Una visita oficial graciosamente graciosa
El principado de Liechtenstein es uno de esos estados delincuentes a los que graciosamente llamamos paraísos fiscales. La cueva de Alí Babá financiera cuyos bancos albergan 100.000 millones de euros en depósitos extranjeros, donde los 35.000 habitantes tocan a 75.000 zulos, eso que ellos, también graciosamente, llaman fundaciones, instituciones ideadas exclusivamente para evadir impuestos. Algo [... seguir leyendo]





