrido con la compra de una vivienda legalmente con una hipoteca a 30 años, pagado con su propio dinero, sin información privilegiada y en condiciones normales de mercado por parte de Pablo Iglesias e Irene Montero. El sistema ha hecho bien su trabajo.

Hoy mismo, el diario El país, interpreta el mismo porcentaje que hace dos días señaló como espectacular en Irlanda como una catástrofe para Iglesias. Luego nos extrañamos de que nuestra prensa sea el hazmerreir de Europa.

Podemos ha vuelto a dar una lección de democracia. Pese al 100% de la prensa escrita, todas las televisiones y todas las radios, el sistema ha vuelto a perder unas elecciones contra Podemos. ¿Qué político pregunta a las bases sobre su continuidad cuando se crean dudas? Iglesias y Montero lo han hecho. A ver qué hacen a partir de ahora los demás.

La consulta deja dos resultados similares a Vistalegre 2 y uno nuevo. Los Anticapitalistas siguen teniendo sus 23.000 votos de siempre. Algun sector que mantiene las heridas abiertas de Vistalegre 2 también han votado no (pongamos que 7.000 personas). Iglesias ha sacado los mismos votos que tuvo en Vistalegre 2, 128.000, pese a una brutal campaña de deslegitimación. Esto indica el estancamiento de Anticapitalistas (aunque el diario El país quiera ahora señalarles como sus favoritos) y también enseña que la unidad con Errejón va camino de finalmente cumplirse, lo que es muy bueno para el proyecto. Igualmente habla de que hay un ejército de 128.000 personas que no le permiten a ningún grupo mediático o político ajeno a Podemos que les dicten el futuro político de esta organización. Son un ejército consciente en una democracia que está madurando.

Hay también 20.000 o 30.000 personas a las que les ha dolido “lo del chalét”, a las que no se les ha sabido o podido explicar el acoso personal que llevó a esa compra, que no han entendido que lo relevante no es donde vivas sino tu compromiso, y que, seguramente por el peso de una manera de entender la izquierda, quieren un liderazgo que sientan muy cercano a la mística,  casi monacal, más austero que sobrio  (como si el voto de pobreza sirviera para ayudar a los pobres a salir de la pobreza, que es de lo que se trata). Son personas también que no han entendido que la decisión de vivir a 40 kilómetros de Madrid había dejado de ser una decisión personal cuando se construyó como un tema de debate nacional. Muchas de esas personas, en cualquier caso, no querían una consulta.  En el fragor de los ataques, las sutilezas se pierden. Claro que es legítimo criticar el ático de Guindos y comprarte un chalét hipotecándote a 30 años. Porque Guindos tuvo información privilegiada, era su cuarta o quinta propiedad, pagó a tocateja y, además, es el responsable del rescate bancario que nos ha costado a todos y todas al menos 60.000 millones de euros perdidos.  Y no es lo mismo aislarte en una urbanización de lujo, como es común en el PP o en Ciudadanos, que irte a una vivienda que está en una calle (donde los fascistas de Vox pueden colgar una pancarta amenazando). Pero en mitad del ataque, desparecían las sutilezas. A toda esa gente hay que volverla a convencer.

Podemos se hace mayor. Porque han pasado más de cuatro años, porque aprende a los golpes y porque tiene la obligación de tomar nota de todo lo que hace mal. En todo este asunto, la principal responsabilidad ha sido del partido, que ha demostrado que carece de órganos donde analizar con lupa todos los riesgos. Ha sido el partido el que ha dejado solos a Irene Montero y a Pablo Iglesias en la solución de problemas que surgen solo porque son líderes de Podemos (como nos ha pasado a todos los que hemos tenido esa responsabilidad y va a seguir pasando). Si las barreras de defensa no han funcionado y ha sido necesario consultar a las bases -que han vuelto a estar a la altura- hay que revisar todas esas barreras de defensa.

El sistema quiere que Podemos desaparezca. Y no hay que volver a ponérselo tan fácil. La Ejecutiva de Podemos es un órgano que tiene que revitalizarse, de la misma manera que el Consejo Ciudadano y los círculos. Si siempre es la gente la que saca las castañas del fuego, hay que hacer de Podemos el partido de la gente. Un partido-movimiento. Con este affaire queda claro que el hecho de que los cargos del partido sean también cargos institucionales debilita al partido. La endogamia parlamentaria de Podemos le hace cometer errores porque confunde las charlas en el Congreso con la deliberación que corresponde a los órganos. La verticalidad se sustituye con un mayor intercambio de información y posibilitando la deliberación (que parece que se basa muchas veces en los chats de Telegram). Pablo Iglesias ha dicho que ha tomado nota. Ahora falta que el partido también tome nota.

Podemos sale muy reforzado como partido, pero también sale muy desafiado por esas personas que han votado en contra de la dirección. Rajoy está en el suelo y si ha sido capaz de no ir a Kiev es porque sabe que se le acabó el tiempo. Cada día que pase se va a saber que Ciudadanos es un partido de derecha dura sin muchos escrúpulos. El PSOE de Sánchez, atravesado siempre de tantos problemas internos y externos, ha echado un órdago que, todo indica, le va a salir mal pese al apoyo incondicional que le ha entregado Unidos Podemos. Sánchez confunde constantemente el márketing con la realidad y no termina de entender que es más fácil decir un titular que convertirlo en algo real. Es bastante probable que Pedro Sánchez sufra su tercera muerte y no está claro que esta vez venga con resurrección. Ojalá hable con todos los partidos que tienen que votar esa moción de censura.

Por eso era tan importante que Podemos superara el trago de la consulta. Y por eso es tan importante que sepa que, en su comportamiento, tiene que entregarse otra vez como si empezara de nuevo.