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¿Vivirían como un cubano?

16 abr 2009
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Obama ha abierto la mano con Cuba y el gesto ha sido bien acogido por Fidel Castro, quien, retirado del mundo, marca el camino con sus periódicas Reflexiones en Granma. Junto a la salpimienta de elogios, el comandante recordaba al emperador que lo de eliminar las restricciones para que el exilio viaje a la isla y envíe divisas está very well, aunque le reprochaba que hubiera olvidado levantar un bloqueo que dura medio siglo. A su tradicional “Cuba resistirá” y “jamás extenderá su mano pidiendo limosna”, le ha respondido con vehemencia Quim Monzó en La Vanguardia: “He ahí la grandilocuencia de un bocazas”.

El régimen cubano fue un símbolo de la izquierda y ha terminado siéndolo para la derecha, empeñada en que la insignificante aldea caribeña sea doblegada por las legiones de la nueva Roma. Sobre cómo hacerlo no hay coincidencia. Para ABC “la Administración norteamericana deberá abolir cuanto antes el embargo comercial… (que) sigue sirviendo a la dictadura como el mejor pretexto para no tener que justificar su desastrosa gestión económica”. Pero el monarquipédico Carrascal no lo veía tan claro: “Es Obama quien tiene que andarse con cuidado”.

Para proseguir con el deshielo, Bastenier se sumaba en El País a la idea de extender sus efectos a lo académico y deportivo “como sucedió con China en los años setenta, algo parecido al encuentro de ping-pong entre los equipos de Washington y Pekín”. ¿Qué mejor que el béisbol para normalizar las relaciones, ahora que Fidel ha sustituido el uniforme por el chándal?

El nuevo clima servía a Carlos Carnicero para retomar el elogio al Gobierno, una senda en la que había dejado crecer la hierba alocadamente. “La medida del presidente estadounidense confirma el acierto de la política española de Zapatero”, sostenía en La Nueva España. Al fin y al cabo, como apuntaba el editorial de Cinco Días, las cadenas hoteleras españolas en Cuba “pueden estar de inmediato en el punto de vista de los adinerados turistas estadounidenses”, y eso, al parecer, es para sentirse orgullosos.

Vivir de pie

Quienes se empeñan en que los demás elijan entre morir de pie o vivir de rodillas tienden a olvidar que lo preferible es vivir de pie y comer tres veces al día. Decía Javier Nart en Punto Radio que “a todos aquellos que proclaman la libertad y las virtudes de la pseudo-revolución cubana les preguntaría si vivirían como un cubano”. Es una buena pregunta.

Elegía a Corín Tellado

15 abr 2009
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Según hemos sabido en la hora de su muerte, el universo masculino puede dividirse entre los que jamás leyeron a Corín Tellado y los que sí lo hicieron, aunque la de estos últimos, por lo general, fuera una lectura a hurtadillas precedida del robo del ejemplar de la habitación de la hermana. La gran dama de rosa se nos ha muerto, pero no como del rayo, que así se murió Ramón Sijé a quien tanto quería Miguel Hernández. Tenía 82 años y estaba forrada. “Jamás pensó en cruzar la puerta de la Academia. Se conformó en que saliera a recibirla el director del banco”, como bien apuntaba José Luis Alvite en El Faro de Vigo.

“Yo, lo confieso, he leído a Corín Tellado”, reconocía Ángel Luis Inurria en El Norte de Castilla, quien, al menos, dio utilidad al pasatiempo. “Me ayudó en el desarrollo de mis primeros y futuros acercamientos al sexo opuesto, cuando carecía de experiencia (…). Doy fe de que Corín sabía muy bien dequé escribía”.

La confidencia de Inurria quedó eclipsada por la que César Vidal hacía ayer en La Razón. Don Herodoto no ha leído a Corín porque no escribía en sánscrito, pero ha visto Mentiras y gordas, la película de la nueva ministra de Cultura. Nadie se explica semejante desliz en un intelectual de talla XL que sólo salva a Garci de la quema de la Filmoteca Nacional. Leyendo su crítica queda claro que o González Sinde mete sexo más “incitante” en la próxima o que no cuente con él: “Si fuera un extraterrestre y (…) me enseñaran que eso es el sexo, con seguridad abrazaría con entusiasmo la vida de celibato absoluto”.

Vidal debiera probar con la Tellado en su versión Ada Miller, seudónimo con el que firmó 26 novelas eróticas, como recuerda Fernando Delgado en Levante. Cuenta el canario que “Rodríguez Ibarra le confesó a Corín que había leído algunas de sus obritas en la mili, pero aclaró en seguida que lo hacían muchos otros soldados”. Si se hubiera enterado Hasán de que teníamos un ejército de nenazas invade Ceuta y Melilla.

Entre Simenon y Balzac

De la fallecida llegaron a hablar maravillas Vargas Llosa y Cabrera Infante. A Diego Medrano en El Comercio le recordaba a Simenon y a Balzac, que ya es tener memoria. Lo único evidente es que la factoría Corín hubiera renegado de Goethe, quien se aconsejaba a sí mismo “escribir menos y pensar más”. Ha dejado más de 4.000 novelas malísimas. Así, sin pensarlo.

Una lucecita en Moncloa

14 abr 2009
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Para dar idea de hiperactividad contra la crisis, los nuevos ministros se han pasado la Semana Santa en los telediarios reuniéndose entre ellos como posesos, frenética actividad que culminó ayer mismo con una rendición de cuentas a Zapatero de los tres vicepresidentes. Según De la Vega, la nueva etapa exigía un mayor esfuerzo y, por eso, todo el Gabinete iba a quedarse sin vacaciones para “planificar un poquito”, aunque en realidad muchos de los veteranos, incluido el presidente, tomaron las de Villadiego, haciendo bueno aquello de que en todos los trabajos se fuma.

En una carta a Ramírez, una lectora de El Mundo, Teresa González, ponía el dedo en la llaga sobre esta “campaña publicitaria” laudatoria con el estajanovismo gubernativo: “No creo que un ministro sea peor o mejor por acudir en una jornada festiva a su despacho (…). Es más, creo que hasta es un mal ejemplo para la conciliación de la vida laboral y familiar y es también una buena muestra de la baja productividad de un país en el que la eficacia se mide por horas y no por rendimiento”.

Ahora sería antiecológico y Sebastián se opondría salvo que fuera de bajo consumo, pero la imagen de la bombilla siempre encendida ya la tuvieron los propagandistas de Franco para mostrar sus desvelos patrióticos. “La leyenda de la lucecita del Pardo resucita ahora con la insólita imagen de las altas jerarquías del Estado entregadas a la dura tarea de luchar contra la crisis en pleno Viernes Santo, mientras la ciudadanía en general se solazaba en playas y casas rurales”, escribía Anxel Vence en El Faro de Vigo. Es que está todo inventado.

Si de lo que se trata es de que agradezcamos el gesto, se agradece y punto, pero, como resaltaba Antonio San José en El Plural, “cabe imaginar lo escasamente rentable que debe ser acudir a un ministerio deshabitado de funcionarios para pergeñar, sin un equipo propio que espera nombramiento, una política eficaz ante la crisis”. En esto deberían tomar ejemplo del Rey, que las fiestas de guardar nunca las pasa en Zarzuela porque sabe que no le cunde.

Fontaneros

Más receptivo se mostraba el editorialista de El Periódico de Aragón: “Las intenciones del jefe de Gobierno van, al parecer, mas allá de la imagen. No se trata sólo de exhibir hiperactividad, sino de desatascar algunos de los asuntos pendientes”. Va a resultar que Zapatero no ha cambiado de ministros sino de fontaneros.

Losantos en la cruz

10 abr 2009
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Con gran pesar, la Cope se ha decidido a apagar el micrófono al apóstol Federico, después de que el Espíritu Santo en forma de paloma y en vuelo directo desde San Pedro así lo determinara. Roma locuta, causa finita. Para disimular su crucifixión, al de Teruel le han ofrecido compartir las noches con Don Herodoto, con lo que el prolífico Vidal hubiera ganado tiempo para escribir dos libros a la semana, pero ambos ya se han hecho a la idea de abandonar juntos el convento. No hagan colectas para su manutención porque Esperanza Aguirre se ha ocupado de todo: en vez de una mercería, le ha puesto a Losantos y a su álter ego Ramírez una emisora en Madrid. A la presidenta no le cabe el corazón en el pecho.

La previsible marcha del agitador de La Mañana tenía descompuesto a Pío Moa, que, no en vano, cobra de él en Libertad Digital. “El trato dado a Federico y a César se explica en gran medida por las tremendas presiones que han debido soportar los obispos de parte del poder socialista, así como de los separatistas y de los futuristas peperos”, certificaba en su blog el presunto historiador.

Tres cuartos podía decirse de Luis del Pino, otro asalariado que, a su sombra, se doctoró en agujerología. En su opinión, ha habido una nueva conspiración, la enésima, esta vez para “silenciar” al de Orihuela del Tremendal, digo, de Tremedal. “El problema no reside en lo que Federico opine, sino en que la opinión de Federico no es, en realidad, sino un fiel reflejo de la opinión de muchos millones de personas”, explicaba también en Libertad Digital.
Losantos no es Francino, que aburre más que un gol de Oliver y Benji, y hay que reconocer que le sobra talento, aunque lo dedique profusamente al insulto y la fabulación. Aún así, cuesta creer que forme parte de una conjura anticatalana, como apuntaba Josep M. Pasqual en El Punt: “No me parece que Losantos fuera estrictamente un francotirador, sino que era una punta de lanza del aparato del Estado”. Para nota.

¡No te vayas!

El Mundo, siempre incisivo, le preguntaba a Federico este pasado domingo si prescindiría de sí mismo, y Federico respondía que antes muerto. “Con la crisis que hay, procuraría por todos los medios que me quedara, hasta doblándome el sueldo si fuera necesario”, afirmaba. De un tipo tan genial cabe esperar, al menos, que nos ahorre la farsa de presentarse como una víctima de la libertad de expresión. Tenemos el estómago delicado.

Leña al mono, que es ministro

09 abr 2009
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Como lo de conceder cien días de gracia a un nuevo Gobierno está en desuso, a los nuevos mimbres de Zapatero han empezado a darles hasta en el DNI mientras juraban el cargo. Aunque prevista, la remodelación ha fastidiado mucho, por ejemplo, a Cristina López Schlichting, que reconocía en La Razón que pensaba dedicar la Semana Santa a pintarse la uñas de los pies “y soñar con ser mujer objeto”, y esto le ha trastocado los planes. Dejemos pues a Cristina que siga soñando.

Además de contra Salgado, cuyo nombramiento, según Antonio Lucas en El Mundo, “no es cambiar de naipe sino intentar resolver un póquer con una sota de bastos”, ha habido leña para el resto de los monos, fueran o no de goma. En la tertulia nocturna del martes en la Cope, un tal Belloso, ex director de Expansión, explicaba el nombramiento de Ángeles González-Sinde “porque el padre de la señora esta es muy amigo de Rubalcaba (…). Es de una frivolidad y de una falta de consistencia abrumadora”. Estupendo análisis de no ser porque “el padre de la señora esta” murió en 1992. Tu inconsistencia, Belloso, sí que abruma bastante.

En ABC, Ignacio Camacho la emprendía con Chaves, “el eslabón perdido del felipismo” y “el paradigma de la indolencia y la desgana”. Se ve que al andaluz le cae tan bien su paisano como Trinidad Jiménez a Santiago González: “No es médica, pero tiene experiencias internacionales, lo cual nos vendrá muy bien por si hay que combatir el beriberi o el dengue”, certificaba el columnista de Ramírez.

Para encontrar florilegios semejantes del nuevo ministro de Educación, rector y catedrático de Metafísica, había que leer en Libertad Digital a José García Domínguez, del que se sabe que es de Lugo y que dejó de ser de izquierdas: “¿A qué extrañarse de que don Ángel Gabilondo de Santillana y Prisa, Conde de los Okupas, el mismo genio precoz que terminó la carrerita de Filosofía y Letras a la muy respetable edad de 31 años, esté llamado a poner coto al fracaso escolar?”.

El morbo de Blanco

Faltaba Blanco, “el que tiene más morbo” para Carlos Alsina. “Aspira a ser Indalecio Prieto, pero construir infraestructuras es más complejo que fabricar consignas”, escribía en el tebeo de Marhuenda. Decía Chesterton que el periodismo consiste en explicar que Lord Jones ha muerto a gente que ignoraba que estuviera vivo. Pero no vale matar a Lord Jones a quemarropa; hay que dejarle que se muera él solito.

Las vacaciones del mafioso

08 abr 2009
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Astrit Bushi, el delincuente que asaltó el casoplón de José Luis Moreno y dejó al ventrílocuo la cara como un mapamundi, se ha ido de vacaciones de Semana Santa tras ser puesto en libertad sobre la marcha gracias a una sucesión de errores dignos del tebeo. Un juez decretó su libertad por una causa distinta a la que le mantenía a la sombra y los policías que le custodiaban, en vez de devolverle a la cárcel, le despidieron con una palmadita en la espalda. La culpa, como es habitual, no ha sido de nadie sino del sistema, que al parecer se despista con los mafiosos pero no perdona una multa de tráfico al resto de los mortales.

“Que los policías le suelten las esposas allí (en el juzgado) no se ve ni en las películas americanas (…). No se lo cree nadie”, aseguraba en Onda Cero una escandalizada Carmen Gurruchaga. Bushi salió de Alcobendas como Barrabás tras ser indultado por Pilatos, y esto también ha inquietado mucho a un amigo de Juan José Millás: “Me cuenta que a él (…) se le ha pasado por la cabeza esconder el dinero debajo de la cama. Pero me da mal rollo –añade– (…) ahora que ha quedado en libertad el agresor de José Luis Moreno”, relataba en La Opinión de Málaga.

El escándalo ha salpicado de lleno al ministro del Interior, quien, tras la captura del hombre del hacha, se hizo fotos con Moreno y su cónclave de cardenales para advertir a la delincuencia internacional que “la ciudad está segura porque la apatrulla Rubalcaba”, dicho sea a la manera de David Gistau en El Mundo: “Lo que les va a llegar no es que aquí se acaba en la cárcel, sino que es suficiente con que coincidan dos o tres incompetentes bajo el mismo techo para que los criminales salgan por la puerta principal y silbando”.

Con todo, la situación no es tan terrible como la pinta el atormentado editorialista del diario YA que, a fuer de ultracatólico, le ha cogido gusto a describir el infierno: “Albanokosovares, rusos, rumanos, búlgaros…, vienen en manadas,sabedores de que ahora mismo no hay sitio en Europa donde se proteja más a los delincuentes que en España”. Que Dios nos ampare.

Responsables

Seguimos a la espera de que alguien pague por el desatino. “La Justicia no puede impartirse a la medida de la víctima, pero debe cuidarse de no herirla o agravar su dolor con sus descuidos, malentendidos o errores”, insistía El País. Libre de hematomas, la cara de Moreno tiene que ser un poema.

Salgado se cuela en la foto

07 abr 2009
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La vida es así de injusta. Cinco años esperando una foto y llega una espontánea, se cuela detrás saludando y te la fastidia. Y eso que Elena Salgado siempre fue discreta, tanto que muchos ni sabían que todavía era ministra. Se asegura que ahora será vicepresidenta, que también lo será Chaves y que hasta Blanco tendrá cartera. De confirmarse esta crisis de Gobierno al descuido, voceada mientras Zapatero se dejaba coger del hombro por Obama y le juraba amor eterno, la duda quedará despejada para siempre: un feriante de perros piloto conoce mejor los entresijos del marketing que los estrategas de Moncloa. Moraleda, que era un portento, tiene dignos sucesores.

El hipotético ascenso de Salgado hizo feliz ayer a Miguel Ángel Revilla, casi tanto como a Solbes. “Esta señora (…) es la discreción, la corrección, el trabajo y la preparación (…). No es el momento de los genios que, por otra parte, a ver dónde están, porque esto no es el fútbol”, aseguraba en Punto Radio el renombrado distribuidor de anchoas del Cantábrico y futuro presidente de su club de fans.

Pero no faltaron quienes, como El Mundo, sostuvieron que “la titular de Administraciones Públicas carece del prestigio, de la reputación y –sobre todo– de la formación del vicepresidente económico”. Por muchas razones, incluidas las obvias, es evidente que Salgado no es un peso pesado, aunque tampoco sea para tomárselo a cuchufleta: “Por la parte femenina del Gobierno, todas las que han cogido peso han desaparecido. Esta señora se ha mantenido e, incluso, yo creo que ha adelgazado”, se mofaba Tomás Cuesta en la Cope. Siguiendo este razonamiento, De la Vega puede estar tranquila.

¿Confirmará esta semana Zapatero lo que está en boca de todos? “No tengo ni idea”, reconocía con socrática modestia Pilar Cernuda en Onda Cero. Eso sí, que iba a haber crisis, lo sabía desde el sábado “a través de alguien del entorno de Elena Salgado que, evidentemente, se ha ido de la lengua”. Con tertulianos tan informados es que da gusto, oiga.

Así se especula

Lo que se pide a un opinador es que opine, que especule sobre la especulación, que se pregunte con la mayéutica de Ramoneda en la Ser si, al elegir a Chaves y a Blanco, es Zapatero el que acude al partido o es el PSOE quien los impone. Y si además se contesta a sí mismo, mejor: “Quizás es más bien Zapatero el que acude al partido”. Lo de menos es que sea verdad.

El nuevo capitalismo

04 abr 2009
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Los líderes del mundo iban a refundar el capitalismo en Londres pero todavía no sabemos si el resultado del parto ha sido niño o niña aunque los padres de la criatura parecen satisfechos. Hasta ahora no había importado que un 10% poseyera el 85% de la riqueza mundial y hasta se consideraba natural que 100.000 personas murieran al día de hambre, pero han bastado la quiebra de unos bancos y que un tal Madoff estafara a un puñado de millonarios para certificar que la avaricia rompe el saco y que el sistema no tenía rostro humano pero sí mucha cara dura.

El nuevo orden que se pretende es, en realidad, una vuelta al viejo capitalismo, más regulado, cuando la plusvalía se obtenía en la producción porque no se habían inventado los hedge funds y los únicos paraísos que se conocían eran los tropicales. Lo imposible será acabar con la codicia porque, como explicaba Miguel Ángel Aguilar en Cinco Días, “forma parte de las propensiones de nuestro estado de naturaleza caída(…) Sólo cabe hacerla más difícil y penalizarla de manera más contundente. Disuadir por el escarmiento”.

De la cumbre sólo ha salido un cheque de un billón de dólares y una cuartilla con los nombres de los paraísos fiscales pero a Juan Cruz ambos detalles le parecían en RNE “la gran fe de erratas del capitalismo”. Sin embargo, en Londres nada se ha reescrito a fondo porque, como aseguraba Javier Neira en La Nueva España “el anunciado fin del capitalismo se vio que era pura fantasía”.

Podría afirmarse de hecho que si algo se ha cambiado es para que todo siga igual, en una revisada versión del Gatopardo. Por eso, a quienes piensan que otro mundo es posible y que la crisis debe abrir la puerta a la justicia se les ha seguido considerando unos vándalos salvajes. “La ventaja (del capitalismo) es que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”, sostenía Joan Tapia también en la radio pública. El virus ha mutado antes de que la vacuna estuviera lista.

“Apocalipsis inventado”

“Esta crisis nunca podrá desprenderse de la infamante sombra de haber sido, en buena medida, un Apocalipsis inventado”. Tratándose de Arcadi Espada, es difícil saber que quiso decir ayer en El Mundo. ¿Son una farsa los parados, los desahuciados y los hambrientos? ¿No es tan fiero el león como lo pintan? ¿Sólo hemos dado un paso atrás para tomar impulso y joderle la frase a Fidel Castro? Ilumínanos.

Corrupción en familia

03 abr 2009
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La preocupación por la familia es un principio muy arraigado en el PP y la prueba es que algunas de las corruptelas investigadas por Garzón se destinaron a fines muy cristianos. Así, por el viceramírez de El Mundo, García Abadillo, hemos sabido que Correa pagó la boda del diputado autonómico Martín Vasco y la comunión de uno de los hijos del ex alcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda, algo que la madre de la criatura, Ana Mato, debía ignorar, igual que desconocía todo lo concerniente al Jaguar de su esposo. El tal Correa era una especie de visa oro con gomina, o sea, el padrino perfecto.

Entre tanto sacramento sufragado por el clan, a Rajoy le ha tocado la penitencia de apechugar con Bárcenas, al que se acusa de haberse llevado a su cepillo 1,3 millones de euros. Tan numantina defensa del tesorero podría sugerir que el gallego mantiene con él alguna hipoteca inconfesable, pero no hay que ser malpensado. Si le tiembla el pulso no es por “patriotismo de partido”, en expresión de José Aguilar en el Diario de Cádiz, sino por “su escrupuloso sentido de la justicia y su bonhomía personal”, que es así como Ignacio Camacho le definía en ABC.

Después de crucificar al juez, los opinadores más diestros han llegado a la conclusión de que Bárcenas y el sobrecogedor eurodiputado Galeote tienen que hacer mutis “por lealtad al partido en el que militan desde hace años y por lealtad al equipo de dirección de ese partido”. Lo decía en Granada Hoy Pilar Cernuda, que es al PP lo que Manolo el del bombo a la selección nacional, pero con mejor tipo.

De existir el “código deontológico de la profesión política” que proponía Pepa Bueno en El Periódico se disiparían los interrogantes. “¿Puede aguantar el tesorero del PP, Luis Bárcenas, señalado por un juez como presunto receptor de dinero corrupto, al frente de las finanzas del partido que puede gobernar España pasado mañana?”, se preguntaba. Claro que hay cuestiones más inquietantes: ¿podría resistir Rajoy que un despechado Bárcenas tirase de la manta?

¿Masoquismo?

Si no hay nada que ocultar, mantener en su puesto al señor de la caja es puro masoquismo, más si cabe cuando lo probable es que la causa, lejos de extinguirse, termine en el Supremo. “A la dirección del PP se le acaba el tiempo de adoptar una postura firme y coherente ante los indicios de corrupción”, urgía el editorial de El País. Rajoy, tic-tac tic-tac, se lo está pensando.

Obama a la vista

02 abr 2009
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Zapatero se nos ha ido a Londres a arreglar el capitalismo pero, como Sarkozy, se ha dejado en casa a su doña, Sonsoles Espinosa, a quien la prensa británica ya había bautizado como “la nueva Carla Bruni” pero con más voz. Ante el Rubicón de hoy en el G-20, el Napoleón del Elíseo nos mostraba el camino en un artículo apocalíptico que ayer publicaba El País: “No podemos fracasar, el mundo no lo comprendería, la Historia no nos lo perdonaría”. Para no ser menos, Zapatero nos ha dejado un vídeo suyo con fondo de banderas en el que se declara optimista.

Además de contribuir a la salvación del mundo con el ejemplo de nuestro sistema financiero, que al carecer de liquidez es forzosamente muy sólido, Zapatero tendrá a tiro de piedra a Obama, con el que ya puede hablar con el teléfono rojo que usaba Aznar para hacerle la pelota a Bush, rebautizado como zapatófono por razones obvias. “Después del impagable regalo del teléfono encriptado, puede que incluso logre que el hombre negro de la Casa Blanca le dé el número de su blackberry”, auguraba Ignacio Camacho en ABC.

Habrá de tener cuidado Zapatero en no mostrarse excesivamente genuflexo con el nuevo emperador porque, como afirmaba Carlos Alsina en La Razón, “la imagen coñera del primer ministro que pierde el culo por citarse a solas con Obama es vitriolo en manos de críticos corrosivos (…). Caerle bien a Obama es una cosa. Perseguirle con la lengua fuera, desagrada”. Ya se sabe que el mejor fuego no es el que se enciende rápidamente.

En cualquier caso, la foto de hoy –si la hay– o la de este domingo en Praga, no será gratis. Los americanos “llegan a compartir la ruina con Europa, que está para el tinte”, que decía Raúl del Pozo en El Mundo. Y también los ataúdes: “Ahora llega el momento de compartirlo todo, hasta la muerte. Así de duro, así de sencillo y así de directo”, sentenciaba Carlos Carnicero en La Voz de Asturias a propósito de Afganistán. ¿Estamos dispuestos?

Por lógica

Volviendo al G-20, el análisis más certero lo ofrecía la multitertuliana Margarita Sáenz Díez. ¿Que dónde? Si ayer era miércoles, en la Ser. “Viendo la botella medio llena, si se consiguiera ese aspecto crucial de concordar las nuevas medidas para regular el sistema financiero internacional quizás se habría dado un paso de gigante”, explicaba esta reina de la obviedad. Tan lógico como que quien mete un gol más gana el partido.