Publicidad

Fuego amigo

Blog de Manolo Saco

Dinero extra para el profesorado

17 feb 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

………………………………………………………………………………………………………………………….

Hace tiempo que me hago la misma pregunta que ayer inquietaba a Rubalcaba: “averiguar el número de desempleados que podíamos haber contratado en España” si los implicados del PP en la trama Gürtel no hubieran presuntamente robado. Estando como está de enredado el sumario, todavía es pronto para saber a cuánto asciende lo defraudado. Las estimaciones van desde cientos de millones a los 6.000, lo que elevaría el expolio a la categoría de obra de arte.

Cierto que los parados son el hambre de hoy, y el buen gobierno aconseja socorrer las vidas de los más necesitados en tiempos de zozobra. Pero si yo fuese Rubalcaba, y consiguiera rescatar de los paraísos fiscales de la Gürtel el dinero robado, pensaría más en el hambre de mañana, intentando mitigar la del presente.

El hambre de mañana es el recorte de miles de plazas, provocado por la crisis, en la convocatoria de oposiciones de profesores de enseñanza primaria de toda España. Ya se sabe que la visión de futuro de los gobernantes queda mejor plasmada en cómo utilizan la tijera de recortar gastos que en los criterios de inversión, porque gestionar la escasez requiere más astucia y habilidad que el reparto de la abundancia. Y a mí se me ocurre que apostar en la formación de los futuros ciudadanos es asegurarse la cosecha.

En los casos más extremos de hambruna, a ningún campesino se le ocurriría ahorrar en semillas para sembrar. Intentará optimizar el uso de agua y fertilizantes, pero sabe que si no hay siembra no habrá cosecha al año siguiente.

En el caso del expolio de la Gürtel, la venganza podría alcanzar, además, proporciones colosales (digo coloxales): invertir el dinero incautado en más profesores que impartan esa asignatura de Educación para la Ciudadanía que tanto aterroriza al PP, esa asignatura repugnante donde, por ejemplo, se enseña a los niños que el robo de las arcas públicas empobrece a los países y prostituye las democracias.

Algo así como hacemos en la lucha contra el narcotráfico, cuando destinamos el dinero incautado a los narcotraficantes para financiar programas de desintoxicación de drogadictos. Porque lo de estos patriotas no es que sea maldad; en cierto modo no es más que pura adicción.

El robar nunca cansa

07 feb 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

……………………………………………………………………………………………………………………….

Las encuestas siguen dando una opción de voto favorable al PP, muy por encima del PSOE, sin que parezca que al encuestado le importe el goteo diario de noticias de corrupción que afectan a los conservadores y a su partido. La fortuna destapada en el sumario Gürtel al presunto cabecilla de una trama de corrupción que ha extendido sus tentáculos por las autonomías gobernadas por el PP parece salida de un guión cinematográfico, como aquella de Luis Roldán, ex director general de la Guardia Civil con los socialistas. Pero, por lo que se ve, esas situaciones solo afectan al cine, y no a la vida real.

Con aquel caso de Roldán perdimos la inocencia los que pensábamos que los ladrones se cansan de robar algún día, cuando creen tener lo suficiente. Pero nunca creen tener lo suficiente. En mi candidez pensaba que, una vez hartos de caviar iraní (el ruso ha bajado mucho de calidad, no se lo recomiendo), de foie gras de las Landas, de filetes de buey de Kobe, de decenas de coches deportivos en sus garajes, de orgías berlusconianas con menores en sazón, y Champagne millésime de 600 euros la botella, pensaba, digo, que la pulsión cleptómana se relajaría, porque “también el músculo duerme y la ambición descansa”.

¡Cómo se ve que el tango es invento de pobres ilusos!

Con el descubrimiento del presunto arsenal de esa cueva de Alí Babá de Francisco Correa -25 fincas, 30 casas, 22 coches, 18 garajes y 2 barcos- los desheredados siguen preguntándose para qué quieren los ladrones tanto, cuando el exceso de carne, de champán, de caviar, de velocidad y de viagra es el camino más recto hacia la tumba.

Quizá por eso los votantes conservadores admiran tanto a Camps, por su discreción, quizá porque tan solo le acusan de dejarse sobornar por apenas unos discretos trajes de nada.

————————————————————————–

Meditación para hoy:

Cuando cayó el dictador filipino Marcos se descubrió que su esposa, Imelda, poseía cerca de 2.000 pares de zapatos. Durante un tiempo quedaron expuestos a los medios de comunicación para que sus paisanos pudieran contemplar el gusto refinado y el destino de la acumulación de riqueza, amasada durante 22 años, por parte de su ex primera dama. Algunos zapatos fueron considerados como auténticas obras de arte. Aunque pronto sus paisanos pasaron del estupor a la ira tras comprender que tanto arte para adornar los pies era producto del saqueo a su propio pueblo.

El día en que los turistas sepamos contemplar la magnificencia de las catedrales, museos vaticanos y capillas sixtinas como lo que son, como la demostración de un poder usurpado durante siglos, como el producto de la acumulación de un inmenso expolio, incluida la colección papal de zapatos rojos de Prada, habremos comprendido que todo eso es nuestro, y no de ningún dios.

La elegancia social del regalo

14 ago 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , , ,

Nuestro compañero Mack, el látigo del PP valenciano, nos ha traído ayer un enlace que daba cuenta de los gustos exquisitos de Gerardo Camps, el vicepresidente de la Generalitat Valenciana. En la fotografía (http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2010/08/13/gerardo-camps-luce-rolex-daytona-7000-euros-barato/730344.html) se ve al posible sucesor del otro Camps luciendo un Rolex Daytona en su muñeca izquierda.

Yo siempre he sostenido que los Rolex y similares son como los vinos de altísmo precio, que nunca te los compras, siempre se regalan. Y alguien que ha merecido (o no, vaya usted a saber) un regalo de muchos miles de euros por fuerza tiene que esconder un cadáver en el armario. En ese partido ni lo ocultan. En pleno estallido del debate sobre los trajes presuntamente regalados a Francisco Camps por la trama Gürtel, Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, quería quitarle importancia a la “elegancia social del regalo”, al tiempo que casi reconocía torpemente el presunto cohecho de su compañero president, porque todos los políticos de todos los partidos “siempre recibían regalos”. Inmediatamente su compañero de filas Pío García Escudero, queriendo marcar diferencias, confesaba que años atrás había rechazado un “reloj muy caro” que le había enviado Correa (Gürtel, en alemán) porque “hay que saber donde está el límite de la obtención y el valor de esos regalos”.

Un Rolex es la materialización del éxito. Ni las imitaciones chinas a 5 euros han conseguido rebajarle el carisma. Aunque lleves una imitación en la muñeca, si perteneces al club de los triunfadores estás legitimándolo por el mero hecho de llevarlo. Sólo la reina y la cohorte de estrellas famosas pueden llevar perlas falsas sin que nadie ponga en duda ni por un momento su autenticidad. Si tienes pinta de matao, ni lo intentes, nadie creerá que es auténtico. A mi mujer le regalé hace años un collar de perlas, y no se lo pone nunca porque dice que nadie se cree que son verdaderas. Una vez más, el mensajero es el mensaje.

Rolex es de esas marcas (personalmente me parecen exquisitamente horteras) que han sabido unir su nombre al éxito social. Ganadores de regatas internacionales, golfistas, tenistas, actores y actrices, cantantes y todos cuantos viven en la nube del glamour han prestado su nombre y rostro para ensanchar la fama de la marca de la corona real. Y los papas de Roma.

Ya conté una vez que me he merecido la excomunión por una entrevista que hice para Televisión Española (año 86, quizá) a un hermano de Ernesto Cardenal, el sandinista propagandista de la teología de la liberación. Para ilustrar aquella entrevista, había montado un reportaje sobre el periplo de Juan Pablo II por Lationoamérica, en el que recogía la escena hiriente del Papa regañando con el dedo al sandinista arrodillado a sus pies que le imploraba perdón, o comprensión, al menos. Terminaba el reportaje con la visita del farsante de Roma a la tumba del salvadoreño monseñor Romero, asesinado por aquel ejército salvadoreño que sostenía al régimen ilegal de la llamada Junta Revolucionaria de Gobierno. Y esa fue una de las pocas veces en mi vida que me mordí la lengua, mejor dicho, me autocensuré.

Tuve en mis manos un material que sin duda se conserva todavía en la filmoteca (videoteca, supongo) de RTVE. El Papa, impolutamente vestido de seda blanca, se agacha para besar la tumba del mártir. De su muñeca arremangada brota un brillo dorado, la forma inconfundible del Rolex de oro que tantas veces antes había visto brillar en la muñeca de los ricos triunfadores. Me pareció que aquel Rolex estaba profanando la tumba de alguien que años atrás había dado su vida por defender la de los pobres, para terminar defendiendo, sin querer, al más rico de los pobres con avión privado de la Tierra. Me autocensuré porque pensé que la imagen iba a ser mal interpretada, para no agrandar inútilmente mi ya bien ganada fama de ateo irredento.

Vano intento. Un miembro destacado de la Conferencia Episcopal Española declaraba a los pocos días que yo merecía sin duda la excomunión. Al menos podían haberme enviado el certificado de mi excomunión, para colocarlo, enmarcado, al lado de mis otros trofeos ganados en mi vida profesional. Han pasado muchos años pero todavía lo espero, por si dios existe, para que pueda demostrarle, llegado el momento supremo, que yo nunca tuve nada que ver con ese tinglado montado en su nombre por la asociación de farsantes episcopales. Que yo, dios mío, soy de los buenos.

Cada problema en su cajón

07 abr 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: ,

Un amigo mío, presidente de una gran empresa, tenía clasificados los problemas por cajones. Tres. El cajón superior era la entrada de urgencias de los conflictos del día. Los que resistían el tratamiento del olvido (laissez passer), pasaban a planta, o sea, al segundo cajón, al cabo de una semana. Si después de un tiempo prudencial, con un buen tratamiento de pastillas de desinterés, el problema no exigía soluciones urgentes, se pasaba al tercer cajón, donde hibernaba hasta recibir el alta al cabo de los meses. Sin tocarlo. Era su prueba irrefutable de que el tiempo todo lo arregla.

Creo que Mariano Rajoy debió de estudiar en la misma escuela de negocios que mi amigo. Cada vez que estalla un escándalo en su partido, él lo guarda en el primer cajón. O se quita de en medio para no enfrentarse a las preguntas de la prensa. Que hagan el ridículo las Cospedales y Sorayas y Arenas, pues gracias a su reconocido descrédito ya no tienen nada que perder.

El pasotismo de Mariano recuerda en cierto modo el chascarrillo de aquella bellísima modelo de pasarela que siempre permanecía muda, y que ante el acoso de los periodistas que le recriminaban por qué nunca hablaba, contestó, al fin, un buen día: “¿Pa qué, pa cagarla?”

Porque ante los problemas derivados de cómo Matas o Bárcenas, su tesorero, se hicieron ricos tan súbitamente, sobre los regalos sin cuento recibidos por la familia Camps y el resto de la familia mafiosa de manos de los Gürtel, los contratos estratosféricos a dedo en la Comunidad de Madrid y Castilla y León a las empresas de la trama corrupta, las recalificaciones irregulares de los alcaldes del PP, y tantos problemas que se derivan del sumario, me pregunto si habrá un cajón lo suficientemente grande para esconderlos. ¿O es que Mariano permanece mudo, simplemente, “pa no cagarla más”?
—————————————————————————————–

Meditación para hoy:

Vaya atracón deben de tener los periodistas que se están tragando a pelo los 50.000 folios. Si veis a alguien hablando solo por la calle con la mirada colgada de una nube, es que tiene obreros en casa o es un periodista que lleva 24 horas sin parar leyendo el sumario Gürtel. Creo que la maniobra de distracción de Rita Barberá con su desobediencia institucional, demoliendo cinco casas en el Cabanyal, es un intento inútil. El sumario promete a ser un río de información imparable durante una semana, me temo.

El paso cansino de la verdad

06 abr 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

Estamos deseando que se sepa toda la verdad. Es una frase comodín cuya trampa no está encerrada en la voz “verdad” sino en el adjetivo “toda”. Toda la verdad, y no una media verdad, prima hermana de las apariencias. “Cariño, no es lo que estás pensando”, balbuceamos ante nuestra pareja, mientras en la cama a nuestro lado, alguien en pelota picada, se escurre precipitadamente bajo las sábanas.

Después de miles de folios del sumario del 11-M que relatan una verdad, la derecha pillada en la cama con unos moritos asesinos no se cansa de gritar que esa no es toda la verdad, cariño. No es toda.

Hay cientos, miles de curas pederastas, pero esa no es toda la verdad. Para unos, la verdad es que faltan por ser destapados miles de abusos más a lo largo de la negra historia de la Iglesia. Para otros, la verdad es que son unas cuantas ovejas descarriadas, con las hormonas a punto de hervir debajo de la inmensa bragueta de la sotana.

Esperando a la verdad se sufre mucho. Recuerdo aquel noviembre eterno de 1975 en que esperaba la hora de la verdad, botella de cava en mano, para el genocida de El Pardo, no por venganza, sino por verle partir hacia el paraíso que tanto anhelaba. No podía verle sufrir más. Mi corazón es así de frágil.

La misma sensación estoy teniendo con estos chicos del PP. Sus dirigentes dicen que no descansarán hasta que se sepa toda la verdad. Y les comprendo. Si en el caso de Franco sólo deseaba su descanso eterno, ahora deseo el merecido descanso para Mariano Rajoy. Cuando el pobre infeliz ya tenía a su alcance 50.000 folios de felicidad para demostrar la inocencia de su partido, va la informática y le juega una mala pasada. Como no descansa, las ojeras ya le están llegando a la altura de sus vergüenzas. Y todo por culpa de la lentitud con que viaja la verdad.
——————————————————————————

Primera meditación para hoy:

Los que tenemos cierta edad contemplamos en el derrumbe de la llamada “revolución cubana” idénticos síntomas, los mismos tics que en el desmoronamiento de la dictadura franquista. Todo dictador sueña con dejar bien atado aquel edificio ideológico por el que luchó la mayor parte de su vida.

Reconozco que aquella revolución alimentó mi ideario político de juventud, pues encarnaba el David proletario contra el Goliat norteamericano. Cuando aquello degeneró en el castrismo y en el culto a la personalidad, dejó de interesarme.

Hoy, gracias a otro Castro, de nombre José, juez instructor del caso Matas, he vuelto a ser castrista. Y vuelvo a ver en este otro Castro al David de la judicatura, que habla no como un juez engolado midiendo las palabras políticamente correctas, sino como un extraño juez guerrillero, bajado de no sé qué Sierra Maestra, un David al que el Goliat de la derecha amenaza ya con eliminar. Mientras dure esta revolución, vuelvo a ser castrista. Hasta que la derecha nos separe.
——————————————————————————-

Segunda meditación para hoy:

He visto anunciada una huelga de futbolistas para la jornada 33 (que no sé cuándo cae, por cierto). Seguís sin resolverme la duda que me martiriza desde hace tiempo. A saber: ¿sería un comportamiento insolidario con la huelga de los futbolistas el quedarme en casa ese día en lugar de acudir a comprar la entrada para el partido, aún a sabiendas de que no se va a celebrar? ¿Debería coger a toda la familia y plantarme en taquilla exigiendo mis entradas ruidosamente para que los futbolistas no se depriman y puedan comprobar así el “impacto masivo” de su huelga en mi muy numerosa familia? Como parece que me he extraviado, quisiera redimirme en la jornada 33 y volver al camino recto de la izquierda de la que alguien me expulsó ayer. Es gracia que espero volver a alcanzar.

No existe todo lo que existe

25 mar 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

La diferencia entre los falsos adivinos y los falsos historiadores es que los primeros te leen el futuro a tu gusto, y los segundos te leen el pasado a tu conveniencia. Depende del dinero que pongas encima de la mesa o el amo al que sirvas. Los negacionistas del holocausto judío niegan la existencia de los hornos crematorios; los Mayor Oreja, Pío Moa o César Vidal pueden explicarte con cifras que la guerra civil española la comenzaron los rojos, y no unos generales felones, y que la dictadura subsiguiente fue un balneario de suma placidez.

Pero al final, el tiempo termina desenmascarando a todos. Los adivinos pretenden tapar sus predicciones erróneas con más predicciones (erróneas), y los falsos historiadores acaban condenados de por vida a intentar anular las pruebas que contradicen sus teorías. Pero los muertos en las cunetas y los hornos crematorios son pruebas de imposible destrucción.

La Justicia, encargada de reconstruir la Historia y las historias, se ha convertido sin embargo en un Limbo curioso. En su seno, la realidad puede ser borrada como prueba. No es que haya sido falsa (que ya es en sí difícil), sino que jamás existió, por defecto de forma en su obtención, es decir, en la manera de llegar a la verdad. No existió que Eduardo Zaplana hubiese dicho por teléfono aquello de “le pides dos millones de pelas o tres… y me das la mitad bajo mano”; ni, por idéntica razón, nunca habrán existido muchas de las pruebas grabadas por Garzón en el caso Gürtel.

Vano intento, a pesar de todo. La pieza maestra para los historiadores nunca es la verdad oficial. Es inevitable que en pocos días conozcamos esas conversaciones, escapadas del “no sumario” como pájaros hacia la libertad, para vergüenza de los delincuentes y de los jueces que desprecian el poder de la Historia.

Al final es el tiempo el encargado de hacer justicia.