El posado de Gerardo

25 jul 2009
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Con 4.137.500 parados de fondo, Zapatero buscaba hacerse la foto con la patronal y los sindicatos, pero por el posado los empresarios pedían 15.000 millones en rebajas de cotizaciones sociales y el despido libre, y con esos precios no hay quien sonría al pajarito. La intransigencia de la CEOE ha sorprendido, ya que Gerardo Díaz Ferrán pasaba por ser el dirigente empresarial que más besos y abrazos ha repartido entre la ejecutiva del PSOE. Necesitado de circulante, confiaba en paralelo en que el Gobierno ampliara un crédito que acabaría en Air Comet, una de sus empresas, donde los trabajadores le han montado una huelga porque no les paga las nóminas. Y se ve que el crédito no ha llegado.

Es curioso que quienes más alertaron de una eventual quiebra de las pensiones no se hayan echado las manos a la cabeza con las pretensiones del empresario moroso. Es más, algunos como Fernando Fernández en ABC, reconocían “el cuajo” del tal Gerardo para “aguantar la seducción de Zapatero, mezcla refinada de las tácticas del marqués de Sade y de Robespierre”, durante la cena monclovita en la que el agonizante diálogo social terminó este miércoles de expirar.

Menos comprensiva con el jefe de los patronos era Carmen Tomás, quien, en la COPE, le reprochaba haber dado al Gobierno “un año de aire” y no haberse plantado el primer día “porque Gerardo (nótese la familiaridad en el trato) sabía que no iba a llegar a ningún acuerdo”. ¿Quieren una explicación más técnica de lo ocurrido? Atiendan entonces a Ángela Vallvey: “La patronal lo que estaba pidiendo no era solamente rebajar unos puntillos de las cotizaciones sociales, sino otra serie de cosas de gran calado para reformar el mercado laboral. Y está muy claro que el presidente del Gobierno no quería ejecutar esas reformas porque no quiere ni oír hablar de ellas. No sabe ni de qué van, yo creo”, precisaba en Onda Cero con rigor academicista.

A gobernar

En consecuencia, el Gobierno tendrá que gobernar, algo que a El Mundo le parecía “incluso mejor que ese quimérico pacto para que todo siguiera igual”. La lista de la compra la hacía El País: “reducir moderadamente las cotizaciones sociales”, “prorrogar la ayuda a los parados”, dar “flexibilidad a la negociación colectiva” (o sea, acabar con ella), abaratar el despido a cambio de “aumentar la contratación fija” y “mejorar la movilidad geográfica”. A Gerardo le ponen esto delante, y no es que se haga la foto, es que posa para Interviú.