Me lo confesaba ayer una dirigente con altas responsabilidades sanitarias: “Nadie lo dice, pero los expertos piensan que el impacto mortal de la gripe porcina en México es por la pobreza y el déficit sanitario”. Y añadía: “Aquí estamos tranquilos”. Ante confidencias así una no sabe bien a qué carta quedarse: si a la del sosiego, porque México queda lejos, o a la del desa-
sosiego, porque el primer y el tercer mundo son un único mundo, aunque algunos crean otra cosa.
Esto sí que es el fin de la historia, y no lo que decía aquel tipo, Fukuyama. Resulta que uno de los periodistas más influyentes de España confiesa que quería ser cura; proclama que no le ve futuro al periódico de papel (cuando el suyo es líder en ventas) y considera un “excelente” profesional a quien durante lustros ha sido su más encarnizado rival –si bien apostilla que ha sido “víctima de sus propias virtudes”–. Todo lo ha dicho al mismo tiempo. Dios nos asista.
Aznar celebró el miércoles una comida con los integrantes de su primer Gobierno. El único ministro que faltó en la foto fue Javier Arenas porque el acto coincidió con el debate de investidura en Andalucía. No fue en realidad la única ausencia: faltaban Jordi Pujol y Xabier Arzalluz, entonces líderes de CiU y el PNV, que con sus apoyos permitieron que Aznar gobernara. ¡Tiempos aquellos en que se hablaba catalán en la intimidad y el nacionalismo vasco no era el diablo!
Ante la pregunta de si se lleva bien con Losantos, Rajoy dixit: “Bueno, eh, ahhh, ehhh, ummm. Con Losantos, usted ya me entiende”. Pues yo no. Después de las lindezas que el periodista le ha dedicado –le llamó “eslabón perdido”, le rebautizó como “mariocomplejines”, le acusó de “tocarse las narices”–, lo menos que podría haber hecho Rajoy es recoger el guante. ¿No será que el líder del PP prefiere cubrirse las espaldas hasta conocer la sintonía del próximo programa de Losantos?
La clausura de la V Cumbre de las Américas deja de recuerdo buenas palabras, guiños y un simbólico regalo. Chávez y Obama fueron protagonistas de un toma y daca que, para algunos analistas, augura un nuevo camino en las relaciones de EEUU con su patio trasero. Pero
hay un tercer actor: Cuba. Dice
Washington que las autoridades de La Habana deben ahora mover ficha. En este juego de ajedrez, habrá que ver si los Castro optan por la defensa india o la apertura siciliana.
El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha tenido una idea bastante ingeniosa: cambiar el color a los billetes de 500 euros en la eurozona para que aflore el “matarile”, como llama a los 56.000 millones de euros en dinero negro que, según diversas fuentes, se acumulan en el subsuelo económico español. No estaría de más que, en lugar de inyectar tanto dinero público a la banca, saliera de las catacumbas tanta pasta reunida durante los locos años de la especulación.
En el diario L’Ossservatore Romano, Massimo Franco sostenía el miércoles pasado que El Vaticano teme que Obama se convierta en un “Zapatero global” por su posición ante el aborto. Ayer leí que el profesor de Harvard Alan Dershowitz considera que el Ejecutivo español tiene culpa de que en Oriente Medio por su actitud ante Hamas. No sabía que Zapatero tuviera tanta influencia planetaria, en particular para hacer el mal. Y yo que creía que estaba en sus horas bajas.
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, ha admitido que tiene un hijo que no había reconocido. La noticia carecería de relevancia si no fuese porque su paternidad coincidió en el tiempo con su etapa como obispo católico. La oposición dice que Lugo –quien colgó los hábitos al asumir la presidencia del país en agosto pasado– tiene 16 hijos más sin reconocer.
Hace dos días, en Los Ángeles (EEUU), una mujer con el premonitorio nombre de Talon Curtis se encontró justamente eso mientras caminaba: un talón pagadero en caja de 357.959 dólares. Lo devolvió rauda al banco y rechazó una recompensa. Sólo lamentó una cosa: no haber podido ver en persona a la propietaria del talón, para decirle de viva voz que “aún queda gente honesta en el mundo”. Añado: lo que queda –y mucho– es gente falta de afecto. Como la honrada Talon.
¿Quién dijo que el Ministerio de Cultura es un paseo? La nueva titular, González-Sinde, recibió ayer, desde Catalunya, un primer mensaje de que el camino es pedregoso, con la negativa de Ridao, de ERC, a dirigirse en castellano a los medios estatales. “Seguro que tienen medios [los subtítulos] para que se entienda y así la ministra toma consciencia de la realidad plurilingüe del Estado”, dijo. Antes de ser ministra, Sinde expresó su preocupación por la “marginación” del castellano.