La Muerte Abrió la Leyenda: el azar marca nuestras vidas

La suerte, el azar o si se prefiere la casualidad. ¿Alguna vez se han parado a pensar cómo ha afectado a su vida? ¿Qué habría sido de ella si en un determinado momento hubiera salido cruz en vez de cara? Si en el examen de selectividad no hubiera caído Sócrates. Si nos hubiéramos colocado solo unos metros más allá en aquel concierto, nunca habríamos conocido a aquella chica, esa que se convertiría en la mujer de nuestra vida. O qué hubiera ocurrido si el coche no hubiera pasado a unos pocos centímetros de aquel niño que cruzaba la carretera el día que conducíamos con muchas copas y pocas luces. Una inmensa ruleta gira y gira para decidir gran parte de lo que será nuestra vida. Todo podría cambiar en un momento, pero preferimos no pensar en ello. Es más tranquilizador creer que uno es dueño de su destino, que puedes lograr todo lo que te propongas con trabajo y esfuerzo. Que la justicia divina, el karma o cualquiera de esas chorradas (no sé cuál es la que está de moda esta semana) demuestran que hay un orden en este aparente caos y que tarde o temprano pondrá a cada uno en su sitio. Sí, es mucho más cómodo pensar eso. Quizás sea mejor así.

El azar tiene un papel destacado en “La Muerte Abrió la Leyenda”, la novela de Alejandro M. Gallo, editada por Reino de Cordelia. Gorgonio Llaneza es policía por casualidad. Nunca había deseado serlo. Corre el año 1972 y su primer destino lo lleva a Castellón de la Plana. Nada más llegar, otra casualidad, le encargan su primer caso: un rutinario accidente de tráfico. Mandan al nuevo para que lo cierre rápido y sin hacer preguntas. Pero Gorgonio no es tan ingenuo como esperan sus superiores. El accidente es en realidad un asesinato. La víctima, un antiguo combatiente republicano que se convirtió en héroe de Francia al ser uno de los soldados que liberó París de la ocupación nazi. Gorgonio se ve envuelto en una red de intereses dominados por la todopoderosa Brigada Político-Social de la dictadura. Pero todo un imperio puede caer cuando un solo hombre deja de tener miedo.

El franquismo es un tema recurrente en nuestra literatura, también en la novela negra. Sin embargo, el planteamiento y, sobre todo, el tono de  “La Muerte Abrió la Leyenda” la convierten en una obra profundamente original que no suelta al lector hasta la última página. Sorprendente y muy recomendable. Una delicia que también he descubierto por casualidad.

Porque la vida, por muy absurdo que parezca, quizás sea eso: lanzar los dados y cruzar los dedos.