Publicidad

Los ojos de Hernández Moltó

31 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Los más perjudicados por la intervención de la Caja de Castilla-La Mancha (CCM) decidida por el Banco de España van a ser los ojos de su ya ex presidente, Juan Pedro Hernández Moltó, quien hace 15 años se hizo famoso por pedir a un gangoso Mariano Rubio que echara un vistazo a sus pupilas y le dijera por qué se había corrompido. Como la historia es un bucle con mucha mala leche, a Moltó han empezado a exigirle lo mismo y el hombre no va a dar abasto a tanto mirar de frente, de perfil y hasta de soslayo.

Uno de los primeros en reclamar su enfoque visual fue Ignacio Camacho en ABC: “Mire a los ojos de los españoles y dígales, sosteniendo la mirada, cómo es posible que una entidad en quiebra técnica haya arrojado beneficios de 30 millones de euros”. Muy pesado con esto de la mirada estaba también el editorialista de El Mundo, empeñado en que fuera al socialista al que se le observara con lupa: “El Banco de España tiene que investigar ahora, como hizo en Banesto, las responsabilidades de Hernández Moltó, sin descartar que estas puedan ser penales”.

En su auxilio corría Fernando Jáuregui. “Estamos tiroteando excesivamente a Moltó como si fuese un corrupto. Es un equivocado. Ha sido un mal administrador (…). Lo que yo sé del señor Hernández Moltó es que vive en un piso de 130 metros cuadrados y tiene un coche personal que es bastante malo”, desvelaba en Punto Radio. De momento, el Estado ha puesto sobre la mesa 9.000 millones de euros para cubrir las apuestas de Moltó. La honradez nos sale por un pico.

¿Hay que sacar a toda prisa la pasta de la CCM tras su intervención? Alberto Recarte, socio y gurú económico del apóstol Federico, decía ayer que no, y eso nos conforta. “En principio es la caja que menos riesgo tiene de toda España”, afirmaba en la Cope este consejero de Caja Madrid, que está con Blesa, o sea con Gallardón, en la pelea por su control. ¿Habrá mirado a Losantos a los ojos?

Sólido y líquido

Para tranquilizarnos del todo, Solbes nos ha explicado que lo de la CCM es un caso aislado, aunque nadie es inmune. “Las cajas tienen unas inversiones (hipotecarias) próximas a los 250.000 millones de euros. La cifra no tendría más importancia de no ser porque su actual valor de mercado no supera los 70.000 millones”, apuntaba Ramón Aymerich en La Vanguardia. Nuestro “sólido” sistema financiero puede hacer aguas por falta de liquidez. Insalvable contradicción.

El pluriempleo de los diputados

28 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

A lo Juan Palomo, nuestros formadísimos diputados se dieron permiso este jueves para realizar las actividades privadas remuneradas que han creído oportunas, lo que les permitirá llegar a fin de mes sin tantas apreturas. Todo se aprobó con mucho sigilo, que ya se sabe que los envidiosos son legión y tienen la lengua larga, pero aún así se han sabido algunos detalles. Aunque el paro aprieta, sólo 34 parlamentarios de 350 no están pluriempleados, lo que dice mucho de la valía de los padres de la patria.

Con esta asombrosa capacidad de trabajo se mostraba muy comprensivo Juan Ramón Lucas en RNE, quien ayer aseguraba que los primeros espadas de la política “son gente que renuncia en gran medida a una vida personal más cómoda y que, económicamente, podía ser más rentable en alguna gran empresa”. No se entiende por qué se sacrifican con tanto desagradecido que hay suelto. ¿Hubiera acabado Zaplana de capitoste de Telefónica si no se hubiera dedicado a la política? Seguro.

No pensaba lo mismo Juan José Millás en El País, que no comprendía que sus señorías puedan ser capaces de hacer feliz al pueblo y a sus consejos de Administración a la vez. “Por lo visto, 46 millones de ciudadanos no se merecen 350 representantes a jornada completa. Resulta que el escaño es una llave para abrir puertas, para sacase un sobresueldo”, apuntaba sin disimular su enojo.

¿Sobresueldos? Montserrat Domínguez esbozaba otra posibilidad en La Vanguardia: “Se supone que con las aportaciones de dietas, tertulias, bufetes, asesorías y consejos de administración, las tentaciones de completar su salario por otras vías serán menos. Lo que sería interesante es comprobar si hay diputados o diputadas cuyo salario oficial es el que complementa el grueso de sus ingresos”. Por ahí van los tiros.

Hacer patrimonio

¿A quién puede molestar que Acebes haga unos euros de consejero de Cibeles, que Michavila administre grandes fortunas, que López Amor gestione derechos de equipos de fútbol o que Pizarro coleccione fundaciones? A Juan Carlos López Eisman, por ejemplo. Esto es lo que decía en el diario Córdoba: ¿Habrá algún ciudadano (…) que acepte (…) que ir en unas listas y salir elegido es una patente de corso que permita al mismo tiempo hacer patrimonio y ocuparse de (…) organizar la vida de todos los ciudadanos?”. Por lo visto, son lentejas y nos vamos a hinchar de legumbres.

Trillo, el penitente

27 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

A Federico Trillo se le ha adelantado la Semana Santa y le han encendido los cirios en la Audiencia Nacional, donde se juzga a varios militares que estuvieron a sus órdenes por las falsas identificaciones de 30 víctimas del accidente del Yak 42. Con viento duro de levante, el valeroso ex ministro se ha quitado de en medio para esconderse bajo las piedras. “Lo que me asombra es que el señor Trillo estará dentro de 15 días de costalero en Murcia en un paso que siempre hace. ¿Qué pasará por su cabeza? ¿Qué pensará de su decencia personal y política?”, se preguntaba ayer Arturo González en La Mirada Crítica de Telecinco.

Dudaba José Cavero en Diario Crítico de que Trillo resistiera en su imagen actual “la recuperación de aquella su vieja experiencia como ministro del Gobierno de Aznar”, pero está comprobado que este hombre lo resiste todo, incluso a los fantasmas. Las culpas, si las hubo, siempre la tuvieron otros. El portavoz de Justicia del PP eludió sus responsabilidades por hacer viajar a los militares en ataúdes con alas y porque se entregaran los muertos a sus familiares como quien reparte los naipes de una baraja, sólo para llegar a tiempo a los funerales de Estado. A cambio de que no se le juzgue ahora, la Historia jamás le absolverá.

“Todos los militares tienen a gala que culpar a los subordinados de las propias responsabilidades trae deshonor y el desprecio de los compañeros. Pero el señor Trillo lo debió de olvidar hace años. En este juicio, desde luego, no están todos los que son. A mí, particularmente, me falta al menos uno”, afirmaba Fernando Reinlein en Nueva Tribuna acerca de la clamorosa ausencia del ex ministro ante el Tribunal, siquiera como testigo.

Trillo no está en la sala de vistas ni se le espera, por mucho que al singular director de El Plural, Enric Sopena, le cueste creer que no haya sido él mismo el que exigiera comparecer. “¿Ha derrotado el miedo a la gallardía de la que tanto hace gala?”, inquiría ignorante de que el miedo siempre guardó la viña.

“Juntacadáveres”

El “juntacadáveres” –en expresión de Manuel Alcántara en La Verdad– es para su compañera y tertuliana de Punto Radio Alicia Sánchez Camacho “un representante de los ciudadanos españoles escogido en democracia por las urnas (…) y ahora no le compete dimitir o no”. Se confirma que la desvergüenza es terriblemente contagiosa.

El tesorero tiene un tesoro

26 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

El “partido de la gente normal”, expresión que los dirigentes del PP repetían con cierta insistencia en el año I a de C. (antes de Correa), tiene un tesorero que vive como un califa y que, como la gente normal, ha pagado a tocateja sus tres viviendas de lujo. Bárcenas, que es un tipo normal, ha pedido que Hacienda le investigue y compruebe que todo es normal como la vida misma. A Soraya Sáenz de Santamaría le han preguntado cuánto gana en el PP este ahorrador compulsivo con mayordomo y, como es normal, ha dicho que no lo sabía. Hasta aquí todo normal.

Lo que ha desazonado un poco es saber dónde guardaba la pasta el tal Bárcenas antes de comprarse los pisitos porque, como recordaba Juan Bolea en El Periódico de Aragón, “los abonó al contado (…) Y eran muchos billetes, ciertamente, para tenerlos en una caja de zapatos”. El propio apóstol Federico se hacía ayer la misma pregunta porque no hay ladrillo tan grande ni colchón de viscolatex de matrimonio que disimule tanto fajo. “Cualquiera podría decir que es dinero B. De Bárcenas dirán algunos. No, dinero B de negro, dinero N”, advertía en la Cope.

Las explicaciones del tesorero sobre su patrimonio y sobre su sueldo en el PP han complicado las cosas, ya que Bárcenas ha reconocido que cobraba del partido 250.000 euros al año, cuatro veces más de lo que Rajoy dijo que percibía él mismo como presidente. “¿Cuánto puede ganar un político? ¿Cuál es el límite recomendable? ¿Qué beneficios personales reporta la gestión del poder? (…) La cleptocracia no puede existir siquiera como posibilidad”, señalaba el martes Alejandro V. García en el Diario de Cádiz.

Salvo Garzón, que quiso que lo empurara el Supremo, nadie ha afirmado que el origen de tanta guita sea ilícito, pero “convendría que Mariano Rajoy despejara públicamente todas las sombras que rodean al tesorero”, aconsejaba en Fermín Bocos en el Diario de Ibiza. Tratándose de Rajoy, que ni conoce ni le consta, lo normal es que ni sepa de quién se le está hablando.

Secretarias mal pagadas

El asunto tiene escandalizado a Antonio Martín Beaumont, que transita por el PP como un militante más y conoce a secretarias del partido muy mal pagadas. “¿Cómo (…) han permitido que su tesorero gane 50 millones de pesetas al año en un partido en el que falta siempre el dinero hasta para lo más básico?”, les reprochaba en El Semanal Digital. Va a ser que lo de Bárcenas no es normal.

El exhibicionismo me pone

25 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Mientras asistimos entre impertérritos y curiosos a la búsqueda en directo del cuerpo de Marta del Castillo entre las gaviotas del vertedero, nos ha escandalizado mucho que una especie de Belén Esteban sin pulir de la Gran Bretaña haya vendido su muerte a las televisiones, tras haber hecho lo propio con su boda, su agonía, el bautizo de sus hijos y el plan Ponds de su santa madre. De la gran hermana difunta, Jade Goody, coronada nueva princesa del pueblo porque lo de Lady Di ya olía, el primer ministro Gordon Brown ha ensalzado su valentía. Hay que joderse.

“Su extinción es un fraude. Alimenta a la carroña del share y a los dueños de las cadenas (…). Pero deja las bragas al aire de una sociedad ñoña y gilipollas. (…). La misma que llora por una ameba de plexiglás sin más mérito que su nada, pero se espanta cuando alguien solicita eutanasia y aúlla por una muerte digna, sin faralaes, sin foco, gratis. ¿Y esto no es valentía para la vida y para la muerte, míster Brown?”, preguntaba un sublevado Antonio Lucas en El Mundo.

Al parecer estamos todos un poco tarados y necesitamos bajarnos los pantalones y colgar el vídeo en YouTube para realizarnos. A esta exposición de la intimidad en la telebasura o en las redes sociales la han bautizado como extimidad, como contaba ayer Reyes Rincón en El País. “La intimidad es tan importante para definir lo que somos que hay que mostrarla”, afirmaba una antropóloga argentina. Lo terrible es comprobar lo que somos a la vista de lo mostrado.

En definitiva, cabe sostener que consumimos telebasura porque sacia nuestro propio exhibicionismo. Contra el espectáculo público de las intimidades editorializaba el guipuzcoano Noticias, aunque su moraleja resulte un tanto infantil. Si se saca tajada del reality la cosa es muy censurable. Pero si “pueden extraerse valores éticos, culturales o espirituales” aceptamos pulpo. Ahora bien, ¿de qué infamia televisiva no pueden extraerse valores éticos, aunque sea por su ausencia?

Omnipresencia

Con todo, lo peor de la telerrealidad es la omnipresencia. “No sé cómo se arregla Telecinco para que parezca que están dando Supervivientes todo el rato”, se decía José Miguel Giráldez en El Correo Gallego. Pues muy sencillo: dando todo el rato Supervivientes. Ya que no tenemos remedio, reconozcamos que somos buitres y nos gusta la carroña. Pero hasta las vacas se cansan de comer hierba a todas horas.

Una despedida a la francesa

24 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Zapatero y su adjunta de caqui, o sea, Carme Chacón, han querido despedirse de Kosovo a la francesa, que es cosa de tan mala educación que hasta los franceses llaman filer à l’anglaise a esta forma de esfumarse. Tras el reproche internacional por la intempestiva comunicación sobre el regreso de nuestras mesnadas, el Gobierno ha querido primero enmendalla y luego sostenella. Entre medias, se ha postrado de hinojos ante EEUU para conseguir indulgencia a cambio de enviar más soldados a Afganistán, donde ya se sabe que no hay guerra, sino una misión humanitaria a tiro limpio.

“Esta especial deferencia hacia EEUU no puede ser interpretada, fuera de nuestras fronteras, más que como una prueba de la continuidad de la política de reverencia trasatlántica, aunque de distinto signo”, atizaba José María Ridao en El País, donde también José Ignacio Torreblanca sacudía la badana a Zapatero: “Si sirve o no a Patxi López o a la unidad patria la retirada de tropas es desde luego un enigma para el cual carezco de respuesta”.

Quien sí tenía respuesta para explicar la beligerancia del ex diario independiente de la mañana contra el presidente y su pretendida heredera era el apóstol Federico, al que no se sabe si le queda poco o mucho en el convento, pero sigue haciendo dentro lo que le viene en gana. “¿Por qué El País ataca a Chacón? Pues muy sencillo, porque está casada con Barroso, es decir, Roures, es decir, su enemigo íntimo, mortal, letal”, pontificaba en la Cope.

“Equivocarse no es un crimen: lo es no manejar los tiempos y eructar en la mesa”, sentenciaba Martín Prieto en El Mundo. De eso mismo hablaba Ignacio Camacho en ABC, quien atribuía la flatulencia a Zapatero y el desliz temporal a su ministra. “El único error de la niña de sus ojos ha sido el de precipitar la puesta en escena y omitir el prudencial adverbio de tiempo–pronto, cuando sea posible, en breve, dentro de un año–”.

Metedura de pata

De la pifia se hacía eco hasta Luis Solana, que de los usos diplomáticos algo ha debido aprender de su hermano Javier. “¿Esta decisión tan clara se ha anunciado correctamente en tiempo y forma? Las reacciones de nuestros aliados y nuestros amigos me llenan de dudas. Da la impresión de que alguien no ha hecho las cosas de acuerdo con una buena planificación. Vamos, que alguien ha metido la pata”, explicaba en El Plural. Este hombre sí que es un lince euroasiático.

Me bajo el sueldo por España

21 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Mientras Freddie Krugman, el terror de los asalariados, pedía que los trabajadores se bajen el sueldo por España y la plantilla de SEAT se los ha congelado un año y a sus directivos les sigue pareciendo poco, en EEUU se han indignado porque los ejecutivos de AIG, reflotada con dinero público, se han repartido unos millones de nada en premio a sus desvelos para hundir la compañía. La reacción allí ha sido rápida porque el Congreso se ha inventado un impuesto del 90% sobre estos bonus, que algunos ya estaban devolviendo después de recibir cartas con la oferta de hacerles gratis el nudo de la corbata con una cuerda de piano, según contaba Anna Grau en el ABC. Aquí Actualidad Económica les hubiera dado un premio.

“¿Por qué el primer ejecutivo de una multinacional cobra 160 veces más que un empleado ‘medio’ de esa misma compañía?”, inquiría también en la monarquipedia Fernando Cortés. Pues es una buena pregunta a la que tendrían que contestar Francisco González, César Alierta, Alfredo Sáenz o el propio Pizarro, que se doró un riñón cuando hacía de Agustina de Aragón en Endesa y también el otro cuando le dieron el pasaporte.

Krugman estaría de acuerdo en que reducir las remuneraciones de los barandas aumenta también la productividad, y en eso debía estar pensando Gonzalo Bernardos cuando proponía en El Periódico lo siguiente: “De la misma manera que hay un salario mínimo debería ponerse en práctica uno máximo, y nadie en España debería percibir por su trabajo más de 500.000 euros anuales”. ¿Hay alguien en contra en la sala?

Lo que parece un sarcasmo es pedir al mileurismo patrio que se recorte la nómina y además ponga sonrisa de fotomatón. “El nivel de productividad de los trabajadores de la manufactura en España es el 75% de sus homólogos estadounidenses (año 2007), el mismo porcentaje prácticamente que los salarios de tales trabajadores representan de los estadounidenses (79%). Los trabajadores españoles no están sobrepagados. En realidad, en comparación con sus homólogos en la UE-15, están subpagados” certificaba ayer Vicenç Navarro en El Plural.

Un buen consejo

Quien albergue dudas legítimas sobre este particular debería seguir el consejo de Luis Núñez, un lector de El Norte de Castilla: “Sería interesante que los expertos en economía y los empresarios hicieran la prueba de vivir con los mismos sueldos que pagan a sus empleados”. Va a ser que no, Luis.

La soledad de Zapatero

20 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

A Zapatero empieza a pasarle lo que a Borges, que estaba solo y no había nadie en el espejo. Rajoy se lo recordaba este miércoles en el Congreso cuando le decía que nadie quería estar con él y así no aguantaba ni medio año. Con moción de censura o sin ella, todo invita a pensar que, si el PP gana las elecciones europeas resucitara la matraca del “váyase, señor González”, pero rimando en consonante con porompompero. Por su bien, tengan a mano las aspirinas y luego no vengan con que no se les avisa.

“Yo creo que Zapatero no aguanta hasta el 2012 ni siquiera por calendario”, vaticinaba Antonio Pérez Henares en RNE, confundiendo quizás la realidad con sus deseos. Al socialista, que es un picaflor en esto de las alianzas, no le quedan muchas novias después de que CiU y el PNV hayan vuelto del huerto con las enaguas rotas y jurando en arameo, pero “no le faltarán compañías mientras tenga el control de los nombramientos que salen en el BOE y la llave del Presupuesto. Las ideologías caducan, pero los intereses engordan”, tal es la opinión de Martín Ferrand en ABC.

De hecho, ya hay quien, como Esquerra, se le insinúa con descaro y aires de perdonavidas. “Ridao (…) entró en el garito, indicó al comerciante todo lo que le podía ocurrir, desde la rotura de escaparates hasta la explosión del negocio, y luego detalló el pago exigido para evitar que todo esto sucediera: (…) la generosidad con Cataluña entendida, no ya como solución, sino como única tabla de salvación para el náufrago parlamentario”, relataba David Gistau en El Mundo.

¿Volverá nuestro Casanova a besar las plantas de dama tan resabiada? No lo cree en su Diario Crítico Fernando Jáuregui, quien ve a Zapatero, depre y todo, pidiendo un acuerdo amplio con Rajoy “que le permita tener oxígeno para ganar votaciones en el Parlamento sin ceder a exigencias excesivas de los nacionalistas y/o de sus propios correligionarios catalanes”. Algo le pasa en la vista al bueno de Fernando.

Inteligencia

Tan evidente como que los socialistas pueden terminar extenuados de tanto malabarismo parlamentario, cuando no estofados al chup chup de la crisis, es que al PP le falta un hervor y le sobra alguna mancha de corrupción muy pegajosa. “Una oposición contundente, que es necesaria, precisa imaginación e inteligencia”, advertía Germán Yanke en Estrella Digital. Es pedir demasiado. Nos espera la matraca y las aspirinas.

Linces y condones

19 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

La campaña de los linces de la Conferencia Episcopal sobre el aborto ha coincidido con el inicio en Camerún de la gira africana del Papa, donde ha proclamado con mucha santidad que el reparto de condones agrava el problema del sida. Según Benedicto XVI, el contagio no se evita con Durex, sino con responsabilidad y, si esto falla, Dios proveerá. Lo decía ayer ABC: “Los hospitales de la Iglesia católica curan a un cuarto de todos los enfermos de sida del mundo”. ¿Por qué se lo tenían tan callado?

La gente se muere de sida por voluntad divina y, según la Iglesia y el columnismo de sacristía, ha de nacer de la misma forma. Las madres tienen que entender que son meros receptáculos. De ahí que interrumpir el embarazo sea “crimen organizado y negocio al canto”, según la docta opinión de Alfonso Ussía en La Razón. “Aquí no estamos hablando de progresismo y avance de la sociedad. Sí de sangre inocente, sí de vidas arrancadas, sí de trituradoras, sí de millones de euros”.

Ahora bien, comparar los derechos de un lince y los de un sonrosado bebé puede ser peligroso. ¿Acaso no se seleccionan los embriones de este felino para procurar su superviviencia? “Me gustaría que el obispo auxiliar de Madrid nos dijera también si su campaña ampara también a los nacidos”, se preguntaba Ignacio Martínez en el Diario de Jerez en referencia a Andrés, el niño de 7 años salvado por un hermano recién nacido y genéticamente seleccionado. “Andrés también podría hacerle a Camino la misma pregunta: ¿Y yo?”.

La Iglesia tiene derecho a gastarse en vallas lo que recauda con la cruz del IRPF, incluso a movilizar a los médicos ultracatólicos para que barnicen de ciencia su propio dogma, pero eso no les autoriza a equiparar aborto y asesinato ni a frivolizar con una campaña made in Benetton. “No sé quien es el genio al que se le ha ocurrido la infeliz idea, pero le aseguro que provoca una reacción contraria a la que persiguen”, sostenía Julia Navarro en el diario Levante.

Chiste papal

“Los principios absolutos no suelen tener más remedio que descender al terreno resbaladizo, mixto, impuro de lo humano”, afirmaba ayer Belén Altuna en la edición vasca de El País. ¿Se puede estar contra el aborto y al mismo tiempo contra los métodos anticonceptivos? ¿Qué sabe de la humanidad un Pontífice que predica la abstinencia en el continente del sida y reniega de los preservativos? ¿Qué chiste nos está contando?

¿Krugman se chuta?

18 mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Después de tomar con él un café con cruasán, el Nobel de Economía Paul Krugman le ha dicho a Zapatero que, en lo tocante a la crisis, España lo tiene entre crudo y poco hecho, y que habría que bajar los salarios y los precios para que la cosa no fuera horripilante, sino solamente espantosa. Con razón María Teresa Campos ayer en Telecinco le llamaba “Krueger” en vez de Krugman, aunque no llevara el típico jersey rojo y verde ni el guante de cuchillos. ¿Que qué le dijo Zapatero? Que era optimista y que tenía un par de reformitas en cartera de lo más eficaz.

“Eso ya está pasando. Ya hay empresas que están negociando con sus trabajadores un recorte de salarios”, afirmaba Lucía Mendez en Onda Cero, aunque se le olvidó mencionar que una de estas empresas era la suya, El Mundo, y que, además de bajar los sueldos, quiere echar a la calle a 200 personas. Cuando le pregunten a Ramírez, que llega justito a fin de mes, dirá que todo lo hace por patriotismo.

La situación es tan mala que, según César Vidal, el lenocinio se ha convertido en una alternativa al desempleo. Don Herodoto se lo tendría que hacer mirar, porque, si es verdad lo que contaba ayer en La Razón, escruta las páginas de contactos de los periódicos, habla de putas con los taxistas y tiene conocidas en el oficio. “(ZP) va a pasar a la Historia como el presidente del Gobierno que ha condenado a un número mayor a ejercer la prostitución para poder comer”, decía esta autoridad en la materia.

¿Qué hacer para escapar del infierno y, de paso, acabar con la delincuencia y con las hambrunas africanas? Pues hacer caso a Fernando Sánchez Dragó, que ha debido de aterrizar en la economía después de alguno de sus viajes interiores. “Sé cómo salir de la crisis (…). Legalicemos las drogas. Elevémoslas a monopolio del Estado durante una temporada”, sugería en El Mundo tras constatar que “la gente se droga, se ha drogado siempre y siempre se drogará”. Es una idea, tron.

Esfínteres y faquires

Pero Zapatero no hace caso a los consejos y vela a su manera por esos asalariados que “viven con los esfínteres encogidos del miedo a no saber por dónde le va a venir el hachazo”, dicho sea a la manera de Carmen Merino en Canarias 7. Puede que tengamos “un presidente zen cuando hasta los más opuestos coinciden en que es hora de faquires”, como sostenía Ignacio Camacho en ABC. Don’t worry, be happy, que diría Dragó después de ir al estanco.