Combatir la incontinencia urinaria con el móvil

El proyecto europeo Women-Up es una iniciativa en la que participan ocho instituciones de seis países distintos. Entre sus componentes se encuentra la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y el Hospital Clínic de Barcelona que, junto con el resto de componentes, han desarrollado un dispositivo que puede cambiar el día a día de muchas mujeres.

Vayamos por partes… ¿Para qué se creó Women-Up? Su objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las pacientes que sufren incontinencia urinaria. Catalogada como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 56 millones de europeas la padecen (más de 350 millones en todo el mundo), lo que provoca no pocos trastornos en su rutina diaria.

Uno de los mejores tratamientos, incluso con carácter preventivo antes de que aparezca la incontinencia y con tasas de curación o mejoría del 70%, es el fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico. Para ello, basta con realizar una serie de ejercicios periódicos de contracción y relajación de los músculos que forman la base de la pelvis.

El problema de esta rutina de ejercicios es que la paciente no siempre tiene certeza de si está realizándolos correctamente. Ahí es donde entran normalmente los sensores (electrodos de una sonda vaginal) y programas informáticos denominados biofeedback, capaces de monitorizar al detalle toda la actividad muscular.

Women-Up apuesta por otra alternativa mucho más agradable y menos invasiva. Mediante el uso del teléfono móvil, la paciente se motiva utilizando unos juegos (serious games, como se llama a este tipo de aplicaciones en inglés). A este componente se suman, además, unos dispositivos que envían al móvil las contracciones musculares que captan y una plataforma web que va recopilando toda la información para que el terapeuta analiza la progresión.

Es, precisamente a través de esta plataforma, como el médico puede diseñar ejercicios específicos para la paciente. No sólo eso, sino que puede, incluso, ver los resultados en tiempo real, es decir, de manera simultánea a cuando los realiza la paciente aunque se encuentre a kilómetros de distancia.

Hasta ahora, en el ensayo clínico que se ha realizado han participado 21 pacientes, once de ellas procedentes del Hospital Clínic de Barcelona y el resto del Kuopio University Hospital de Finlandia. Los resultados obtenidos han sido muy positivos, comprobando cómo las mujeres se motivan mucho más y el tratamiento arroja mejores resultados.

Este año, toca redoblar esfuerzos y ampliar el número de participantes en el ensayo clínico. De esta manera, el dispositivo comenzará probarse a partir del próximo mes de septiembre en el Hospital Clínic de Barcelona, con 110 pacientes. Será allí donde se realicen más ensayos –se prevén llegar a 300 voluntarias con una incontinencia moderada, junto al hospital finlandés y otro holandés- para comprobar si esta terapia de rehabilitación continúa teniendo los efectos positivos que se esperan.

Ampliando la muestra, los expertos confían en poder enriquecer el proyecto con las valoraciones de todos los participantes en el proceso (pacientes, médicos y terapeutas), siendo especialmente interesante la aportación de éstos últimos porque existen una amplia diversidad de pautas de entrenamientos.

Si quieres ser voluntaria del proyecto no tienes más que visitar la página web Stopui.com.