Rusia quiere liderar IA y big data

David Bollero

Tras la intervención de Putin en el discurso del estado de la nación, todos los focos informativos se han puesto en el misil balístico intercontinental capaz de alcanzar cualquier continente, evitando además los actuales sistemas de defensa antiaérea. Sin embargo, el presidente ruso ha realizado más declaraciones dignas de ser tenidas muy en cuenta: Putin tiene muy clara la importancia de ser una potencia digital y, en este sentido, ha asegurado que Rusia aspira a convertirse en uno de los principales centros del mundo para almacenar y procesar big data.

No es la primera vez que el mandatario da muestras de su apuesta decidida por las nuevas tecnologías. A finales del año pasado, durante una charla ante universitari@s, Putin aseguró que quien se haga fuerte en Inteligencia Artificial (IA) será un actor dominante en los asuntos globales. El presidente ruso subrayó las “oportunidades colosales” que trae consigo, pero también las amenazas.

Si en aquel discurso Putin expuso algún ejemplo de aplicación de la IA, indicando que “el movimiento de los ojos puede usarse para operar varios sistemas, pudiendo analizar el comportamiento humano en situaciones extremas, incluso en el espacio”, hoy ha llegado a afirmar que “debería crearse una base legal para eliminar todas las barreras en el desarrollo y uso de la robótica, la Inteligencia Artificial, los vehículos no tripulados, el comercio electrónico y las tecnologías big data. Una base legal, por otro lado, que “debería ser continuamente actualizada”.

Desde el punto de vista militar, Rusia ya está volcada en implementar IA en su armamento. Tanto es así que este mes de febrero se desvelaba que empresas proveedoras del ejército ruso están trabajando en un tipo de munición inteligente, capaz de determinar de manera autónoma si es necesario estallar o no, dónde debe hacerlo y de qué manera.

A esta carrera por dominar la IA ya se han sumado otras potencias, como EEUU o China, que se marcó 2030 para convertirse en el líder mundial de esta tecnología. Algunos expertos vaticinan que EEUU podría perder varios cuerpos de ventaja en la batalla tecnológica, la haber reducido la inversión en I+D y haberse volcado en reforzar únicamente el presupuesto para Defensa.