Opinion · La oveja Negra

La camiseta de Negra y criminal

El librero Camarasa.- EFE

Es la primera vez que no quiero escribir esta columna. No quiero y, sin embargo, no puedo dejar de hacerlo. Algo dentro de mí se revela cuando me acerco al teclado. Mis dedos se niegan a pulsar las teclas. No, no quiero seguir escribiendo porque sé que mi columna de hoy es en realidad una despedida. Y no quiero decirte adiós, Paco, no me da la gana.

Me he puesto la camiseta de Negra y criminal para que me de fuerzas. Esa con la que posaban los más grandes, (Winslow, Peace, Lehane, Andreu Martín, González Ledesma, Madrid, Ibáñez, Bartlett…) con el fondo verde de las puertas de la librería en la calle de La Sal. No te puedes imaginar la de veces que soñé con ser yo el protagonista de la foto con la camiseta. Me parecía que era como la llave de entrada a un club exclusivo, el de los escritores de novela negra. Esa camiseta simbolizaba para mí todo lo que quería ser. Y luego nos conocimos, aquella tarde lluviosa, ¿te acuerdas? No paramos de hablar y de reírnos hasta que la noche vino a llamarnos la atención. Me recomendaste libros que aún me acompañan. Lo harán siempre. Como tu recuerdo.

Fue entonces cuando me di cuenta de que aquella camiseta no distinguía a una selección de escritores, sino a los miembros de una familia. Una familia que tú creaste, Paco, en torno a una diminuta librería en la Barceloneta en la que cabía todo el amor y la pasión por los libros y por el género negro.

Nunca pude hacerme la foto. La librería cerró en 2015. Ya sabes, antes había ciudadanos, ahora solo consumidores. Y los consumidores prefieren la comodidad a la calidad. El frío de lo práctico al candor del consejo de un librero. Me lo dijiste muchas veces, sin libreros no sólo se lee menos sino que se lee peor.

La vida puede ser muy dura cuando se pone a repartir hostias, Paco. La de tu marcha ha sido una de las peores. Aún no me hago a la idea de no mandarte el enlace de esta columna para que la leas mañana, Paco, y que me comentes qué te ha parecido. Sé que no me perdonarías que no recomendara un libro. Así que ahí va uno de tus favoritos. Total Khéops de Jean-Cloude Izzo, editado por Akal.

Seguiré llevando la camiseta de Negra y criminal. Para que me reconozcan y reconocer a otros miembros de la familia que tú creaste. Y también porque ahora llevarla demuestra algo. Significa que conociste a Paco Camarasa, y que fuiste su amigo.

Te voy a echar de menos. Mucho. Demasiado.