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El Congreso gana, los fotógrafos pierden

28 Dic 2011
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NAC116. MADRID, 20/12/2011.- El líder del PP, Mariano Rajoy, posa para la prensa en el hemiciclo del Congreso de los Diputadios tras ser elegido hoy presidente del Gobierno, una vez finalizado el debate de investidura en la cámara baja. EFE/Emilio Naranjo

Hoy hemos recibido en la mesa de fotografía de Público las nuevas instrucciones aprobadas por la Mesa del Congreso que entran en vigor el próximo día 1 de enero de 2012 y que marcan las normas por las que los fotoperiodistas trabajarán en el Congreso de los Diputados. Esta iniciativa de la nueva Mesa del Congreso viene dada por la polémica foto realizada en el hemiciclo, publicada por el diario El Mundo y en donde se podía leer un mensaje SMS en el móvil de Rubalcaba. La foto en cuestión se hizo el mismo día en que Villalobos reprendía a los fotógrafos del Congreso por tomar imágenes de los papeles de Rajoy. La Mesa, presidida por Posada, pidió entonces consejo a los servicios jurídicos de la Cámara Baja.

El Informe
Corto y pego el teletipo de la agencia Efe en el que se habla de este informe sobre el caso del SMS:

Madrid, 28 dic (EFE).- Los servicios jurídicos del Congreso consideran que el diario “El Mundo” vulneró el derecho al secreto de las comunicaciones al publicar la fotografía de un mensaje de texto en el teléfono móvil del diputado socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

En el informe que ha servido de base para la instrucción dictada hoy por la Presidencia del Congreso para regular la actividad de los fotógrafos de prensa, los servicios jurídicos afirman que este caso ha sido un “temerario acto de invasión de una comunicación protegida” por parte del informante al que acusa de haber creado “un hecho noticioso donde nunca lo debió haber”. Añade que la acción de tomar esa imagen no se adoptó “por error o ignorancia” además de no estar amparada “en ningún caso”, por la libertad de expresión.

Plantean además que, si bien hay jurisprudencia sobre la colisión entre el derecho a la intimidad y la libertad de prensa, no ocurre lo mismo con el derecho al secreto de las comunicaciones que, en el caso de la foto al móvil de Rubalcaba, se ha visto vulnerado.

Añaden que el trabajo de los informadores gráficos no sólo puede vulnerar derechos fundamentales de los diputados, sino que puede entorpecer el desarrollo de su labor y recalca que la publicidad del debate no supone, en ningún caso, que los medios de prensa puedan seguir las sesiones “pegados a la actividad del parlamentario”.

“El carácter público de la sesión no puede convertirse en una versión parlamentaria de los programa de reality”, afirma el informe de los letrados.

Además, se remiten a una encuesta de urgencia realizada entre los parlamentos de otros países -que no concreta- sobre el modo de trabajar de los informadores gráficos, de la que concluyen que su ubicación en el Congreso de los Diputados “es un caso excepcional en el derecho comparado”.

En la mayoría de los parlamentos -argumentan- los fotógrafos han de seguir las sesiones desde la tribuna de prensa (y no desde el propio hemiciclo como en el Congreso), una posibilidad que -agregan- se ha desechado para “no generalizar” un caso concreto y por la dificultad inmediata de remodelar las tribunas.

Por último, reconocen que existe una laguna jurídica en torno a este asunto como demuestra, aseguran, que no se pueda aconsejar, con solidez jurídica, la adopción de ninguna medida concreta “contra quien, según todas las evidencias, ha violado los principios anteriormente descritos”. EFE

111227 MADRID Acto del Inicio de la Legislatura en el Congreso PUBLICO Marta Jara111227 MADRID Acto del Inicio de la Legislatura en el Congreso En la imagen sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofia y Los Principes de Asturias Don Felipe y Doña Leticia PUBLICO Marta Jara111227 MADRID Acto del Inicio de la Legislatura en el Congreso En la imagen Rubalcaba PUBLICO Marta Jara

Derecho información Vs Derecho a la intimidad
Existe un debate abierto desde siempre que se centra en la línea que separa el derecho a la información y el derecho a la intimidad. Esta línea es aun más delgada en el caso de los personajes públicos como son los políticos y mucho más borrosa al trazarse en el Congreso de los Diputados donde se legisla y toman decisiones que afectan a todos los ciudadanos.

Un compañero fotógrafo nos envió un mail en el que daba una visión ordenada del problema que tenemos entre manos. Por un lado está la conveniencia de publicar o no este tipo de imágenes que tiene que ver más con la ética periodística. Y por otro, el eterno debate de derecho de expresión/información y el derecho a la intimidad/honor. En este caso existe jurisprudencia que da la razón a los periodistas teniendo en cuenta la posición de los políticos como personajes públicos que han de soportar esta “presión” en el desarrollo de sus funciones.

Pero en este caso en concreto debería hablarse del derecho al secreto en las comunicaciones como señala el informe que trata el teletipo de Efe. En este caso, como nos cuenta este compañero, el Constitucional hace especial referencia al termino “interceptar”. Es diferente pinchar un teléfono para leer los mensajes dirigidos a otra persona que leer un mensaje de una persona que mira su teléfono en un lugar público. Es diferente pinchar la red para entrar en el ordenador de una persona, que leer la pantalla de una persona que tiene el ordenador abierto en un lugar público.

Pero lo que más me preocupa de lo que se vislumbra del informe dentro del teletipo, no es este debate en el que parecen tener la razón los informadores. Lo que si me preocupa es la dirección que quiere tomar la Mesa del Congreso y que se intuye en el teletipo. Se hace referencia a una encuesta realizada a otros parlamentos de otros países en la que concluyen que nuestro Congreso es un caso excepcional y que en el resto los gráficos se encuentran en la tribuna de prensa. Y añaden que esta opción se ha deshechado, entre otras razones, por la dificultad de remodelar las tribunas de manera inmediata.

También me gustaría saber con exactitud quién es el temerario informante al que se refieren los servicios jurídicos de la cámara. Parece que señalan al fotógrafo como principal responsable de la publicación de la foto cuando esta responsabilidad recae en el director del medio de comunicación. Pero veamos de que tratan estas instrucciones.

NAC10. MADRID, 28/12/2011.- El presidente del Congreso, Jesús Posada, charla con la vicepresidenta primera, Celia Villalobos, al comienzo de la reunión de la Junta de Portavoces de la Cámara Baja. EFE/Fernando Alvarado
Las nuevas normas
La instrucción establece que para el ejercicio de la información gráfica en el interior del Congreso será preciso disponer de una acreditación, como ocurre ahora, expedida por la Dirección de Comunicación de la institución, teniendo en cuenta “el espacio disponible en la Cámara para el desarrollo de la actividad”.

Además advierte de que “solamente los informadores gráficos acreditados podrán efectuar fotografías en el recinto del Congreso”, y ello mediante los accesos que se determinen, sin poder captar imágenes en aquellas áreas que se señalen expresamente como prohibidas para tal actividad.

El apartado 5 del documento, bajo el epígrafe “límites”, contiene una única disposición que señala: “En el desempeño de la actividad autorizada, los redactores gráficos deberán respetar los derechos fundamentales de los diputados y demás personas que prestan sus servicios en la Cámara”.

Este artículo es el que sirve de apoyatura al régimen sancionador que se determina en las disposiciones posteriores referidas al “incumplimiento” de las normas.

Así, se establece que si la Dirección de Comunicación detectara “contravenciones” de lo dispuesto en la norma, lo comunicará a la Secretaría General del Congreso, que podrá incoar un expediente “con audiencia de los afectados” para determinar “las circunstancias en que se produjeron los hechos”.

Si tras finalizar el expediente “se dedujera un comportamiento inadecuado y contrario a esta instrucción”, la Secretaría General elevará una propuesta a la Mesa, la cual estará facultada para retirar la acreditación por un plazo máximo de un año, aunque el medio para el que trabaje el fotógrafo sancionado podrá acreditar a otro profesional.

111220 MADRID Investidura de Rajoy en el Congreso   PUBLICO Marta Jara

Análisis
El texto con las instrucciones, en su mayoría, viene a poner negro sobre blanco las normas que ya se venían aplicando de manera tradicional en el Congreso. La acreditación y el respetar las zonas en las que se trabaja y cuando se trabaja, es algo que nunca ha dado ningún problema. Y no parece que el texto cambie esas normas. Aunque no se especifica en donde y cuando se puede fotografiar y si deja muy claro que se podrán denegar acreditaciones por problemas de espacio. Espero que no se empiece a denegar el acceso a algunos medios con esta escusa y se prohiba el paso a espacios que tradicionalmente son compartidos por prensa y políticos.

Entiendo que la dirección de comunicación encargada de velar por el buen hacer de los foteros actuará a posteriori, cuando haya sido publicada la foto y no durante las sesiones o comisiones. Y espero que no se vuelva a repetir el bochorno de ver a un miembro de la Mesa del Congreso reprendiendo a los fotógrafos o que de ahora en adelante un encargado de comunicación pida a los fotógrafos que enseñen sus imágenes. Lo cual sería totalmente denunciable. Pero entremos en lo que realmente preocupará a los compañeros que trabajan en la calle, en el Congreso, cada día.

Existe una injusticia muy grande en las nuevas normas que regirán el trabajo de los compañeros en el Congreso y que influirá en la información que reciban los ciudadanos a partir del 1 de enero. La injusticia radica en que el fotógrafo será el sancionado con un año de retirada de la acreditación y no el medio que lo acredita y publica la imagen.

Un ejemplo: Un fotógrafo freelance, trabajador autónomo, es acreditado por un medio de comunicación para realizar una información en el Congreso. Este realiza su trabajo lo mejor posible, depende de ello para cobrar el encargo en muchos casos ya que se le paga por imagen publicada y no por realizar simplemente la información. El editor del diario, (léase jefe de fotografía, subdirector, director o presidente) decide realizar un corte y un retoque a la imagen mostrando un mensaje personal en las páginas del medio. Al día siguiente, la dirección de comunicación de la cámara eleva el asunto a la Secretaria General que presenta un expediente a la Mesa del Congreso. Está decide retirar la acreditación al fotógrafo por el plazo máximo reflejado, un año. Durante un año ese fotoperiodista no puede trabajar en el Congreso y no trabajará en esas informaciones. Por otro lado el editor del diario puede acreditar a otro fotógrafo hasta que le abran otra vez expediente y le retiren la acreditación.

En resumen, el reportero gráfico hace bien su trabajo siguiendo las normas del Congreso, el encargado del diario toma una decisión desde su despacho y se castiga al fotógrafo, trabajador autónomo, que se queda en casa viendo como sus ingresos disminuyen y su prestigio es puesto en duda.

111220 MADRID Investidura de Rajoy en el Congreso   PUBLICO Marta Jara

Conclusión
Al caer toda la presión en el fotógrafo, el eslabón más débil de la cadena, los diputados consiguen intimidar a la única persona autorizada para realizar imágenes en el Congreso y documentar la vida política de nuestro país (ni siquiera los diputados pueden tomar imágenes). Los políticos parecen tenernos miedo, por eso ha surgido este debate y estas nuevas directrices.

En mi opinión esas imágenes incómodas deben poder ser tomadas y la responsabilidad de su publicación debe recaer sobre el editor del diario y no sobre el fotoperiodista. Es el responsable de la publicación el que debe valorar la información, si es lo suficientemente importante, afrontar los riesgos y sopesar si se están vulnerando los derechos de los diputados. Utilizando un símil, es como si el arco de un edificio se derrumba aplastando a un diputado y le echamos la culpa a un obrero a pesar de haberlo construido perfectamente según los planos y no se le piden responsabilidades al arquitecto que decidió colocarlo en el lugar equivocado.

Pero la dirección ya está marcada por el informe presentado a la Mesa del Congreso y los peores temores que expresaba en post anteriores están cada vez mas cerca de hacerse realidad. Los fotógrafos están muy encima de los diputados, los que están más cerca de toda Europa. Los políticos nos quieren en la tribuna más alta junto a los redactores. Solo el follón de cambiar la tribuna les impide echar a los informadores gráficos. Es cuestión de tiempo que desaparezcan los fotógrafos de la arena del Congreso.

El Congreso gana, la prensa sale derrotada, los políticos vencen, el fotógrafo pierde. Y el ciudadano… peor informado.