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2004-2011: nos hemos vuelto tristes

Por Luna Miguel
05 oct 2011

Adiós José Luis Rodríguez Zapatero. Adiós Toros en Barcelona. Adiós Cortes. Adiós Socialismo. ¿Socialismo? ¿Qué es eso? Democracia. ¿Democracia? ¿Qué es eso? Adiós Minoría Absoluta. Adiós Libro Analógico. Adiós 15-M. Adiós Puerta del Sol. Adiós Aviones Jumbo. Adiós Educación Pública, Buena, Necesaria. Adiós Real Madrid. Adiós Señorita Sinde. Adiós Series Yonkis. Adiós Droga del Barça. Adiós Jumbo. Adiós José Tomás. Adiós Opinión Pública. Adiós Periodistas Decapitados. ¿Periodistas Decapitados? (No, no me refiero al ERE, no). Adiós Narcos Decapitadores. Adiós Indígenas. Adiós Evo. Adiós Rey. Adiós Disidentes del Régimen. Adiós EP3. Adiós, Países Revolucionarios. Adiós Periodistas de Calidad. ¿Periodistas Decapitados? Adiós Coherencia al Escribir. Adiós Minúsculas Estúpidas. Que hoy hay que Gritar para que a uno le escuchen bien. Adiós a las Estocadas. Adiós a los Ocho Goles. Adiós a los Títulos Universitarios. Adiós Papa. Adiós Juventudes Cristianas. Adiós Drogas Blandas. Adiós Festivales de Música. Adiós al Adeu. Adiós al Nacionalismo. Adiós Cambio Climático. Adiós José María Aznar. Adiós a la Dignidad en este Pueblo. Adiós a este País Soltero. Adiós Fidelidad. Adiós Amor. ¿Amor? ¿Qué es eso? Adiós a Todas Las Cosas que nos gustan, que nos disgustan. Adiós porque Todo Deviene Repugnante. Porque el Verano se acaba y con él El Sudor. Sin sudor qué somos. Sin sudor a qué olemos. Adiós Humanidad. Adiós Nobel de la Paz. Descansa en Paz Periódico de Izquierdas. Descansa en Paz Oficio Estúpido. Hoy no quiero que me entienda nadie. Adiós, tristeza. No sabes cuánto nos detesto.

11-R

Por Luna Miguel
13 sep 2011

A veces uno tiene que decidir qué se puede contar y qué no sobre el trabajo o empresa a la que pertenece. A veces uno tiene que arriesgarse: ¿que le corten la cabeza o la verdad por encima de todo? Pero siempre ocurre: somos unos cobardes y no decimos lo que sentimos, lo que pensamos, lo que realmente nos asquea: pero es que tampoco nos dejan espacio, tampoco podemos gritar a nuestras anchas (el mundo nos oprime la garganta, el mundo es un solo tuit ¿y qué vamos a contar en un tuit?), mejor ser cobarde, mejor guardarte el secreto, como cuando éramos niños y en la clase olía a pedo, “¿quién se lo ha tirado?”, nos preguntábamos agitados; y en seguida la trampa “¡ha sido el que tenga las manos rojas!”, ¿quién, entonces, en este mundo, a la hora de la verdad, será el primero en este país en levantar las palmas, aterrorizado y culpable?

Os diré que aquí todos tenemos las manos rojas. Que todos formamos parte de este pedo ficticio que se hace llamar Prensa, que está en ruinas, y que no deja de decepcionarnos día tras día. Os diré también, a riesgo de parecer una insensible, que el 11-R perdón… el Once Ese me da igual en este preciso instante. Está pasado de moda. El dolor neoyorkino, el dolor del Siglo, el dolor de las conspiraciones de esos tíos está desfasado porque el verdadero dolor está aquí, en las flatulentas aulas de Periodismo. Aulas sin futuro, sin suplementos, sin revistas, sin periódicos (¿¡qué está pasando!?), sin un duro, sin criterio, sí, Toda la Prensa está así y tenemos que buscar una solución porque a veces uno no puede decir lo que siente, aunque sí puede actuar, trabajar, buscar una nueva fórmula, que no será peor, ni mejor, pero que hará de nuestro trabajo y devoción algo tan hermoso y digno.

Juego de Votos

Por admin
06 sep 2011

Mis amigos han conseguido que me enganche a Game of Thrones. Iba a decir que me gustaría que el mundo fuera como en esa ficción (quién no quiere ser un enano rico, una reina que soporta a su marido infame, una prostituta que soporta al infame del marido de la reina, un escudero fiel, o un Guardián de la Noche dispuesto a que le corten la cabeza bestias extrañas…), pero luego lo he pensado mejor y resulta que el mundo, o al menos el mundo político en España, no es tan distinto como parece. El rollo medieval lo veo claro: el machismo, la sumisión a un dios, la suciedad por todas partes, los reyes/políticos y sus consejeros (los que más miedo dan, sí, aquellos que mueven los hilos por detrás) gordos y corruptos, con sus chanchus de dinero, esas monedas gruesas de oro que bien podrían sustituir al Mortal Euro; es tiempo de intercambiar gallinas, o bien “reformulemos los mercados, no vaya a ser que nos quedemos sin caballos”. Y así, como en Juego de Tronos, los reyes se vuelven locos: la locura de quien siempre, siempre, siempre tiene lo que quiere menos la simpatía del pueblo, o, en este caso, los Preciados Votos de Noviembre.

¿Piensa el zombi político Zapatero más en su futuro personal que en ninguna otra cosa, y desde luego más que en el futuro político de su partido?, se preguntan Antoni Domènech y Gustavo Búster en un interesante artículo de la revista Sin Permiso. Porque, efectivamente, aunque en Juego de Tronos pretendan asustarnos con los Caminantes Blancos que acechan al otro lado del Muro, los que más asustan son los Caminantes Zombis que nos gobiernan, que nos quieren gobernar… y en su hipocresía nos hunden poco a poco en el fango.

El viento que mueve la marioneta

Por Luna Miguel
30 ago 2011

El tiempo de los huracanes ha llegado y, con él ,el mes más triste para los niños que tienen que regresar a clase, tristes, tras sus vacaciones. Vuelve la Liga, con un Barça que lo peta hasta en verano. Vuelven las novedades literarias, los críticos y los suplementos mordiéndose las uñas: “Necesitamos carne fresca”. Vuelven cosas que ya estaban: la incertidumbre ante un nuevo otoño, ante una nueva campaña, ante un 20-N que está en boca de todos… Quizá sea la primera vez en mi vida en la que no me lamento por la vuelta al cole. Septiembre, octubre y noviembre prometen mucho más que este caluroso y religioso verano. En internet cada día recibimos una convocatoria para una manifestación distinta. Que se preparen los zapatos de otoño, pues las suelas de las sandalias echan humo de tanto correr ante la poli, de tanto caminar por el asfalto de Madrid con la voz bien alta, de tanto soñar que esa voz bien alta sería capaz de… Que se preparen los paraguas, las botas, los corazones, el antigripal. Qué país de locos, pienso. Preparándonos para algo que va a ser lo inevitable mientras ahí arriba los políticos no parecen proponer alternativa. Vais a dejar que vengan los incompetentes. ¡Marioneta Rajoy! Y entre un Gobierno que cojea hacia la derecha y una oposición que cojea hacia el absurdo, ¿qué nos queda? Otra vez la calle, las suelas desgastadas, el grito en el cielo, la cara amarga del antidisturbios, y volver, en definitiva, a ser esos hippies sucios, radicales. Eso nos queda.

Dicen en las noticias que el tiempo de los huracanes ha llegado. También dicen que el viento puede volver locas a las personas y que en las ciudades ventosas el índice de locos y de suicidas es enorme. No sé si esto es cierto, lo que sí sé es que hace viento y que hay mucha gente a la que parece que se le ha ido la cabeza. Hablo, por ejemplo, del Nobel Mario Vargas Llosa y de su columna propagandística, moralista, conservadora y desconcertante del pasado 28 de agosto en el diario El País a propósito de la “maravillosa”, “exitosa” y “sublime” Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. ¿Cómo? ¿Pero quién hay detrás de todo esto? ¿Quién nos está gastando esta broma? ¡Marioneta Vargas Llosa!

Ay. Qué viento que hace. Ay. Qué locos estamos.

Estamos dispuestos a recibir… (texto del martes 23 de agosto, 2011)

Por Luna Miguel
25 ago 2011

Resulta difícil resumir la última semana en apenas dos mil cuatrocientos caracteres. Resulta difícil sacar conclusiones correctas, concretas, que hagan justicia a los hechos y que no ofendan a ningún bando, porque, así es, España, y en especial, Madrid, se ha dividido en bandos (que ya los había, me dirán), pero en esta ocasión los bandos eran muy claros, muy distintos, muy imperfectos, muy favorecidos unos, muy castigados otros. Esta vez Madrid daba asco por la basura del primer bando, y los cánticos, el gasto, por sus rostros inocentes, muy inocentes, arrastrados hacia una ciudad que no los quería y en la que cuesta mucho más vivir de lo que algunos piensan. No sé. Los peregrinos me daban pena. Una mano oscura y lista se los trajo para destrozarse y destrozarnos y entre todos lo hemos permitido. No les culpo: yo también destrozo, yo también follo en la calle, yo también vomito, hago botellón y hablo de lo que creo y de lo que amo: libros, música, cine… esas cosas son mi Dios. Su Dios no lo conozco, pero, oye, lo respeto. Por eso los peregrinos me dan penita. Por eso doy penita: porque los peregrinos y nosotros nos parecemos demasiado. Todos somos jóvenes y nos gusta estar de fiesta Sin embargo, creo, nosotros no tenemos un presidente de la Fe diciéndonos lo que tenemos que hacer y pensar. Diciéndonos: no seas libre. Diciéndonos: abajo el condón. Lo que esta semana hemos descubierto que tenemos es otra mano oscura y cabrona que se mueve por detrás de nuestros cuellos y que puede quitarnos la libertad, perseguirnos, agredirnos, insultarnos y convertirnos en las cucarachas que ahora somos. Cucarachas entre la basura del Peregrino. Y la Jornada Mundial de la Juventud se convirtió entonces la Jornada Mundial de la Violencia, cada día más impresionante, indignante y peligrosa. Tras las manifestaciones, con cargas policiales o no, el sentimiento era contradictorio pero maravilloso, pues aunque los acontecimientos nos hicieran daño, la sensación de estar en la calle y de haber participado en un movimiento creciente y liberador fue cada vez más fuerte. Qué miedo da en cambio el 20-N sabiendo las prioridades del otro bando. Qué miedo da lo que predican y lo que prometen. Resulta difícil hacerse a la idea. Qué horror.

Oye, que no llevo la mochila de peregrino y puedes pegarme

Por Luna Miguel
19 ago 2011

Este vídeo está circulando por las redes sociales con comentarios de indignación, terror y pena. Es increíble porque en él se ve cómo la policía deja pasar a los peregrinos y sólo se ensaña con quien no pertenece al JMJ. Hablo de esa pareja y ese fotógrafo que son agredidos brutalmente. El segundo chico, el fotógrafo, tiene un blog en el que cuenta su experiencia. “Sólo por informar” nos dice. Y luego en las noticias pretenden hacernos creer que ayer hubo sólo dos o tres heridos. ¿Y esto? No entiendo. ¿De qué va todo esto?

http://danielnuevo.com/blog/solo-por-informar/

Desalojo en Sol y carga policial, por Alberto M.

Por Luna Miguel
19 ago 2011

Imágenes tomadas por Alberto M., estudiante de Periodismo.

Grito hacia Roma (que hoy sería Grito hacia Madrid) de Federico García Lorca

Por Luna Miguel
18 ago 2011

Atención, atención al grito:

Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.

Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.

Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.

(Federico García Lorca, Poeta en Nueva York).

Querían impedirnos el paso

Por Luna Miguel
18 ago 2011

***
Normalmente no actualizo este blog fuera de las columnas de Mundo Fantasma en la edición de papel. Sin embargo la emoción tras la manifestación de esta tarde me empuja a hacerlo.

Querían impedirnos el paso. Pero gritamos.
***

Esto es muy raro

Por Luna Miguel
16 ago 2011

A mí no se me dan bien las matemáticas pero hay cosas que sí sé calcular y es todo lo que me he gastado en transportes desde que vivo en Madrid. Unos 1700 euros, más o menos. También sé calcular lo que me he gastado esta semana que no he comprado el abono transportes joven y que viajo como uno más entre Cercanías, Autobús y Metro… y es mucho. Es muchísimo. Es tanto, tanto, tanto, que dan ganas de tirarse a las vías o de no prestar la atención que te piden los loquendos y meter el pie y caerse en una estación en curva, dan ganas de quedarse atrapado en el torniquete y no saber ni poder salir jamás de esas estaciones a las que tanto echaré de menos cuando me vaya de la Capital. Joder. Esto es muy raro. He oído conversaciones de gente que ha preferido caminar mucho antes que pagar un viajecito de nada. He visto lágrimas frente a las máquinas de los billetes al marcar el precio. He visto cosas que no creeríais. Y he imaginado un futuro en el que el Metro de Madrid será sólo un lujo para algunos. “Por favor”, dirán ustedes al banquero “necesito una hipoteca para mi abono transportes B3”. Y el banquero se reirá. Y la Comunidad se reirá: há há há. Y el mundo tal y como lo conocemos habrá acabado… Obviamente exagero. Esto nunca va a pasar. Exagero mucho para no ponerme triste y melancólica. “Queridos nietos, yo sólo pagaba euro para subir al Metro”, y “cállate vieja”, me dirán. O bien: “bajándome en cada estación, me gasté más de veinte duros, viva el metro, es mi pasión”, que cantaba Kaka de Luxe, a principios de los 80 o incluso antes. No puedo recordarlo. No habíamos nacido pero ya estaban indignados.

Lo que no se imaginaba Kaka de Luxe es que treinta y pico años después y durante la visita de un papa las cosas cambiarían porque para los jóvenes peregrinos de la JMJ el transporte es casi gratis, qué afortunado el teen-católico. Ya estaba enfadada por los privilegios y el buen trato a toda esta gente, y lo que me enfada no es que les traten bien a ellos por ser ellos, sino que desprecien a otros jóvenes, otros movimientos y al resto de ciudadanos que desde el 8 de agosto tendrán que pagar un euro con cincuenta para viajar por su ciudad.

Trabajar en Madrid y soportar su hostil transporte es el verdadero peregrinaje diario. ¿Hola? ¿Comunidad de Madrid? ¡Somos tus ciudadanos! Y sabemos que lo sabéis: estamos aquí.