GIANLUIGI GUERCIA

ANGOLA// En una imaginaria sala de exposiciones imposibles, la foto podría pasar por una estudiada composición a medio camino entre los ásperos collages de Rauschenberg y las pinturas metafísicas de De Chirico. De nuevo, la naturaleza imita al arte, aunque el angoleño solitario entre las ruinas sin duda preferiría que, en vez parecerse tanto al arte, la naturaleza se pareciera de vez en cuando a otra cosa, a un buen supermercado, por ejemplo. ANTONIO AVENDAÑO
THOMAS MUKOYA

Nabanga, Sudán// De niños es fácil mirarnos al espejo y sonreír, cuando somos lo mejor de nosotros mismos y queda todo por hacer. Pero años después, ya mayores, ¿qué veremos en nuestro rostro al contemplarnos? Está en nosotros, día a día, cuidar de nuestro reflejo. Querernos, querer a los demás y lo que hacemos. Y sentirnos orgullosos.
DANI POZO

Kabou tenía los dientes rotos y con los labios chupaba la rueda. En la miseria, la imaginación transforma una rueda de coche en un juguete. Me siguió, sin decir nada, por todo el poblado. Me atrapó con su mirada y sus ojos llorosos. Al irme de su poblado, cercano a M’Bour, me dejó con un nudo en el estómago. En Senegal la población infantil llega al 43%. Pequeños expuestos al sida, a la malaria, al analfabetismo y a la explotación.