El paro, suma y sigue y me llevo una
Ha dicho Zapatero que los 154.058 nuevos parados registrados en febrero suponen un dato negativo pero menos malo que en enero, cuando 198.838 personas se fueron a la calle. Es una manera de verlo. Otra, que si febrero hubiera tenido los mismos días que enero habrían acabado en el INEM 170.564 parados, con lo que la solución al desempleo puede ser crear meses de dos semanas. Pero para hacer estas cuentas, nadie como La Razón. Vamos a ver, Marhuenda, si hay un parado cada 15 segundos, en una hora habrá 240 y en un día 5.760, y no 230 y 5.502 como se dice en la portada. ¿Por qué no contrata el periódico a un niño de la ESO y empezamos a sacar el país adelante?
El caso es que los periódicos contratan poco, cuando no despiden bastante. En estos casos, lo coherente sería advertir que algunas opiniones pueden estar contaminadas. ¿Qué quería decir ayer ABC en su editorial cuando exigía al Gobierno tomar “medidas impopulares, que acaban siendo inevitables” y liberarse de “prejuicios ideológicos” para reformar el mercado de trabajo? ¿No debería haber explicado a sus lectores que el diario ha lanzado una regulación de empleo para la mitad de su plantilla y que cada cual saque sus conclusiones?
Curiosamente, unas páginas más adelante, Fernando González Urbaneja también pontificaba sobre el particular. El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid ha pedido al Gobierno que no autorice más ERE en medios de comunicación. Nada de ello decía en su columna, donde criticaba a patronal y sindicatos. “Este espíritu impávido ante el paro no hay por dónde cogerlo”, afirmaba. Completamente de acuerdo.
En estos tiempos son utilísimas las recomendaciones de los tertulianos, gente versada y polivalente. Tras un sesudo análisis del mercado laboral, donde, según Amando de Miguel, todo es lento y caro, el sociólogo de Espe dio sus recetas en Onda Cero: “La inmensa mayoría de los parados tiene que ir a cursos de reciclaje”, dijo primero. Luego esgrimió un neogilismo que hará fortuna para reclamar “la disminución drástica de los gastos ostentatóreos (sic) de todas las Administraciones”. De Miguel tiene una columna en Libertad Digital sobre el uso del idioma. En eso y en cómo solucionar el desempleo no hay quien le tosa.
El cinturón de siempre
Estamos en 3,5 millones de parados. Cinco Días (Prisa) sugería en su editorial que sean los trabajadores quienes se aprieten el cinturón: “Puede congelarse el salario o, simplemente, diferir las subidas ya acordadas (…). O se puede mantener la subida salarial, pero ahorrar en algunos ingresos en especie (planes de pensiones, bonos de comida o transporte, servicios médicos, etcétera)”. Que el comité de empresa de El País vaya tomando nota.






