Plétora de piñatas

Tiras de Mauro Entrialgo

14 Nov 2009

Sábado

Por Mauro

02:33 
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Malo por conocer

9 comentarios

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  1. Comentario por Livable — 14/11/2009 @ 08:01

    Feliz finde y gracias por otra carcajada matutina. xxx

  2. Comentario por Toño — 14/11/2009 @ 15:26

    Curiosamente este es un buen argumento… para que las listas sean cerradas. La gente votaría a los desconocidos y a las mediocridades, simplemente por no votar a los más conocidos. Y eso no creas que siempre es bueno

  3. Comentario por FAC — 14/11/2009 @ 17:14

    A mí me pasa, mi compañero de pupitre en EGB es jerifalte autonómico y el compañero de ídem en 2º de BUP concejal, y cómo les conozco bien me niego a votarles.

  4. Comentario por Karraspito for President — 14/11/2009 @ 17:31

    Mucho mejor con listas cerradas, Toño, que la gente vota a mediocridades conocidas impuestas por el partido, dónde va a parar…
    Si hubiera un sistema de listas abiertas, alguna gente se preocuparía en emitir su voto con juicio, analizando todas las opciones, cada candidato, etc, y otros irían por ir, con completa ignorancia y votando lo primero que se les ocurriera (eso sí, esos serían los primeros en criticar a aquellos que hubieran decidido no votar como consecuencia de su reflexión meditada). Vamos, más o menos exactamente igual que con listas cerradas…

  5. Comentario por borde — 14/11/2009 @ 17:38

    Como cada votante sólo debe tener derecho a un voto, las listas no son cerradas ni abiertas: se vota al cabeza de lista. El resto de la lista es una deferencia del primero de la misma que nos dice a quién va a incluir como representantes de su partido en función del número de votos que obtenga. Y el número de representantes de cada lista se decide matemáticamente dependiendo del porcentaje de votos.

    Listas abiertas, como las del senado, sirven para que los partidos más votados tengan más representación de la que se merecen: tres representantes el primero, uno el seguno y ninguno los demás, todo ello con independencia de la proporción de votos.

  6. Comentario por Karraspito for President — 14/11/2009 @ 20:38

    Borde, yo no sé de qué sistema hablarás tú, pero yo hablo de uno en el que los escaños se asignen a las personas más votadas, independientemente del partido que sean, y no que el partido más votado meta como diputados a toda la escoria que lleva en las listas. Lo que dices tú es precisamente el problema: que se vota al cabeza de lista, pero puede que no me guste el cabeza de lista y sí los números dos y tres, o al revés, que me gusten los cabezas de lista de varios partidos, pero no sus números dos. Las posibilidades son infinitas. Y de deferencia nada, la deferencia la tienen que tener los ciudadanos con su voto, el cabeza de lista pinta lo mismo que los demás, un escaño cada uno.

  7. Comentario por otro — 15/11/2009 @ 09:08

    Las listas abiertas tienen buena pinta cuando uno puede y quiere enterarse de cómo se cada uno de los candidatos. Pero cuando se trata de elegir a decenas de candidatos para una circunscripción grande (como Madrid o Barcelona), es una tarea difícil. Naturalmente, la enorme mayoría de la gente seguiría votando de puro desconocimiento, sólo por fidelidad a un partido o a un programa electoral. No estoy en contra de las listas abiertas, claro, pero hay que decir que no son la panacea.

    Sin embargo, casi siempre se obvia el otro gran problema de nuestro sistema electoral, que es la falta de proporcionalidad entre el número de votos y el número de escaños. De esa manera, IU ha conseguido 2 escaños y UPD 1 en las últimas elecciones cuando proporcionalmente les correspondían 12 y 4 respectivamente. ¿Quién se ha llevado esos escaños de más? PSOE y PP, los dos grandes beneficiados de la ley d”Hondt. Y he ahí la pescadilla que se muerde la cola, pues ninguno de ellos estará a favor de modificar la ley electoral de manera que se garantice la proporcionalidad representativa.

  8. Comentario por Karraspito for President — 15/11/2009 @ 17:18

    Es que yo creo que las listas abiertas también corregirían eso, siempre que cada diputado se eligiera en condiciones de proporcionalidad, sin importar el partido al que perteneciera.
    Respecto a lo que dices de que las listas abiertas no son la panacea, estoy de acuerdo, mucha gente seguiría votando a la lista entera de un partido, pero por lo menos gente que, como yo y muchos más, nos interesamos por la política, podríamos ejercer un voto con criterio. Podría votar, por ejemplo, a Gallardón, por poner un ejemplo, sin tener que comerme la lista entera del PP, que en general es un partido que me suele dar bastante asquito…

  9. Comentario por Antoine — 22/11/2009 @ 03:41

    A mí antes me gustaba la idea de las listas abiertas, pero me lo he pensado mejor.

    Me parecen el paraíso de populistas y demagogos de toda clase. ¿Alguien se imagina lo que puede pasar si se presenta por ejemplo un Losantos en una lista abierta? Sí, eso.

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