Interés humano

26 feb 2009
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

A la televisión nada humano le es ajeno, ni siquiera la bajeza moral. Las cadenas andan histéricas perdidas por culpa de la crisis de anunciantes y la fragmentación de audiencias. La tarta se reparte, las porciones se vuelven migajas, y los programadores, ansiosos por encontrar fórmulas seguras, desempolvan el viejo e infalible interés humano, ese polivalente concepto que lo mismo arropa una tragedia nacional que los detalles más escabrosos de un asesinato. Las fulanas del share doblan su apuesta a cara de perro, y si cuela, cuela.

Dice el mantra mediático que toda sociedad tiene la televisión que se merece, así que España debe de ser incluso peor de lo que dicen los ingleses. Tras la vergonzosa cobertura del accidente de Spanair, aquel recital de llóreme usted a la cámara si es tan amable, las televisiones entonaron el mea culpa. Autocrítica, penitencia y vuelta al pecado. Si el padre gime, mantén el plano. Si la madre se derrumba, paso a publi. Manda Degradación Moral al 7777 y emitiremos tu chiste bajo el rostro de la víctima. A ella no le importa, ya está muerta.

Hay quien dice ver la televisión para no pensar, como si eso fuera posible. Los clientes del share barato no juzgan, no cuestionan, no valoran que su complicidad como espectadores de la vergüenza ajena televisada hace a nuestra sociedad un poco más triste y vergonzante. Un poco más vacía y estúpida.

La caja tonta ya no quiere ser tonta y, como desagravio, se pone insolente y asquerosa. Gore intelectual y humillación patrocinada, un todo vale envuelto en el democrático derecho de la sociedad a estar informada del dolor ajeno. La muerte en directo está cada vez más cerca. Y, mucho me temo, será líder de la noche.


Desde el 1 de octubre de 2014, Público incorpora un nuevo sistema de gestión y moderación de comentarios: Disqus. Puedes leer todos los detalles aquí.

Al utilizar los Servicios de Comentarios (A.L. 5.2), el Usuario se compromete a no enviar mensajes que difamen o insulten, o que contengan información falsa, que sea inapropiada, abusiva, dañina, pornográfica, amenazadora, dañando la imagen de terceras personas o que por alguna causa infrinjan alguna ley.

Los comentarios que contengan insultos, descalificaciones, difamaciones, falsedades, enlaces inapropiados, comerciales y publicitarios o que contengan preguntas o valoraciones sobre el sistema de comentarios serán revisados para valorar su publicación, pudiendo ser eliminados. El cauce adecuado para la resolución de preguntas sobre el servicio de comentarios consiste en el envío de mensajes mediante el formulario que se encuentra en nuestra página de Contacto.

Los Usuarios que atenten con sus comentarios contra la imagen de Público, de sus trabajadores y propietarios o que utilicen cualquier tipo de técnica, fórmula o composición literal en sus mensajes para eludir los criterios de moderación o aquellos que suplanten personalidades de otros usuarios serán bloqueados en el servicio, eliminándose sus comentarios e impidiéndoles continuar publicando comentarios mediante su cuenta.

comments powered by Disqus