Trabajadores 5/5
ÁNGEL BOCALANDRO

Mérida// No, no es un alma en pena (y con bigote) recién liberada de las profundidades del purgatorio y aún envuelta en el humo volcánico propio de aquellas latitudes. Es algo más terrenal: es un humilde piconero elaborando el picón de encina que alimentará los braseros que todavía se utilizan en muchas zonas de la España rural. La electricidad mató al picón, pero éste aún renace de sus cenizas repitiendo el dicho del clásico: “Los muertos que vos matáis / gozan de buena salud”. ANTONIO AVENDAÑO








