Créeme
CARLOS CARRIÓN

Ya no confío en mi cámara, no me fío de lo que veo, ni de lo que oigo; sobre todo no me fío de los políticos, de ninguno. No me fío ni de la casualidad. Simplemente no me fío. Esta fotografía fue una casualidad. ¿Lo crees o no lo crees? Es verdad, te lo digo yo, fue una casualidad, estuve muy atento… ¿Me crees? Aún así yo no me fiaría. Pero hay que creer en algo ¿no?









