Cómplices necesarios V: L@s profesor@s

El último informe PISA ha provocado la habitual tormenta de comentarios en todos los medios y estamentos sociales afectados por el tema. Pero lo cierto es que, dejando aparte que unas regiones tienen mejor enseñanza que otras, que l@s profesores son maltratad@s, que se han recortado recursos y aumentado la ratio de alumnos, situaciones que tod@s conocemos y que se denuncian cotidianamente, la esencia del problema es que la enseñanza de lengua, matemáticas y ciencias,  de nuestros niñ@s está igual de mal –sino peor dado que esos 8 puntos que hemos avanzado se deben a que los demás han empeorado- que hace 16 años, y eso porque el primer informe es del año 2000.  Que de los años anteriores no sabemos nada.

Pero no es un secreto para nadie que desde que el fascismo se enseñoreó de España la educación ha sido una de las principales víctimas. La dictadura arrasó de raíz los programas educativos que desde la Institución Libre de Enseñanza se habían iniciado en las escuelas progresistas de nuestro país y que la II República implantó. Se asesinó a un porcentaje importante de maestr@s, se cerraron los centros educativos privados modernos -se incautó el Liceo Garcigoy en Barcelona y se le entregó a los jesuitas- y las autoridades académicas  se ensañaron con los profesor@s que sobrevivieron, en condiciones penosísimas, durante toda la dictadura.

Pero llegó la democracia con la Transición, y a partir de ese esperanzador momento y el avance democrático que supuestamente le siguió,  se mantuvieron las escuelas religiosas, cambiándole el nombre por concertadas –que en la propaganda del engaño que nos ideologiza todo se basa en cambiar el lenguaje-  con dinero público, se publicaron textos escolares machistas, racistas, xenófobos; la Historia de nuestro país ha sido ocultada, tergiversada, falseada, formando a tres generaciones de alumn@s en la ignorancia, el prejuicio, la superstición y el engaño.

Hace dos años, en 2014, el CIS informó que un 25% de español@s creían que el sol daba vueltas alrededor de la Tierra. Y no oí ni un comentario al respecto del cuerpo docente.

En los cursos de Feminismo y Política que estoy impartiendo en varias ciudades de España, a muchos universitari@s, compruebo que no conocen nada no solo de la historia y el desarrollo del Feminismo sino de los más elementales principios de la política, la sociología, la historia de los movimientos revolucionarios.

Y en cada una de esas experiencias salgo preguntándome, ¿y qué escuela tenemos? ¿Y qué hacen los profesor@s para que se mantenga en tal ignorancia y engaño a los alumn@s?

Oigo ya el estruendo de los gritos con que me van a endilgar las críticas los profesores y profesoras, los maestros y maestras, los catedráticos y catedráticas, recordándome que los gobiernos del PP –como si los del PSOE hubieran sido perfectos- han recortado recursos, despedido docentes, aumentado el número de alumn@s en las clases, etc.etc. Y también, como no, rebajado los sueldos y suprimido las pagas extraordinarias.

Y recuerdo a las maestras de la República, a cuya memoria se dedicó una película, que sin recursos –por supuesto ninguno tecnológico- , en condiciones de vida casi miserables, formaron varias promociones de niños y niñas en la más avanzada teoría educativa. Recuerdo las Misiones Pedagógicas, cuando se copiaron cuadros del Museo del Prado para llevarlos a los más alejados pueblos donde toda la población era analfabeta. Recuerdo que en diez meses se construyeron 6. 000 escuelas, 600 cada mes, en lo que participaron maestros, padres, madres, alumnos. Recuerdo los sistemas de enseñanza de los que todavía yo fui beneficiaria en la academia Condal de Barcelona donde se refugiaron los profesores republicanos expedientados y perseguidos, y me duelo de oír a los muchachos y las muchachas de hoy que no saben, ni les importa, como fue aquella luminosa etapa y el inmenso progreso educativo que significó.

Dirán que los planes educativos los aprueba el gobierno y los impone el BOE, que los colegios y los institutos no tienen medios económicos, que los directores son reaccionarios y coartan la libertad de cátedra de los profesores –y no sé cómo se escogen esos directores ni por qué los aguantan. (Nosotras, las feministas, echamos al Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón cuando pretendió colarnos una ley de aborto que no nos gustaba, y era más que un director de instituto).

Y todo eso es cierto, pero también es cierto que el cuerpo docente –con sus evidentes y escasas excepciones- se ha distinguido en 80 años por aceptar mansamente la represión de la dictadura, los infames planes de los gobiernos fascistas, y ahora demócratas, por ser cómplices de la desinformación y falseamiento de la historia de España. L@s alumn@s me cuentan que nunca tienen tiempo de estudiar la República, la Guerra Civil y la dictadura porque se les acaba el curso. Y nadie dice nada.

L@s docent@s volverán a indignarse aduciendo que están sometidos a la autoridad del Ministerio, del director de la escuela y de la inspección de educación. Y también es cierto. Pero a la autoridad de los gobiernos, y de las porras de la policía hemos estado sometid@s tod@s l@s español@s durante 80 años, y algun@s nos hemos rebelado, y algunas rebeliones las hemos ganado.   Hoy, que no torturan tanto como antes a los disidentes, no veo ese espíritu de lucha, de enfrentamiento, de crítica, en el cuerpo profesoral, que debería caracterizarlo. Mucho más que a los panaderos y a las modistas, porque al final l@s enseñ@ntes son los dueñ@s del pensamiento, del conocimiento, del saber y de la crítica y de su labor depende el futuro de las generaciones.  

La elección de Trump como Presidente de los Estados Unidos ha ocasionado una angustia creciente entre las familias de emigrantes en varios de los Estados. En California, con el porcentaje más alto de latinos, se ha producido una reacción indignada de los profesores ante la sospecha de que Trump pretenda expulsar a sus alumnos extranjeros del país. El distrito escolar de Los Ángeles tiene más de 640.000 alumnos y el 74% de ellos son latinos. Es imposible saber cuántos son de inmigrantes indocumentados, o indocumentados ellos mismos. Desde la semana de la victoria de Trump el distrito escolar lanzó un mensaje a los alumnos: “No estáis solos”. El distrito informó de la apertura de ocho centros de atención psicosocial para aquellas familias extranjeras que se sientan angustiadas por las amenazas del futuro Presidente. Han llamado a las familias de sus alumnos enviándoles un comunicado asegurando su negativa a colaborar con las autoridades federales en deportaciones de inocentes. En la web del distrito escolar hay guías en español disponibles sobre derechos civiles y organizaciones a las que acudir.

Apenas una semana después de las elecciones, el Consejo Escolar de los Ángeles votó una resolución en la que declaraba los colegios “zonas seguras” donde no dejarían entrar a los agentes de inmigración. “La ofensiva de California para proteger a sus inmigrantes de Trump llega hasta el ámbito de poder más local que existe en EEUU: la autoridad escolar”.

Esa es la conducta que me gustaría que tuvieran los profesores y profesoras españolas.