No, señoras y señores del PSOE. Por ahí no es la cosa. Cómo es eso de endurecer la ley de inmigración, cuando lleváis años repitiendo la monserga de lo hospitalarios que fueron en el extranjero, en especial los latinoamericanos, cuando eran los españoles quienes emigraban. ¿Cómo se os pasa por la cabeza, siendo socialistas, aumentar a 60 días el plazo de internamiento de los sin papeles? ¿Cómo se os ocurre dificultar la reunificación familiar? Por ese aro no paso.
El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha justificado los desmedidos salarios de algunos ejecutivos porque trabajan a jornada completa. Pobres. Qué mala suerte. Díaz Ferrán podría aconsejarles a sus colegas que sean curritos, a ser posible mileuristas. Eso sí que garantiza un horario como Dios manda. Un salario ajustado al trabajo realizado. Poder salir todos los días a la hora prevista. No verse obligado a trabajar horas extra. Gratis. Poder conciliar la vida personal y la familiar.
“Mímennos. Pedimos que no nos desamparen, que no nos dejen huérfanos”. Lo imploró el cantante Miguel Bosé delante del rey durante la entrega de la medalla de oro al Mérito de las Bellas Artes. Hombre, Miguel, tampoco hay que ir por ahí suplicando ayuda. No me imagino a Bob Dylan, Jacques Brel o Leonard Cohen pidiendo mimos. Que existan políticas culturales es cosa buena, pero hay que ponerlas en su justo lugar y en sus precisas dimensiones.
Juana Castro, hermana de los Castro de toda la vida, ha confesado que trabajó para la CIA en 1964, “desilusionada” por la forma en que su hermano mayor, Fidel, eliminaba a sus opositores y conducía a Cuba al comunismo. Nadie le va a pedir a Juana que se avergüence de sus actos (allá ella y su conciencia); lo que sí debería hacer, si fuese honesta, es devolver los honorarios que percibió, a juzgar por el resultado de su misión. En realidad, media CIA debería devolver sus sueldos.
El presidente de Israel, Shimon Peres, ha proclamado que “estamos yendo hacia un mundo mejor”. ¿Por qué? ¿Porque se ha creado por fin el Estado palestino? ¿Porque Israel ha detenido los asentamientos en Cisjordania? No, qué va. Es porque, según dijo, ha escuchado por primera vez a José María Aznar “hablar en inglés, en un inglés fluido”. En realidad, el mundo no va a mejorar por ello. Sí será más aburrido: ¿dejaremos de escuchar las cantinfladas tejanas de Ansar?
Dice María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, que Rajoy no fue más agresivo con la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en el debate del miércoles para no parecer “un chico que pega a una chica en el colegio”. De sus palabras podemos inferir que el líder del PP, si se hubiese enfrentado a un varón, lo habría tratado como un chico que pega a otro chico en el colegio. Señora Cospedal: pegar en el cole no es bueno, ni a chica ni a chico. A ver si se me actualiza.
Manuel Fraga, presidente honorífico del PP, ha pedido “humildemente” a Dios que le haga un hueco en el cielo. Un mortal que, según sus propias palabras, rechazó en cierta ocasión tomarse una copa con Ava Gardner se merecería el cielo, porque eso sí que es resistir a la tentación. Ahora bien, ¿por qué no resistió a la tentación en otros momentos de su vida, como cuando aceptó ser ministro de Franco o cuando dijo aquello de que la calle era suya? Bien visto, ¿lo dejamos en el limbo?
Estimado Mariano: no sé si, en medio del limbo en que vives, has notado que tienes problemas en las comunidades históricas. Hace unos días, el presidente del PP vasco, Basagoiti, exigió a la dirección nacional del partido que apoyase el blindaje del concierto vasco o, de lo contrario, “que vayan ellos a presentarse por el País Vasco”. Ayer se largó Nebrera del PP catalán denunciando un “charco apestoso”. Antes se marchó UPN en Navarra. ¿Rómpese el PP? ¿O sólo cruje?
Tiene su gracia. José María Aznar ha hecho saber que participará el sábado próximo, junto a 30 diputados del PP, en la manifestación contra la nueva Ley del Aborto, convocada por el Foro Español de la Familia y apoyada por la Conferencia Episcopal. La protesta no es, en el fondo, contra la futura ley, sino contra el derecho del aborto en sí mismo. Aznar estuvo ocho años en el poder, cuatro con mayoría absoluta. ¿Por qué no tumbó la legislación actual? ¿O por qué no se manifestó contra sí mismo?
Hoy estoy contenta. Tengo muchos amigos pajaritos, y uno me ha dicho que el ganador del Premio Nacional de Narrativa, que se falló ayer, es muy bueno. Sostiene mi fuente ornitológica que Kirmen Uribe –así se llama el galardonado– consigue con su novela en euskera Bilbao-New York- Bilbao algo que no logra cualquier escritor y que, desde mi modesto punto de vista, constituye la esencia de la buena literatura: emocionar. Así que, ¡salud, mi (por ahora) desconocido Kirmen!