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Todo paro

Por Opinión
17 ene 2012

Cuando anunciaron que MC Ediciones y todas sus revistas también se estaban extinguiendo, la cabeza comenzó a darme vueltas. ¿Pero es que no queda periodista en este país que no se vaya a ir al paro? Con MC se nos irán, supongo, cosas interesantes como Qué leer o frikadas como Todo gatos y Todo perros (ese tipo de publicaciones en donde siempre he querido colaborar por la ternura que me provocan).

Cuando anunciaron esto, decía, la cabeza me daba vueltas, pero entonces lo supe… a mi mente llegó la idea de la única publicación en papel que resultará efectiva, interesante y para todos los públicos. ¡Todo paro! ¡La revista más española! ¡La más actual! ¡La más sentimental! Fotos… reportajes… truquillos… tests… ¿Cómo ligar en la cola de tu oficina de empleo? Cosas así, sí. Porque cuando el barco, que diga, el crucero termine de hundirse, habrá que estar preparados. Un, dos, tres: y el currículo fuera (sea usted el más rápido). Un, dos, tres: y el comentario pelota al jefe (prolongue su agonía, sea el último en ser despedido). Un, dos, tres: y las ofertas en el Día (ahorre, ahorre, ahorre, coma sopas instantáneas a 30 céntimos el sobre, y pele patatas y haga el caldo con su propio hígado y venda sus órganos y apague la calefacción y viva tristemente, y no celebre la muerte de los viejos fascistas a los que otros fascistas han perdonado y que durante años han estado cobrando más de lo que usted hubiera ganado en Alta fidelidad, Cocina sana, Mamá y bebé o Heavy Rock en toda su vida). Recuerde: Todo paro. Recuerde: la culpa es de los otros. Recuerde: mañana le puede tocar a usted.

Per Pub Cal Int

Por Opinión
10 ene 2012

Se ha hablado mucho de la situación de Público, este en el que ahora escribo y este en el que desde agosto de 2009 he venido trabajando como “columnista loca” (me gusta llamarlo así, puesto que aquí siempre –o casi siempre– he podido decir lo que me ha dado la gana de la manera más sucia e infantil posible o incluso de la manera más poética y cursi).

Explicar a estas alturas que Público es importante sería una tontería. Como he dicho en los últimos meses el mundo del papel está muerto, y más aún el mundo de un periódico como este, que se presupone joven y radical, y que precisamente por esto debería haber comenzado su adaptación al mundo digital muchísimo antes. No estoy echando culpas. Sólo estoy sugiriendo otras vías. Periodismo, Publicidad, Calidad e Internet pueden ser conceptos posibles. Ojalá Público se lanzara a investigar en este terreno. Con todos los grandes colaboradores que ha tenido, con la cantidad de profesionales que han pasado por su redacción.

No quiero ser pesimista. No quiero decir: esto es culpa del lector (qué cínico sería eso), esto es culpa de los altos cargos o esto es culpa de las nuevas tecnologías QUE HAN ACABADO CON EL PERIODISMO, porque eso sería catastrofista y mentiroso. El periodismo no ha muerto. Sólo es su vieja capa casposa la que desaparece. Abrámonos a nuevas formas, nosotros, que podemos.

Compré Público por primera vez una mañana de 2007. Tenía 17 años y quería leer algo distinto. Hoy tengo 21 años y sigo queriendo encontrar esa calidad en la pantalla de mi ordenador. Pagar por ella. Disfrutarla. Aprender como aprendí aquella mañana (han pasado casi cinco años)… pero de un modo distinto.

Poesía política y leche rancia

Por Opinión
03 ene 2012

Comienza el año con un buen pellizco en el culo. Uno de esos que dejan marca. Uno de esos que duelen al sentarnos, y resulta que este 2012 vamos a pasar mucho tiempo sentados. ¡Preparen almohadillas para las sillas y eviten el dolor de codos, para las teclas, y eviten el dolor de manos, preparen aspirinas, preparen latas y latas de Red Bull… y preparen sobre todo las rodilleras porque aquí va a haber mucho mamoneo, ja, ja: “No voy a llorar por la leche derramada”… ¿Estamos graciosillos, Guindos?, pero qué digo, ay, qué bruta, ay, qué mente sucia, ay, qué bonitos moranes le esperan al pueblo…
A propósito de esto, Ignacio Escolar escribió una columna muy sabia el pasado 30 de diciembre, en la que elaboró una lista de expresiones populares que en adelante seguramente usaremos a menudo. El texto se titula “Neolengua para la era popular” y para mí se ha convertido en el poema político de nuestro tiempo. ¿Será verdad que el malestar agudiza nuestro ingenio? ¿Será verdad que la pobreza y esta leche rancia que nos recorre las venas nos convertirán en un país de poetas?
No sé. Quizá sea así. Quizá los recortes en Cultura sólo sean un remedio. ¡Quizá la mejor manera de apostar por ella sea terminando de joderla completamente! Adiós a las subvenciones, adiós, revistas de literatura, adiós, investigaciones, adiós, edición… La precariedad os hará listos. La riqueza del tonto os hará vengativos y fuertes. Pellizcos en el culo para todos: cuanto más débiles y tristes parezcamos, menos podrán hacernos daño.