Huelga de mujeres

Lidia Falcón

El Partido Feminista de España ha acordado sumarse a la convocatoria del Paro de las Mujeres, durante dos horas, el próximo 8 de marzo, que apoyan las centrales sindicales CCOO y UGT, en respuesta al llamamiento de la Huelga de Mujeres del Movimiento Feminista. Este llamamiento ha sido iniciado por las argentinas y estadounidenses y ha recorrido todo el planeta, como medio de protesta ante la opresión y la explotación que padecen las mujeres en todas partes del mundo. Por supuesto la mayoría de la población española debería apoyar el paro y cumplirlo en todos los puestos de trabajo, en la Universidad, en las instituciones, y en la medida de lo posible en las tareas de cuidados públicas y privadas, así como en el consumo.

Pero al mismo tiempo se requiere reflexionar sobre esta convocatoria de huelga, que es precipitada y no se ha analizado y ponderado suficientemente.

La huelga es el arma más poderosa que tienen los trabajadores y las trabajadoras asalariados, precisamente por ello hay que utilizarla con racionalidad y sensatez, ya que su seguimiento acarrea numerosos conflictos, sanciones, marginación de las empleadas e incluso el despido, como saben muy bien sindicatos y trabajadores. Eso en el empleo asalariado, si hablamos de las tareas de cuidados y trabajo doméstico es absolutamente irreal plantearla a las mujeres que se encuentran aisladas en el domicilio y tantas veces, desgraciadamente, sometidas a una represión mayor por parte del hombre que domina la pareja que la que se sufre en la empresa, muchas de las cuales podrían ser maltratadas si se niegan a hacer la comida y cuidar a los niños.

Con mucha mayor prudencia se debe contemplar la convocatoria de una HUELGA GENERAL, que no es una huelga ni sectorial ni local ya que implica a todos los sectores de producción, y en el caso de la convocada por el Movimiento Feminista, también el trabajo doméstico y de cuidados.

Hay que saber que una huelga en el trabajo asalariado exige unos trámites administrativos y laborales sin los que se consideraría salvaje y acarrearía sanciones muy graves. Dichos trámites tienen que realizarlos las centrales sindicales para que se considere legal, y suponen ponerla en conocimiento del gobierno, comunicarla a la patronal, establecer el horario y las condiciones de los servicios mínimos y esperar la respuesta gubernamental.

Es imprescindible que aquellos grupos feministas que han lanzado la convocatoria de huelga de 24 horas conozcan los requisitos legales imprescindibles para ello y no impliquen a las trabajadoras en acciones que les supondrían graves consecuencias. De otro modo se verá al Movimiento Feminista como irresponsable e indigno de confianza.

El manifiesto que se ha difundido, producto al parecer del consenso entre muchos grupos feministas, peca de impreciso, con más literatura que exposición y análisis como hace el de Izquierda Unida, cuya trayectoria de lucha y veteranía adquirida durante tantos años y tanto sufrimiento se demuestra en los datos que maneja, el análisis materialista de la situación de la mujer y la exigencia de lograr respuestas y programas de actuación concretos, de acuerdo con la vieja máxima leninista de realizar el análisis concreto de la realidad concreta.  Porque sin situarnos en la realidad española de hoy, sin conocer las condiciones materiales en que viven, o sobreviven las mujeres, no podemos difundir consignas de luchas irrealizables que o no se cumplirán, con el desprestigio de quienes tan irresponsablemente las lanzaron, o causarán problemas y decepciones que alejarán a la mayoría femenina del Movimiento Feminista.

Por ello, el Partido Feminista no apoya la convocatoria de 24 horas como se ha hecho por parte de algunos sectores del Movimiento Feminista.  Una huelga de 24 horas para el trabajo asalariado sólo puede tener alguna expectativa de éxito si la convocan todos los sindicatos, en ninguna medida puede salir adelante en las mujeres que trabajan en el propio domicilio y los cuidados, ya que ni los niños ni los ancianos y enfermos pueden estar desasistidos 24 horas. Y el llamamiento a los hombres para que las sustituyan tendrá un seguimiento minúsculo, no solo porque muchos de ellos estarán en desacuerdo con la huelga, sino porque la mayoría trabaja en empresas que no consentirían la ausencia del trabajo. Ello, en realidad supondría pretender una HUELGA GENERAL, lo que es impensable en estos momentos, dada la situación del mercado laboral. Imposibilidad que bien conocen los sindicatos.

Es preciso añadir que a pesar de las  críticas que se están realizando desde un tiempo a esta parte a los sindicatos, algunas motivadas por la falta de empuje que han mostrado en estos últimos años, debilidad provocada a su vez por la escasa afiliación sindical, es imprescindible saber que no existe ninguna posibilidad de defensa de los trabajadores y trabajadoras sin que existan unas organizaciones sindicales fuertes. Quienes los desprestigian están beneficiando los intereses de la patronal. El Capital desea destruir las organizaciones que crearon las clases trabajadoras en el curso de estos dos últimos siglos para imponer en su beneficio la explotación sin límite de los asalariados y asalariadas.

Por ello nos parece imprudente por parte de ciertas organizaciones de mujeres lanzar y difundir la consigna de una huelga general de mujeres de 24 horas. Como es imposible que se cumpla el fracaso está asegurado, lo que dará más argumentos a nuestros enemigos para desprestigiarnos, crea confusión en los trabajadores, ha dividido al Movimiento Feminista y se saldará con un magro resultado que se magnificará por los medios de comunicación patriarcales.

A este análisis hemos de añadir que nos sentimos enormemente preocupadas porque en el manifiesto consensuado por los grupos feministas se ha eliminado la denuncia de la prostitución y la exigencia de abolirla, y mucho más indignadas por la declaración de la asociación Las Hetairas que consideran un éxito ese vacío, pretendiendo que con ello han logrado que el Movimiento Feminista admita la prostitución como un trabajo normal. Si el Movimiento Feminista representado en las Comisiones del 8 de marzo no reacciona a este nuevo ataque de los prostituidores habremos perdido una batalla fundamental en la interminable lucha por lograr el respeto a la dignidad de las mujeres.

Porque que nadie se llame a engaño, la defensa de la prostitución no se hace para beneficiar a las víctimas, sino para proteger el inmenso negocio que supone, calculado en el segundo del mundo después del tráfico de armas. Ese discurso de caridad y beneficencia que utilizan sus defensores únicamente beneficia a los proxenetas, los chulos, los burdeles y a los puteros que reclaman el “servicio”. Y los partidos que lo utilizan, aparte de la afición a esta práctica que puedan tener sus dirigentes, buscan el voto de los 3.000.000 de clientes que son consumidores de prostitución, es decir que explotan mujeres. España es el país de Europa en el que más hombres utilizan la prostitución.

El Partido Feminista de España hace un llamamiento para que durante las dos horas del paro que apoyamos y convocan las centrales sindicales, se produzcan interrupciones en los centros laborales, plantes en la puerta de las empresas, los hospitales, las escuelas, las Universidades, en las plazas de las ciudades y pueblos, en la puerta del Parlamento, de los Parlamentos regionales, de los Ayuntamientos y Diputaciones, visibilizando con ello la lucha feminista y nuestro decidido enfrentamiento con las crueles normas y actuaciones del Patriarcado y el Capital contra las mujeres.

Esperamos que estas actuaciones tengan el suficiente soporte social y mediático para que este 8 de marzo de 2018 sume un nuevo triunfo a la lucha feminista.