“Ojos Ciegos”, el horror detrás de la utopía

En esta columna vamos a tratar de analizar algunas de las obras que han sido nominadas a los premios literarios que se conceden durante la Semana Negra de Gijón. Nos centraremos en los dos que se ciñen al género negro, el memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela negra y el mítico premio Dasiel Hammett a la mejor novela negra del año.

“Ojos Ciegos”, escrita por Virginia Aguilera y publicada por la editorial Reino de Cordelia, es candidata al primero de ellos. La historia nos lleva a las montañas de Teruel en el siglo XIX,  donde se encuentra Alegría, un falasterio donde sus habitantes conviven siguiendo las teorías de socialismo utópico de Charles Fourier. La aparente felicidad se ve interrumpida por la extraña desaparición de una mujer. Para resolver el misterio, al falasterio acude un juez prácticamente ciego y una joven de 17 años que le hace de lazarillo y de secretaria. Pronto descubrirán que tras la apariencia de sociedad perfecta, Alegría tiene una cara oculta, mucho más negra y terrorífica.


Una novela que aúna la trama policial con toques de terror gótico. Escrita con un lenguaje y una cadencia acorde con la época que describe lo que hace que el lector se sumerja en ese contexto y en ese tiempo. La demostración de que las grandes ideas, las utopías, por muy hermosas y justas que sean sobre el papel, no pueden llegar a realizarse por culpa de la condición humana, la crueldad y la corrupción que todo hombre lleva dentro.  

“Ojos Ciegos” es una obra original, muy alejada de las modas que dominan el género, lo que ya le sirvió para ganar el premio Francisco Pavón de este año. Es difícil encontrar una novela en la que lo negro, policial y el terror se mezclen con maestría, manteniendo el equilibrio para que el lector no pierda el interés en ningún momento. Una firme candidata a ganar el Silverio Cañada