La urgente recuperación del CHE

Un día como hoy de 1967, cae asesinado en Bolivia Ernesto “CHE” Guevara en una acción militar planificada desde la CIA estadounidense. Décadas después de su muerte ¿qué herencia política deja el Che al contexto actual de lucha?

Superado ya el impasse que provocó en el pensamiento revolucionario mundial la caída del muro de Berlín, hoy necesitamos volver a discutir y a rescatar el pensamiento del Che Guevara y su aportación al socialismo como proyecto político contemporáneo.

Se trata de recuperar el legado político que Guevara deja pendiente a las juventudes del siglo XXI y la necesidad urgente de reinstalarlo en la agenda de los movimientos sociales. Comenzar a realizar esa tarea implica asumir un complejo desafío que consiste en conjurar numerosos equívocos que se han ido tejiendo en medio de la feroz disputa por su herencia.

A pesar de las caricaturas, la perspectiva política del guevarismo se sustenta en una determinada línea de análisis de nuestras sociedades. Tanto las tácticas como las estrategias, los aliados posibles como las vías privilegiadas de lucha, derivan de un análisis político pero también de una caracterización histórica de las formaciones sociales en las que vivió, marcadas por su inserción periférica en el sistema mundo y su condición social dependiente.

Como plantea el profesor argentino Néstor Kohan “En la concepción política guevarista la revolución no constituye un espasmo repentino ni la irrupción de un rayo en el cielo despejado de un mediodía de verano”. Desde esta perspectiva, y cinco décadas después de su muerte, ¿qué nos aporta el Che para la compresión del cambio social contemporáneo?

El pensamiento guevarista concibe a la revolución como un proceso a largo plazo, donde se combinan diversas formas de lucha, pero bajo el predominio de las formas extrainstitucionales, consecuencia del carácter históricamente represivo de los regímenes políticos latinoamericanos. Esto permite desmontar la leyenda del foquismo, simplificación atribuida al guevarismo político que todavía hoy sigue señalándose como caricatura contra el pensamiento marxista radical.

Centrado el pensamiento del Che bajo estos parámetros, sería necesario afrontar la concepción que tenía el Che de la revolución y su relación con la tradición de pensamiento marxista. Al respecto, Antonio Gramsci diferencia tres niveles. Un primer nivel, económico-corporativo; un segundo nivel, específicamente político (donde se construye la hegemonía) y un tercer nivel, político-militar. Los tres momentos, aclara el pensador comunista italiano, constituyen partes de un todo indivisible. ¿En cuál de los tres niveles de análisis se ubica la reflexión política del Che Guevara y su concepción de la revolución?

Cabe afirmar que los escritos, intervenciones y discursos del Che abarcan los tres niveles de análisis aunque ponen prioritariamente el énfasis en el segundo y en el tercer nivel. Es decir, en el plano donde se construye la hegemonía socialista.

Allí deberían ubicarse todos los escritos del Che sobre la necesidad de construir el hombre nuevo y la mujer nueva, la batalla por la creación de la pedagogía del ejemplo y la moral comunista y en el terreno social donde se desarrolla la confrontación político-militar, en tanto prolongación de la esfera política.

De los tres momentos que señala Gramsci, a la hora de pensar y analizar la revolución como proceso, el Che teoriza sobre los dos niveles más avanzados de la lucha sin dejar de señalar las limitaciones —justas pero limitadas al fin de cuentas— de las luchas puramente económico-reivindicativas.

Estos aspectos permiten cuestionar el equívoco que se tiene sobre el Che, el de ser un gran revolucionario pero que en lo teórico era mediocre. Nada más lejos de la realidad.

Actos como el que hoy se convoca en Madrid en el local de la FIM, ayudan a nuestro propio debate. Y es que la izquierda en España se encuentra ante un dilema: continuar con su proyecto transformador frente a la recomposición del régimen o buscar su inserción en él.

Dilema que para su superación requiere de la aproximación a los clásicos del pensamiento socialista, que como el Che, son un antídoto frente a cualquier tentación de asunción de la derrota.

Acto homenaje al Che. Interviene Marcos Roitman, Profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM. 19:00 horas, local de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM), Calle Luis Vélez de Guevara, 8, Entreplanta Derecha, Madrid.