Trabajadores 3/5
ÁNGEL BOCALANDRO

Zaragoza// Malos tiempos para construir casas. Malos tiempos para venderlas y malos para comprarlas. Malos tiempos para promotores, constructores y arquitectos. Para capataces, carpinteros, ladrilleros y cementeros. Pero malos tiempos, sobre todo, para ese último eslabón que son los peones: antes construían casas que nunca podrían comprar; ahora siguen sin poder comprarlas, pero además han dejado de construirlas. Para algunos, los malos tiempos son doblemente malos. ANTONIO AVENDAÑO








