Publicidad

Se llama Sanz, Félix Sanz

04 jul 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Decíamos aquí que a Saiz, el espía en jefe, había que darle el pasaporte más por memo que por golfo, y hete aquí que él mismo, a lo tonto, ha tomado las de Villadiego y se ha ido con la caña a otra parte. A este ingeniero agrónomo se le había echado al monte media plantilla de sus anacletos, y así es que no hay quien espíe seriamente. “No me gusta hacer leña del árbol caído, pero Saiz era un desastre”, escribía Fernando Jáuregui en su Diario Crítico. Pues saltan las astillas.

A Saiz, Alberto, le viene a sustituir Sanz, Félix, un general del que todo el mundo destaca que habla idiomas, como si el hecho de tener don de lenguas fuera poco menos que incompatible con el verde aceituna del uniforme. Raúl del Pozo le tuvo de alumno en Uclés, cuando Sanz andaba prendado de Spinola, el que rindió Breda para que Velázquez lo pintara. En vez de las llaves de la ciudad, Zapatero le ha dado las del candado del CNI. “No sé si jefe de los espías es el final más digno para un ilustre soldado. Me acaba de llamar y se lo he dicho. Él me ha contestado: Un militar no puede decir no al presidente del Gobierno”, contaba en El Mundo.

Sanz es, además, según revela Ignacio Camacho en el ABC, “un hombre que lee libros”, lo que unido a que es el “militar áulico” del presidente, que “sabe interpretar mapas del Estado Mayor” y que es de Cuenca, le convierten en el candidato ideal. “No se debería criticar su nombramiento por el hecho de que proceda del Ejército: (…) tan intolerable resultaría que determinados puestos del Estado quedasen reservados a sus miembros como que se les excluyera de ellos por principio”, añadía El País.

Lo que cabe esperar de él es que se lamine a los díscolos del Centro, por eso de que no guardaron el secreto de que su antecesor era el terror del pez espada y porque Abanderado no hace camisetas de acero para proteger la espalda de los puñales. “No hay nada menos inteligente que un servicio de inteligencia que sale en los periódicos por los líos de su jefe”, explicaba José Aguilar en el Málaga Hoy. O sea, que los fulminará discretamente.

El consenso

“Es censurable, sin embargo, que un nombramiento tan relevante no se haya consensuado con el PP”, denunciaba La Razón. ¿Y con el Rey? “Hay que preguntarse dónde estaba Saiz (Alberto) antes de llegar al CNI y dónde cazaba el Rey y atar esos dos cabos”, pedía Luis Herrero en la COPE. Si es que hay que ver más Jara y Sedal.

¿Y después del Plan E? El F

03 jul 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Por lo visto, la estrategia de levantar las aceras y cambiar el adoquinado funciona, hasta el punto de que el paro ha vuelto a bajar en junio por segundo mes consecutivo y de una forma en que no lo hacía desde 2001. Estamos ante un brote verde conseguido en invernadero, pero eso no empaña el éxito de su germinación. El paro ha bajado en todas las comunidades salvo en Madrid, lo que da que pensar acerca de la manera en la que la maquinista Esperanza Aguirre conduce la locomotora económica española. ¿Por qué la presidenta tiene tan poca mano con las plantas?

Que 55.250 personas hayan dejado de visitar las oficinas del INEM era motivo de general regocijo, incluso para Pedro J. Ramírez, que está dando la carta de despido a 200 trabajadores de El Mundo y asociados. “Es verdad que es un poco infantil lo que ha hecho el Gobierno: filtrar un dato menos bueno para que luego la realidad supere las expectativas creadas. Pero todo esto es autoengañarse. Todos sabemos cuáles son las previsiones (…) para el otoño y el año próximo”, explicaba en la Cope.

Estas previsiones son las que ponían los “pelos de punta” a Ángel Expósito, el director de la monarquipedia, que, para no ser menos, ha regulado a otros 208 en ABC. “Como escarpias, como alcayatas, no ya como escarpias”, precisaba en Onda Cero acerca de la textura de sus pilosidades. “¿Este dato (el de los 55.250) es para alegrarse?”, se preguntaba para después contestarse a la velocidad del rayo: “Sí. Punto. Dios mío, la que se nos viene encima después”. De gente tan versada en desempleados siempre se aprende algo.

¿Cómo combatir estos malos augurios? ¿Sobreviviremos al Plan E, que parece ser el jardinero fiel de Zapatero? En nuestro auxilio corría Anabel Díez con una primicia en Los Desayunos de TVE. “Hasta que la máquina se ponga en marcha y se
desatasque el crédito seguirá habiendo Plan E (…). Se renovará con otro nombre; ya se está preparando. Llamémoslo F (…). Probablemente se anuncie entre octubre y noviembre”. ¡Qué tiemblen los bordillos!

‘Optimixta’

“La crisis empieza a tocar fondo”, sentenciaba Julio Rodríguez en la Ser. ¿Optimixta con equis de mixta? No tanto. “La cuestión es si esto va a ser estable (…), y más con esta masa financiera enorme que se está metiendo por parte de las autoridades monetarias, puesto que esto es una génesis de futuras crisis. Pero no se trata de amargar el día…”. Pues casi lo has conseguido.

Jaque al PNV

02 jul 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Además de a Otegi, que ha comparado el aval de Estrasburgo a la ilegalización de Batasuna con la guerra preventiva de Bush contra el terrorismo, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dado jaque al PNV y mate a su cruzada contra la ley de Partidos. A juzgar por los balbuceos de Joseba Egibar del martes cuando fue preguntado, cabe presumir que los de Urkullu se han quedado sin discurso y casi sin palabras.

A los nacionalistas vascos les pedía Xabier Gurrutxaga en El Correo un cambio de rumbo, ya que, no habiendo más tribunales a los que censurar, el único camino posible es “dirigir sus exigencias y sus críticas a la izquierda abertzale tradicional en tanto en cuanto depende de ella dar los pasos definitivos para ganar o recuperar la legalidad”.

El consejo caía como una semilla en el fértil blog de Iñaki Anasagasti, que de paso atribuía al pacto de Lizarra el origen de la pérdida del poder por parte del PNV. “Algunos han creído que mezclar abertzalismo con matonismo iba a ser admitido por la Comunidad Internacional. Pues no. Ante eso, ¿qué hacer? Nosotros en lo de siempre. Conservar nuestro discurso abertzale ético. Pero la clave está ahora más que nunca en HB. (…) Si Arnaldo Otegi se sacude tanta cobardía acumulada (…) las cosas empezarán a resolverse, porque son ellos, como en Irlanda, los que tienen la palabra. Que son solo dos: ETA, no. Ya está. Y a hacer política”.

Lo de “nosotros en lo de siempre” es interpretable. Para Amando de Miguel, que es de los que creen que fue un nacionalista con txapela y no una serpiente la que dio a comer a Eva la manzana en el Paraíso, “el PNV ha vivido siempre en simbiosis con los terroristas (…) El nacionalismo es una misma cosa (…) A la larga lo que lleva es a que unos se protejan a otros”, proclamaba en Onda Cero. ¿Y quiénes son nacionalistas? “En el País Vasco, los que no se sienten españoles”. Y la mitad de los vascos que no se sienten españoles, ¿también protegen a ETA?

Imaz o el monte

“Veremos si vuelve Josu Jon…”, suspiraba José Antonio Zarzalejos en La Estrella Digital. O Imaz o el monte, aclaraba. Entre tanto, el PSE y el PP se frotan las manos. “Si Patxi López (…) y Basagoiti lo hacen bien, el PNV se puede tomar unas vacaciones de 15 o 20 años”, destacaba Ramón Tamames en Punto Radio. Dar por muerto al PNV es bastante temerario: no será la solución pero está condenado a formar parte de ella.

Exalte a Franco; es gratis

01 jul 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Con la excepción de dos concejales del PP, uno víctima de una micción incontenible y otro de una diarrea mental, el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado despojar a Franco de los honores que le concedió, entre ellos el de alcalde honorífico e hijo adoptivo. El asunto ha vuelto a levantar el brazo de algunos demócratas de toda la vida. Y es que somos un país muy comprensivo. En Alemania van a la cárcel quienes exaltan públicamente el nazismo; aquí a los modernos nostálgicos de la dictadura les hacemos como poco directores de periódico.

Francisco Marhuenda, mascarón de proa de La Razón, no acababa de entender por qué los populares se habían sumado a la iniciativa de IU. “Hay una cosa que aprendí hace muchos años –explicaba en la Cope–. Si un comunista dice blanco, hay que decir negro”. ¿Su opinión de la dictadura? Pues ésta: “El régimen de Franco tenía una cosa y es que llegaban los mejores en formación”. Con la democracia han ascendido los mediocres, ¿verdad, Paco?

Hay que avisar de estas cosas porque en lanacion.es reventaban los teléfonos. Lo contaba Carlos Dávila en la radio de Don Pelayo: “La gente ha pedido unánimemente que se dé el mismo paso retirando (…) cualquier tipo de mención a personajes como Largo Caballero o La Pasionaria”. Ante el clamor popular, Dávila liderará a las masas. Enviará las firmas a Gallardón, para que deje de hacerse “el simpático ante la progresía”. Su coraje cívico es encomiable.

La verdad revelada nos llegaba de la pluma de Pío Moa, el ex grapo historiador. Como Saulo, Moa cayó del caballo y ha debido de hacerse daño en la cabeza: “Se puede exaltar a los antifranquistas como si ellos hubieran (hubiéramos) sido demócratas y liberales, y en cambio no se puede reconocer que la democracia actual, o lo que queda de ella, viene justamente del franquismo”, escribía en Libertad Digital. Por resumir, deberíamos besar por donde Franco pisaba. Llenaríamos de besos millones de cabezas.

El de los bombardeos

“Eso de andar ahora retirándole a Franco todos los títulos que le otorgaron, es como tratar de borrar la memoria de un amor rompiendo sus cartas”, advertía Antonio García Barbeitio en ABC. Pero de lo que se trata, querido, es de hacer justicia. El “responsable de ordenar que se bombardeara ilegalmente Madrid durante tres años”, como señalaba El País, no puede ser su hijo adoptivo. Hay otras frases que empiezan por hijo mucho más ajustadas.

Mariconadas, las justas

30 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Cuatro años después de la entrada en vigor del matrimonio entre personas del mismo sexo se ha constatado que gays y lesbianas no se casan mucho, lo que ha debido de tranquilizar a los defensores de la familia tradicional, compuesta por papá, mamá y 1,46 niños, según el INE. Como la familia sigue sin romperse, lo que molesta ahora es la exhibición pública de la homosexualidad. En el país del macho ibérico se soporta mal que dos señores en tanga de leopardo se morreen en una carroza una vez al año. Mariconadas, las justas.

En el diario Ya, donde sólo escriben heterosexuales de orden y el humorista de los editoriales, tienen tres cosas claras: que la homosexual es una “conducta antinatural”; que los gays disfrutan de una discriminación positiva –“sólo hay que ver el peso de su influjo en programas y series televisivas”–; y que “la anormalidad es la anormalidad, practíquela Zerolo o normalícenla Zapatero y Rajoy”.

¿Qué hacer entonces con la homosexualidad? Curarla, como nos sugería ese incomprendido sabio del Opus llamado Aquilino Polaino. Uno de sus colegas, Jokin de Irala, profesor de Medicina Preventiva, denunciaba en una carta en el Diario de Navarra “que se silencien las posibilidades de retorno a la heterosexualidad”. Es decir, si usted es mujer y le pone Angelina Jolie, que sepa que la ciencia le ofrece la posibilidad de sentir atracción por Brad Pitt, que es lo correcto. “Quienes han conocido la posibilidad de cambio y lo han logrado están orgullosos por su triunfo”.

Enfermos y todo, los homosexuales, al parecer, mandan mucho. Álvaro Ybarra, director de ABC de Sevilla, salió ayer de su armario heterosexual para proclamarlo: “La llamada mafia rosa tiene un poder creciente y muchos heterosexuales empiezan a no atreverse a decir que lo son”. Sentía Ybarra a través de El Mundo el aliento del apóstol Federico, aunque no en la nuca: “Que Zerolo y los zejateros son un lobby es evidente. Que no representan a todos los homosexuales, también (…) Por eso me repele ver a Fernando Marlaska encabezando la lista de un supuesto lobby gay”.

Escuela sin armarios

¿Que qué dice Zerolo de todo esto? Pues que hay que educar en las escuelas “si queremos vencer los altos índices de homofobia, transfobia y bifobia que aún existen” (El Plural). Exceptuando que transfobia y bifobia son palabros, lleva mucha razón el concejal. Ahora bien, ¿qué escuela admitiría a esta tropa?

El arte de gobernar

26 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Haciendo de la necesidad virtud, Zapatero ha regalado a la Ciencia Política una novísima teoría sobre el arte de gobernar. Se trata de la geometría variable, según la cual una cosa es tan buena como la contraria siempre y cuando la suma sea igual o mayor a 176, que es la mayoría más uno del Congreso. Así, se puede acordar con la izquierda una reforma fiscal y romper el pacto seis horas después a cambio de que CiU no bloquee los Presupuestos. Ya lo había dejado escrito Mazarino en su Breviario para políticos: “Acomoda tu conducta y tus palabras a aquel con el que estés en tratos”. ¿Y se puede estar en tratos con varios a la vez? La duda ofende.

El bandazo ha generado cierto desconcierto, especialmente a aquellos que no han leído al cardenal. Este parece ser el caso de Domi del Postigo, muy crítico en La Opinión de Málaga con esa volubilidad, que no hay que entender como “flexibilidad”, sino como un “ejercicio de improvisación, según convenga, para no moverse del sillón”. ¿Su temor? Que el no a la reforma laboral se torne en sí, “porque sería la última inmoralidad de este erial de favores”.

Sobre este asunto debería estar tranquilo, porque Zapatero nos ha dejado dicho en Togo que una cosa es opinar como experto y otra gobernar para la ciudadanía, aunque, según explicaba Josep Ramoneda en El País, “la pena es que no siempre actúe conforme a ese criterio”. Mazarino reservaba otro consejo para estos casos: “Ejercítate para poder defender en cualquier circunstancia tanto una opinión como la contraria”.

Esta versatilidad opinativa tiene sus riesgos. No faltará quien, como Juan Domingo Fernández en el Hoy, la asocie al marxismo tipo Groucho y a “su primer y único mandamiento: estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”; o quien piense que Zapatero “vive al día y esa precariedad le lleva a desarrollar una estrategia cambiante que desdibuja la imagen de un liderazgo comprometido con un programa político conocido”, tal era el juicio de Fermín Bocos en el Diario de Ibiza.

La entelequia

Según La Vanguardia, “hablar hoy de geometría variable (…) no deja de ser, en cambio, una entelequia más difícil de alcanzar a medida que la situación política general va tornándose más compleja”. Pero el presidente no teme a las dificultades y sigue a Mazarino a pies juntillas: “Por esta senda por la que me adentro, seguiré avanzando al azar, sin seguir ningún plan predeterminado”.

El espía tonto

25 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

A Alberto Saiz, el jefe de los espías, no hay que echarle por su carísima cruzada contra el pez espada, ni porque use a los agentes para limpiar el verdín de su piscina, ni siquiera por esa manía suya de meter en nómina a todos sus sobrinos y a la hija del magistrado que controla sus operaciones. A Saiz hay que darle el pasaporte por tonto, en afortunada expresión de Luis del Val en El Periòdic d’Andorra: “El Mortadelo que dirige a los espías no es un necio a secas, sino que pertenece al género de los necios engreídos, (…). Creen que un pedo se puede tapar con una tos”.

Era fácil llegar a esta conclusión antes incluso de que el director del CNI fuera al Congreso con las facturas de su pesquería senegalesa y culpara de sus tribulaciones a los manglanos, una “estructura endogámica” dentro de la Casa que se resiste a sus cambios. La culminación de esta conspiración interna, con la que Saiz ha sido incapaz de acabar en cinco años, habría sido la dimisión de toda la cúpula antiterrorista. “Lo preocupante de verdad es si esa lucha se está traduciendo en una disminución de la eficacia y en la imagen”, apuntaba Eduardo San Martín en Los Desayunos de RTVE. He ahí el quid de la cuestión.

¿Puede esta rebelión “lastrar el buen funcionamiento de unos servicios de los que tanto depende la seguridad interna y externa de los españoles”, como advertía el editorialista de Diario Crítico? Evidentemente, sí. ¿Ha de tener el espía en jefe “una vida privada tan absolutamente clara, nítida y transparente que sea intocable, que no sea accesible al chantaje”, como reclamaba Javier Nart en Onda Cero? Pues también. ¿Ambas razones aconsejarían que Anacleto hiciera mutis y se centrase en la pesca del besugo? Sin duda.

A estas alturas, la supervivencia política de Saiz es tan difícil como que a Pepe Oneto no le suene el móvil en una tertulia. A ello se refería Luis Herrero en la Cope. “El Gobierno toma nota de que este es un sujeto al que habrá que liquidar cuando haya silencio mediático y ambiental. Ya lo ha dejado entrever Zapatero con eso de que confía en él mientras esté”.

Antes de Togo

Precisamente jugando a ser Zapatero,Jaime González escenificaba en la radio de Don Pelayo un pretendido diálogo con Saiz: “Me voy a Togo, pero antes de ir aTogo a enfrentarme con los mosquitos, tú no sigues en el puesto”. Estos de Intereconomía son unos diablos, menos al mediodía, cuando rezan el Ángelus.

Añoranza de las suecas

24 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Las predicciones apuntan a que este año, por eso de la crisis, vendrán menos turistas, esos pieles rojas que almuerzan a las 12 y se beben el agua de los floreros a cualquier hora. La profecía nos tiene en un sinvivir, porque ya se sabe que un hotel a pie de playa rinde más que un panel fotovoltaico y estamos hablando de la industria que mejor partido le saca al sol, que a fin de cuentas no es una energía alternativa en esto del PIB hispano.

Vaya por delante que si las suecas y las legiones de tipos con calcetines y sandalias no acuden en tropel, será porque les pilla a trasmano y no por falta de atenciones, que aquí somos muy mirados: organizamos cursos de parapente y de cometa en Cádiz (Diario de Sevilla); les ponemos un bibliobús en la playa y les invitamos a sardinas en Málaga (Sur); ya hasta montamos una semana de la peseta para que puedan pagar con la calderilla de otros años (Córdoba). Por poner un pero, nos falta alguien como Berlusconi, que promociona el turismo juvenil de Cerdeña, o como Paulina Rubio, que contaba en ABC que hace de embajadora de Quintana Roo, en México, que falta le hace con ese nombre: “En cada entrevista, animo a la gente que venga a nuestras playas”.

Manuel Prieto Peromingo, en La Opinión zamorana, ponía el dedo en la llaga de nuestros males con inusual perspicacia: “El público tal vez no se da cuenta, pero la rentabilidad de los establecimientos hoteleros está cayendo por el desplome de ingresos que se prevén”. Podemos culpar a los camareros, aunque, como precisaba Antón M. Espadaler en La Vanguardia, “el problema del servicio (…) no es de hoy”. O a los precios disparatados. Lo decía con más perspicacia todavía su director, José Antich: “El turismo de low cost tiene posibilidades de captar viajeros ingleses o alemanes”. La sagacidad periodísticano tiene límites.

Tampoco faltan los sabotajes. De uno de ellos informaba el diario Levante: “La falta de civismo ha obligado al área de Turismo del Ayuntamiento de Benicarló a colocar un candado en la cabina de la ducha adaptada de la playa El Morrongo (…). En dos semanas, se han encontrado hasta tres veces excrementos en estas instalaciones”. Los hay guarros.

En patera

Pero no todo está perdido. “Están volviendo los excursionistas obligatorios. Dicho de otra manera: hay magrebíes en la costa”, advertía Manuel Alcántara en el Diario de Navarra. Y vamos nosotros y nos quejamos de la crisis.

Neda y el periodismo

23 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Hasta que hemos visto a Neda morir mirando a cámara en YouTube, lo de Irán era una película sin bueno y tenía poco público. Sabíamos que Ahmadineyad y su valedor Jamenei eran muy malos y muy integristas, pero a Musaví, Jatami y Rafsanyani, el trío opositor, no les hubiéramos confiado a nuestro perro. Ahora todo ha cambiado. Nadie sabe si Neda es real, pero se ha convertido en un símbolo. La revolución verde tiene su mártir y el periodismo su verdugo. Si la información se sirve en Twitter o en Facebook, ¿para qué demonios queremos a periodistas que hacen tres comidas diarias?

La verdad será la verdad la diga quien la diga, lo que pasa es que ya no importa ni que lo sea. A Antón Losada, por ejemplo, la existencia de Neda le resultaba indiferente: “Exista o no, pone cara a los 10 muertos que ha habido ya”, señalaba ayer en la Ser. Tenía que ser Josep Ramoneda el que le llamara al orden: “Antón (…) no vale esto. O es o no es. A más de un periodista le hubieran echado si no fuera real la imagen”. Ramoneda vive en otro mundo.
¿Dónde estamos los periodistas? ¿Salimos del hotel? “Llamamos a nuestra corresponsal –explica en El País Francisco Perejil desde Madrid– y nos dijo que debido a la lenta conexión de Internet no tenía opciones de ver el vídeo y mucho menos de comprobar si era fidedigno”. Si la censura iraní es tan férrea como nos lamentamos, ¿por qué en Internet hay a diario imágenes de las protestas colgadas por ciudadanos iraníes? ¿No nos pagaban a nosotros para eso, aun a costa de ser expulsados, encarcelados o, incluso, asesinados?
A este último asunto se refería un reportaje del Christian Sciencie Monitor repicado y traducido en soitu.es. “Un adulto corriente puede observar y dar noticias (…), añadir audio, fotos y elementos en vídeo (…). Y gran parte de esta labor se hace por amor al arte. Hasta que los periodistas logren volver a colocar el valor de este trabajo por encima de este nivel, merecen cobrar poco”. Puede que sea cierto.

Deontología
Reflexionaba Enric González en el ex diario independiente de la mañana sobre la deontología del oficio, cuando los medios han perdido el privilegio de determinar cómo se presenta la noticia. “El problema, ahora, consiste en que el ‘valor informativo’ lo deciden otros. Lo decide, mientras nosotros hojeamos el Libro de estilo, nuestra antigua clientela”. Si contásemos algo distinto, quizás resolveríamos ese problema menor.

Excomulga y vencerás

20 jun 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

A Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal, la espada flamígera le queda pintiparada. El jueves le vimos dando mandobles con ella, mientras pedía a los diputados católicos que votaran en contra de la nueva ley del aborto y amenazaba con la excomunión a quien osara participar en una interrupción voluntaria del embarazo, ya fuera legislador, médico, paciente o recepcionista. La excomunión es lo más. Al pecador se le aparta como a un griposo y se le pone en cuarentena hasta que se arrepienta. Ya se lo decía San Pablo a los Corintios: “¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?”.

La ofensiva de los obispos ha sido bendecida por ese santo varón que es
Marhuenda. La fe mueve La Razón, lo cual no deja de ser una contradicción in terminis: “Cuando de por medio se dirimen cuestiones tan graves como la naturaleza sagrada de la vida humana, no caben equidistancias ni ambigüedades entre los principios morales y los intereses de partido. No se puede servir a dos señores”, advertía en su admonitorio editorial.
En el PP deben de estar ahora dando gracias al cielo porque, si a Martínez Camino se le hubiera ocurrido sacar a pasear la tizona divina antes de las elecciones, Mayor Oreja, como Saulo, se cae del caballo. Si no llega a ser por el parqué, enciende una hoguera en la rueda de prensa. “¿Se imaginan a miles de fanáticos iluminados, supuestos soldados de Dios convertidos en guardianes de la ortodoxia católica, como hoy sucede en Irán con los guardianes de la revolución?”, se preguntaba Ángeles Mora en el Granada Hoy. “Da repelús sólo pensarlo”. Un poco sí, la verdad.
¿Que qué hace la radio de los obispos para apoyar la cruzada de sus dueños? Cristina L. Schlichting recoge firmas de mujeres virtuosas. Llevan un puñado: “Pone de relieve la inmensa piedad que sentimos hacia aquellas de nosotras que han tenido que abortar, la voz que alzamos en su nombre, afirmando que su situación es asquerosa y el fomentarla es una falta de corazón”, nos recordaba. Bendita sea.

Caso perdido
Rezan, por ejemplo por Mapi Alonso, doctora en Ciencias de la Educación, que reconocía en el Noticias de Álava que había abortado. Pero el suyo es un caso perdido: “En ningún momento me sentí culpable ni víctima de nada, a pesar de que en aquel momento estaba penado por la ley (…). No fue más doloroso que una regla molesta”. Excomúlgala, Camino, por lo de la levadura y eso.