Publicidad

El ‘Guantanamito’ español

27 feb 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Sin precisar cómo ni dónde, Zapatero, por Moratinos interpuesto, ha aceptado, “siempre que las condiciones jurídicas sean aceptables”, acoger en España a un número indeterminado de presos de Guantánamo cuando Obama cierre ese centro que tanto le tortura. A falta de otras explicaciones, y salvo que se pretenda poner a los prisioneros un piso en Alcobendas para que ‘Pe’ los mencione cuando gane otro Oscar, lo que la Administración USA plantea es que sus aliados erijan sus propios guantanamitos en un remedo de la primera ley de la termodinámica: los limbos jurídicos ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman.

“Estos presuntos terroristas o vienen como imputados y son juzgados en España, o piden asilo conforme a la legislación española o se les reconoce por anticipado su derecho a desplazarse libremente y a abandonar el país. En la ley española no hay más opciones ni condiciones jurídicas aceptables distintas a estas”, exponía ayer con buen criterio el editorial del ABC. Habida cuenta de que el Tribunal Supremo ya dejó claro que toda prueba obtenida en el Resort de Guantánamo es ilícita según la legislación española, las imputaciones contra los detenidos serían insostenibles.

En El Mundo, el abogado José Luis Sanz Arribas añadía argumentos por los que sería imposible juzgar en España a los detenidos. Y es que, aun reconociendo la jurisdicción universal que la Audiencia Nacional se ha arrogado para entender de delitos de terrorismo, para ello sería imprescindible “que otra jurisdicción no tenga abierto ya un proceso sobre los mismos hechos, como es el caso de los presos de Guantánamo”. ¿Se inhibirán los jueces norteamericanos a favor de Garzón? Todo podría ser.

El caso es que, mientras países como Austria, Holanda, Gran Bretaña o Canadá son reticentes o directamente contrarios a hacerle el favor a Estados Unidos, “a Zapatero, en cambio, le pesa el pecado original de su mandato y para lavarlo está dispuesto a convertir en Tablas de la Ley lo que diga míster Obama”, como explicaba ayer Ignacio Camacho en el monárquico diario. Ello no impedía a Pilar Cernuda mostrarse en el Granada Hoy a favor de la acogida: “Hay que arrimar el hombro en determinados asuntos”, sostenía sin su indignación habitual.

Amenaza islamista

Los socialistas, que vieron relación causa-efecto entre la implicación de Aznar en la guerra de Irak y el 11-M, parecen ignorar ahora la advertencia del editorial de Última Hora: “La presencia de supuestos miembros de Al Qaeda en territorio español (…) multiplica los riesgos de que nuestro país vuelva a ser un objetivo terrorista de los fundamentalistas islámicos”. Con todo esto, Zapatero ganará una foto con Obama. ¿Y nosotros?