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Rodrigo, sálvanos

31 ene 2009
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Con Aguirre y Gallardón más quemados que Juana de Arco por la trama de espionaje en Madrid y en plena caída libre del PP en las encuestas, los detractores de Rajoy se han agarrado a los faldones de la chaqueta de Rodrigo Rato como náufragos a un cajón de madera. Al ex vicepresidente, que se está haciendo un capitalito con asesorías diversas, la idea del rescate no le seduce especialmente, pero no hay que descartar que las llamadas de socorro sean finalmente atendidas.
Más compenetrados que Pimpinela e infatigables en su papel de látigo de dos colas del marianismo, Losantos&Ramírez empezaban ayer a halagar los oídos de Rato con su música celestial. “Una de las grandes ventajas que tendría una candidatura de Rato a la Moncloa –escribía ayer en El Mundo Federico I de la Cope y V de Unedisa– es que nos ahorraríamos a Arriola (…). La campaña puede limitarse a un eslogan: Zapatero, cinco millones de parados; Rato, cinco millones de empleos”.
La tarea es complicada porque Rato es de familia bien y no está dispuesto a mancharse el traje en un cuerpo a cuerpo partidario. En definitiva, que sólo aceptaría ser aclamado, como lo fue el miércoles en su investidura como doctor honoris causa por la Universidad Rey Juan Carlos. Ni García Abadillo, palafrenero mayor de Ramírez y devoto de don Rodrigo, era capaz de augurar su retorno del más allá, aunque no lo juzgaba imposible: “Si decidiera en un congreso extraordinario volver, creo que sería una alternativa”, explicaba en Onda Cero.
Kafka tenía claro que a partir de cierto punto, no hay retorno, y Luis Alberto de Cuenca, el filósofo y poeta del PP, comparte esa misma opinión. “Rodrigo, si tiene sentido común, no creo que vuelva al coso político (…). Me cae bien y creo que está muy bien donde está”, aseguraba en 24 Horas, la tertulia nocturna de RNE. De momento, lo que está el ex director gerente del FMI es mudo, no como su colega ex ministro que le daba la vara a Raúl del Pozo en su columna del jueves: “Rodrigo Rato va por delante en las encuestas y Mariano Rajoy, que tiene de gallego apenas la cobardía del pobre, no sabe qué hacer y además no quiere irse”.
Lanza y media por Rajoy

Aunque “no está de moda defenderle”, Carlos Herrera rompía lanza y media en el ABC de ayer por Rajoy, “el hombre tranquilo al que le quieren endosar machaconamente el perfil de pusilánime sin matizar debidamente que una cosa es ser pusilánime y otra bien distinta ser responsable”. ¿Cuál es la alternativa?, se preguntaba Herrera. Muy posiblemente no sea Rato, y por eso no le importa que le vean comiendo con Miguel Herrero de Miñón en Casa Ciriaco, el olimpo de la gallina en pepitoria. Como se entere Losantos, se muere del disgusto.

Nada que objetar

30 ene 2009
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El Tribunal Supremo ha sentenciado que sobre Educación para la Ciudadanía no hay nada que objetar, lo que ha dejado al PP descolocado y a los obispos con la mitra al aire. Tras observar detenidamente el fallo a través de las cerraduras de Génova, tal es la costumbre de la casa, los populares han animado a los padres rebeldes a acudir al Constitucional, a Estrasburgo y a las lunas de Júpiter, donde, según parece, la asignatura no es obligatoria.

La “fechoría” perpetrada por los rojazos del Supremo ahondaba la cotidiana indignación de Federico I de la Cope, que si no lo dice revienta y, por eso, siempre lo dice. “Es que el Constitucional puede cargársela perfectamente porque los argumentos de algunas de las sentencias…”, empezó a contar el de Teruel antes de que el mundial Ramírez le apuntara por detrás que en esta ocasión verdes las habían segado. “Bueno, en este caso, no mientras esté Zapatero, pero como mañana cambiara el Gobierno, pero vamos, por supuesto que el Constitucional se cargaba esto”.

El desconsuelo también invadió al católico ABC, donde se teme que, a cuenta de la asignatura, en cien años todos seamos calvos y, además, socialistas: “La mera legalidad de una decisión política no la hace cívicamente beneficiosa (…). Es un ejemplo de intervencionismo ético por el Estado en la vida de los ciudadanos, revestido, como todas las grandes agresiones a la libertad conocidas en la Historia, con los mejores propósitos de regeneración y virtuosidad”.

A diferencia del resto, la sentencia no pilló a contrapié al siempre respetuoso Diario Ya. De hecho, el cómico que hace sus editoriales se olía la tostada y hasta una gastroenteritis judicial: “No creo que hubiera ni un solo español lo bastante ingenuo o mal informado como para creer que los 30 magistrados del Tribunal Supremo (al final 29, porque uno estaría con diarrea) podían avalar las objeciones de conciencia que algunos valientes, heroicos padres decidieron interponer (…). Sólo desde la ignorancia completa de cómo funciona este sistema autoritario de castas corruptas que algunos, con humor negro, llaman ‘democracia’ se podría contemplar esa hipótesis”.

Predicar y dar trigo

Entre estos “heroicos” padres no figura Carlos Herrera, quien aclaró ayer a sus oyentes de Onda Cero la diferencia entre predicar y dar trigo en eso de la objeción: “Mis hijos estudian con uno (libro) que, por supuesto, repasé de arriba abajo, pero palabra a palabra. Si hubiese visto algo que no me hubiera gustado habría puesto el grito en el cielo. El libro es impecable porque habla de los valores constitucionales y yo no tengo dudas además de los profesores (…) Con lo cual, no tengo problemas con Educación para la Ciudadanía”. Nos alegramos mucho, Carlos.

El banquero bueno

29 ene 2009
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A los pobres, aun aquellos que, como relataba ayer magistralmente José Luis Alvite en La Razón, lo fueron “gracias a haber dispuesto ocasionalmente de los medios económicos que un hombre necesita para empobrecerse al contado”, ha tenido que conmoverles el desprendimiento de Emilio Botín y su decisión de compensar con el 100% de su inversión inicial a sus clientes afectados por la estafa de Madoff, entre los que, a buen seguro, se encontraban albañiles, administrativos, soldadores, dependientes, conductores de autobús y teleoperadores de marketing.

De Botín se sabía que era un artista de las finanzas, aunque algunas de sus prácticas más intrépidas, como la de hacer titulares de fondos opacos a Hacienda a unos cuantos fallecidos, nunca fueron bien entendidas. Ahora se constata su pasión por el cliente. Fernando González Urbaneja destila algo parecido a la admiración al referirse a este asunto en Estrella Digital: “En el banco han evaluado el ‘riesgo reputacional’ que supone llamarse andana cuando una inversión sale mal o tropieza con un tramposo, un fraude (…) Pero un banco tan grande y tan expuesto en esta crisis como el Santander (…) no debía mirar a otro lado y lavarse las manos como Pilatos”.

Idéntico entusiasmo manifiesta en su editorial el periódico del aguerrido Marhuenda, que no es hombre que se distinga por mostrarse débil con los poderosos: “Sólo aquellos que tienen sus balances saneados que no han incurrido en heterodoxas prácticas alejadas de la prudencia bancaria y se han mantenido fieles a sus trayectorias pueden tomar decisiones como la que tomó el Santander”. Y ello, aunque como elogiosamente señala el ABC “jurídicamente no tenía obligación” de tomar esta “medida ejemplar que le distingue de otras entidades”.

Botín no es de los banqueros que describe en El Mundo Raúl del Pozo, aquellos que “no prestaban dinero ni a su padre si era insolvente, pasaban en limusinas ahumadas, eran huraños en una vida alejada de los focos, con voluntad de anonimato”. El cántabro es un mecenas, un moderno Cosme de Médici que regala mantos a la Virgen del Pilar con el llameante logotipo del banco, un hombre cuya imagen resplandece más allá de su abultada inversión publicitaria.

La lluvia y el paraguas

¿En qué estaba pensando el logroñés Ramírez para arremeter ayer en su diario contra esos bancos que compran activos a sus propios deudores “con la intención de reducir su morosidad y, de paso, hacer negocio en el futuro obteniendo plusvalías” y no alabar el rescate de estafados que Botín protagoniza? No es verdad que todos los banqueros presten paraguas cuando hace sol y lo exijan cuando llueve, que diría Mark Twain. Con Botín, la lluvia es pura maravilla y no sólo en Sevilla.

Zapatero y las estadísticas

28 ene 2009
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La estadística es la ciencia que demuestra que si a su vecino le han amputado las dos piernas y a usted ninguna, los dos serán cojos de por vida. Al parecer, el 74% de los españoles que escucharon a Zapatero decir en TVE que el paro le quita el sueño y que habla del desempleo en el tálamo con su señora concedieron al presidente un aprobado, según una encuesta difundida por la agencia Efe. Frente a ellos, un 90% de los tertulianos le suspendieron. Pero no vean contradicciones donde no las hay. Está claro que los opinadores no le vieron poner los “ojos de cordero degollado” que sí apreció Lucía Méndez en El Mundo; o forman parte del 26% del primer sondeo; o no son españoles; o no tragan a Zapatero ni en papilla.

Pilar Cernuda está en este último grupo y, además, el trabajito demoscópico le pareció una castaña. “Si me creyera esa encuesta, que no me la creo, sería para borrarme de la España actual”, afirmó ayer en Onda Cero. Y puestos a borrarse, que sea Zapatero el que se multiplique por cero: “Si usted tiene 77 asesores y no supieron decirle que había una crisis cuando España entera estaba diciendo que venía una crisis muy seria, deshágase de esos 77 y de usted el primero, que es quien los ha nombrado”.

Otro de los que demostró tener un estómago sensible con las equivocaciones presidenciales sobre la crisis fue Javier Nart, el Sinatra del tertulianismo. “Lo que dijo el señor Zapatero de su ignorancia, perdón, de su error sobre los datos que tenía encima de la mesa es sencillamente purificar al señor Aznar en la guerra de Irak”, explicó en Punto Radio, con esa voz suya que no se sabe si opina o te regaña. Se ve que a Nart, que se borró del PSOE hace 20 años, le dura el desencanto: “El que quiera seguir votando al señor Zapatero, que lo haga”, dijo como diciendo.

En la Cope se rompieron la estadísticas. No ya el 90 sino el 100% de los contertulios suspendieron a Zapatero, y lo hicieron a divinis, que duele más. El original Marhuenda, director de La Razón, aseguró que vio a un “presidente acorralado”, exactamente lo mismo que había dicho horas antes en 59 segundos. Aún así, hubiera pasado por socialdemócrata al lado de Carmen Tomás: “Zapatero ha demostrado que es incompatible con la verdad. Está en una pararrealidad absolutamente demencial”.

Míster 10%

La nota discordante en la sinfonía del reproche la puso Juan Cruz en Radio Nacional. El de El País dejó contento a Zapatero –“estuvo bien, reaccionó bien ante el clima de crispación social”–, a los ciudadanos que preguntaron –“a los periodistas nos dan lecciones”– y, aliteración mediante, a la cadena pública que le pagaba la soldada –“es un punto que se apunta RTVE”–. Este hombre hará feliz a cualquier jefe que se le ponga por delante.

El circo del PP

27 ene 2009
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Aznar dijo ayer en La Razón que no echa de menos la política activa, y para demostrarlo se ha marcado cinco páginas de entrevista en el diario de Francisco Marhuenda, que como es hombre modesto o, al menos, va de caballero firma el publirreportaje por detrás de su adjunta. El ex presidente es un tipo tan serio que no se ríe ni en defensa propia, lo cual explica que en tanto papel no haya referencia alguna ni a los espías del T.B.O. ni al circo del PP, bajo cuya carpa Rajoy hace vanos esfuerzos por dejar de ser el payaso de las bofetadas.

“Lo nunca visto, lo insólito y novedoso es el número que ofrece Mariano Rajoy en la pista central del circo del PP”, afirma con redoble Martín Ferrand en Estrella Digital. ¿Es el hombre bala o la mujer barbuda quien ha prometido este domingo luchar por la unidad y la cohesión del partido pase lo que pase? No. Estamos ante el primer “domador de gaviotas” de la Historia, aunque su valor siga en entredicho: “Tendrá que gastar muchas sardinas para encelar a las que vuelan y graznan en su entorno; pero para eso hay que levantarse temprano, tener ganas, asumir el riesgo y obrar con diligencia. El imposible metafísico para Mariano Rajoy”.

El gallego será todo lo indolente que se quiera, pero los amigos de Esperanza Aguirre creen que se mueve para liquidarla o que no dará un paso para salvarla, tanto monta. “No sería justo decir que la dirección nacional lidera la operación contra Esperanza Aguirre, pero sí se puede afirmar que no le ha dado el respaldo que merecía”, sostiene el editorial de El Mundo. Hay preocupación pero no derrotismo. En Libertad Digital, Juan Carlos Girauta despliega un optimismo más propio de Zapatero: “Esperanza va a ganar el pulso a Prisa y, de rebote, a sus frustrados enterradores: el alcalde y el líder que no pudo ser”.

Desde la acera de enfrente –la periodística, se entiende–, Carlos Carnicero aconseja al PP en El Plural una gran catarsis, que es otra forma de entierro pero mucho más elegante: “Hoy por hoy ni Mariano Rajoy ni, por supuesto, Esperanza Aguirre dan el perfil de esa renovación”. En lo primero coincide con César Alonso de los Ríos, el articulista que más obituarios políticos de Rajoy ha escrito desde la invención de la rueda. “El proceso ha venido a dejar absolutamente claro para todos el imposible liderazgo de Rajoy”, insistía ayer cual gota malaya.

La alternativa

Para el director de El Imparcial, Joaquín Vila, la solución tiene bigote. “Se mire por donde se mire, no parece haber otra alternativa fiable dentro del partido”, afirma. Sirva al caso esta respuesta de Aznar a sus críticos: “No voy a ser tan arrogante de decir que algunos no pueden vivir sin mí…”. Ahí nos duele.

Sebastián y cierra España

24 ene 2009
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A la espera de ese reparto masivo de bombillas de bajo consumo con el que íbamos a lograr que a la OPEP le temblaran las canillas, el ocurrente Miguel Sebastián ha tenido otra idea luminosa contra la crisis, consistente en cambiar nuestros hábitos de consumo para favorecer el made in Spain y evitar así que decenas de miles de compatriotas vayan al paro. La autarquía sugerida por el ministro ha sido objeto de mofa y befa por parte del columnismo globalizado, ignorando que el de Industria es un cerebro privilegiado en esto de la economía, aunque con escaso predicamento entre los fabricantes de corbatas.

“¿Qué pescado (…) debemos los españoles consumir, aquel que ha sido capturado en nuestras costas, con un anzuelo forjado en nuestras fábricas, por un pescador español que fuma en pipa de boj tabaco canario, o aquel otro más barato que viene de Namibia?”, se preguntaba ayer en El Periódico Juan Bolea, antes de parafrasear la publicidad de Media Markt: “Somos españoles pero no tontos; y este ministro Sebastián, de tonto, no parece español”.

Llamar tonto a Sebastián no es elegante. ¿Qué tal “vocacional del fracaso, virtuoso del chascarrillo y maestro en bufonadas”, como le piropeaba Martín Ferrand en ABC? Mucho mejor, obviamente. Y como no sólo de improperios vive el articulista, Ferrand reconocía un mérito al ministro: “Ser un entusiasta del Atlético de Madrid”. Había ayer inflación de Sebastián en ABC, quizás porque es mejor atizar al mecenas de Osram que hablar de los supuestos espías de Esperanza Aguirre, quien además es amiga de la casa. Ignacio Camacho se recreaba en los “fogonazos livianos” del mentado y hasta Carrascal le daba la serenata, mezclando churras con merinas, tal es su costumbre. “España ha desaparecido como marca, incluso dentro de su propio territorio”. Pues vale.

Sin llegar al insulto directo, Carlos Agulló en La Voz de Galicia explicaba el jueves que la propuesta de Sebastián merecería formar parte del archivo del No-Do, al tiempo que daba pistas a sus potenciales acólitos: “A este paso aparecerá un ministro plagiando la solución que se le ocurrió a la Lola Flores cuando se le olvidó pasar por Hacienda. Con una peseta que le diera cada español arreglaba el problema”.

Sierra Nevada, no; los Pirineos

Había que leer a Miquel Pairolí en El Punt para encontrar una cerrada defensa de Sebastián, por eso de la solidaridad entre nacionalistas. “Si son de precio y calidad razonables, lo más lógico es comprar no solamente productos españoles sino catalanes o de la comarca (…). Esto forma parte de la sensatez, de un sentido ordenado y coherente de las cosas”. Eso sí, en vez de cambiar el viaje a los Alpes por Sierra Nevada como pedía el de Industria, vayan a los Pirineos, escolti tu.

El ‘Watergate’ de Esperanza

23 ene 2009
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A Esperanza Aguirre le ha estallado en la cara un Watergate justo cuando se disponía a liquidar al presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, para poner en su lugar a su mano derecha, Ignacio González, en una muestra más de su hondo liberalismo. Por lo conocido hasta ahora, unos espías de andar por casa un tanto pazguatos han vigilado a qué hora llegaban al despacho el vicealcalde Cobo y el ex consejero díscolo Prada; y otros, de andar por el extranjero, han seguido con cámara oculta a González por Colombia y han documentado muy profesionalmente otro viaje suyo y de su santa a Suráfrica. Mientras se aclara si se trata de los mismos espías y quiénes pagaban sus servicios, a Aguirre, al parecer, se le han quitado las ganas de dejar a Blesa en el paro.

¿Querían ver los espías del “vicepresidente del Kilómetro Cero” si éste se iba “de sotas” (Raúl del Pozo dixit) o si se corrompía aceptando viajes carísimos de empresarios agradecidos para dejarle compuesto y sin Caja? González ha dicho que los 8.000 euros del viaje de él y su señora a Joha-nesburgo los pagó de su bolsillo en metálico, una cantidad que todos llevamos encima por si hay que coger un taxi. “Las derechas de Madrid se están destripando”, pregona Don Raúl en El Mundo.

Como la trama es compleja, en El Periódico no han querido equivocarse. “Las fechas de los presuntos espionajes y los personajes afectados sugieren que en el trasfondo de estas turbias prácticas pueden estar las guerras intestinas del PP madrileño (…). Pero también puede ser otro episodio, de más calado, relacionado con el intento de hacer doblar la rodilla a Rajoy. E incluso puede estar el pulso por el control de Caja Madrid”. Acertarán seguro.

El logroñés Ramírez, que como escribe Marcello en Estrella Digital se ha puesto en este Watergate carpetovetónico “del lado de Nixon”, afirmaba en la Cope que “Aznar ha hecho gestiones directas o indirectas con el entorno de Aguirre haciéndole llegar el mensaje de que Blesa es su amigo y de que le gustaría que continuara”. Después, remataba su argumento: “Blesa es el eslabón que le permite a Gallardón tener el apoyo del matrimonio Aznar en su intento de convertirse en el sucesor de Rajoy”. Esto es, que a Aznar le gustaría que su amigo siguiera forrándose y que su mujer fuera alcaldesa.

Cabezas rodantes

En 59 segundos, Gallardón admitía que “no está probado” que los hombres de Paco (Granados, consejero de Interior de Aguirre) fueran los espías de Cobo, aunque se remitía a declaraciones del Anacleto-jefe a El País, en las que reconocía la existencia de un cuerpo parapolicial con tareas “al margen de cualquier competencia de la Comunidad”. Ayer pedía una investigación y que rodaran cabezas. ¿Peligra el peinado de Esperanza?

El doctor Aznar

22 ene 2009
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Corroído por la envidia, Obama contraprogramó este pasado martes con exótica alevosía, e hizo coincidir la jura de su cargo con la investidura de José Mará Aznar como doctor honoris causa por la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Valencia, en un fútil intento de restar protagonismo al ex presidente español. Hombre de indiscutibles méritos, en las fotos publicadas ayer, Aznar esboza una franca sonrisa, por lo que cabe presumir que él mismo podía contemplarse en algún espejo con el divertido birrete bermellón de flecos que pomposamente ceñía en su cabeza.

El detalle de la sonrisa no pasó inadvertido al avezado José Luis Torró, quien, como refiere en la edición valenciana del ABC, percibió el gesto tras rendir a Aznar un “cálido y prolongado aplauso” junto al resto de asistentes. Es normal que el periodista no pudiera reprimir las palmas ante un caudal de frases de las que “cualquiera podría ser calificada como certera, atinada, conveniente y convincente”. Todas ellas compusieron el discurso “de un estadista, el de un español al que le duele España al igual que le ocurriese a José Ortega y Gasset, Julián Marías y Manuel Azaña”. Nótese la maestría del columnista de Ontinyent para disimular su evidente ramalazo socialista.

Según editorializaba en El Mundo su rendido admirador de Logroño, las palabras del doctor Aznar pidiendo esfuerzo a los ciudadanos y achacando a Zapatero haber diluido el espíritu modernizador de Suárez, González (como lo leen) y el suyo propio, “le sitúan, curiosamente, en sintonía con el discurso que ha venido desplegando Obama”, algo que podría pasar por un halago o por un insulto.

A estas alturas, no se sabe bien si del empleado de Murdoch hay que hablar en pasado, como hace el maestro Alvite en La Razón –”dicen que Aznar era tenaz, pero poco inteligente, y que, si fuese lúcido, ni siquiera un tipo tan torpe como Bush lo habría elegido como socio”–, o en presente continuo, como Federico I en la Cope: “Fue un discurso de presidente del Gobierno o de candidato a la Presidencia (…) Ayer es la primera vez que yo le veo explícitamente decir ‘conmigo vivíamos mejor’, para entendernos”. Se supone que el guiño al franquismo no fue intencionado.

Cansancio notarial

Claro que no todos fueron parabienes. A López Burniol, quien al parecer es tertuliano y notario, perfecta combinación para levantar acta informativa, Aznar le produce “cansancio” porque siempre habla mal del Estatut, y así lo explicaba enEls Matins de TV3. Quizás sea porque “Aznar siempre es una percha de actualidad”, tal y como proclamaba Justo Serna en la edición valenciana de El País. El ególatra Obama no sabe con quién se la está jugando en la parrilla de los telediarios.

Adiós, George

21 ene 2009
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Barack Obama juró su cargo como cuadragésimo cuarto presidente de EEUU sobre la Biblia de Lincoln, aunque, como cuenta Anna Grau en ABC, no era exactamente la de Abe, sino una que aprisa y corriendo tuvieron que comprarle porque su ejemplar estaba ilocalizable en el fragor de la mudanza a la Casa Blanca. “Llega con mujer, dos hijos, una suegra y un perro. La suegra –apunta Raúl del Pozo en El Mundo– vigilará a las becarias para que no hagan fellatios”. La alegría de verle entrar en la Casa Blanca sólo es comparable a la de ver salir de ella a George Bush, que no conoció becaria como Clinton, al menos que se sepa.

El empeño de algunos aurúspices era ayer profetizar de nuevo que la esperanza que Obama ha generado será directamente proporcional a su capacidad para defraudar expectativas. “Hará tantas renuncias a la exigencia utópica como concesiones a la pragmática política. Y entonces, algunos que lo confundieron con el Mesías se sentirán traicionados”, afirmaba Pilar Rahola en La Vanguardia. Vigilando sus pasos está ya Luis María Anson, que palpa como nadie el sentir de la calle, aquí y en Tegucigalpa. “La opinión pública mundial, que, en líneas generales, está a favor de Obama, asiste estupefacta a los fastos imperiales que el nuevo presidente no ha sabido moderar”, constataba en El Imparcial. Pues empezamos bien.

No obstante, algo milagroso debe de tener este hombre para que Alfonso Ussía certifique en La Razón que “será un buen presidente”, aunque para ello tenga que coincidir con “los progres Visa Oro, los cómicos de la cultureta, los cursis del pañuelo palestino” y hasta con Zapatero, en el entendimiento de que los antes citados ignoran que “Obama es el presidente de los Estados Unidos y actuará como tal”.

Nos hacen falta este tipo de recordatorios porque somos de natural despistados. “No nos confundamos. Obama será el presidente de EEUU, que pensará en EEUU, con un estilo propio de EEUU e intentará satisfacer a los ciudadanos de EEUU”, advierte Miquel Roca en La Vanguardia. Roca sabe de esto, que para eso Aznar quiso hacerle ministro de Exteriores. Así que se acabó lo de ser antiamericanos y el pensar que contra Bush vivíamos mejor.

El jardín de la alegría

Entonces, ¿no es cierto que “amanece una nueva era para el mundo” como proclama Jesse Jackson en la Tribuna del ídem? Ni falta que hace. Escuchemos a Arcadi Espada en Onda Cero: “Como si el mundo estuviera pasando hoy una época de Apocalipsis… En realidad nunca fueron mejor las cosas, nunca hubo menos hambre, nunca hubo menos violencia, nunca hubo más igualdad…”. Confirmado: Espada vive de El Mundo, pero en otro planeta.

¿Fetichistas del pie o caníbales?

20 ene 2009
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Dando por bueno que los dirigentes del PP “prefieren morder la pantorrilla de una compañera que la yugular del oponente”, como sostenía ayer Ignacio Camacho en ABC a cuenta de la torpeza de la derecha para hacerse un hueco en la “democracia icónica” de los socialistas, habrá que reconocer que alrededor de la vaporosa foto de Soraya Sáenz de Santamaría exhibiendo calcáreo en El Mundo se han juntado el hambre con las ganas de comer.

Tan hambrientos estaban algunos de los articulistas más diestros, que no han dudado en entregarse al canibalismo más grosero, con lo que de la pierna de la portavoz del PP no ha quedado ni el hueso para el caldo. Así, por ejemplo, para ese relojero con guantes de boxeo que es Pío Moa en su blog de Libertad Digital, la actitud de la modelo es “prostibularia” e “intenta hacer normales las mismas conductas que pretenden normalizar los progres que, no por casualidad, promueven, incluso desde el ministerio llamado de Sanidad, la droga, la pederastia y el puterío en general”. Finezza ante todo.

Cierto es que no todos se han sumado al banquete. Entre los inapetentes ha destacado Martín Prieto, extrañamente sobrio en su análisis del deshabillé. “Lo interesante en Soraya es lo que nos dice. Como si nos lo quiere decir en bragas”, explicaba en El Mundo. Y Martín Beaumont, mascarón de El Semanal Digital, cuyo fervor por la actual cúpula popular es similar al de un estudiante de Arquitectura por la de Brunelleschi: “No es Soraya quien hace daño al PP con su foto. No. Son esos compañeros (…) los que dando pábulo al machismo, a la carcundia, estando siempre dispuestos a debatir del sexo de los ángeles si son asuntos internos, pulverizan la imagen de su partido”.

Apóstol de la causa pulverizadora, Federico I se daba el atracón de su vida en la Cope y, de paso, atizaba a Rajoy por escote interpuesto. “Soraya nos aparece como un homenaje minúsculo a Cristina Tórrida, mirando a la cámara con una especie de mohín, así insinuante, que, en fin, para gustos son los colores, pero que es la misma mamarrachada que lo otro [el posado de las ministras socialistas en Vogue] (…). ¿Y Mariano qué? Pues Mariano se arrepiente de haber criticado la mamarrachada del Vogue y dice que la foto es muy bonita. Sí hombre, sí, como tu política”.

Atributos y valores

¿Ha puesto la portavoz en bandeja su pie a los fetichistas más crueles? En La Estrella, Zarzalejos, el ex de ABC por las gracias de Losantos, cree que sí: “Se trata de determinar si la fotografía transmite o no los atributos y valores que desea la interesada y son propios de su organización o, por el contrario, no lo hace (…). Y desde esa perspectiva, Soraya se ha confundido y ella y su partido lo saben”. Sean piadosos.