La emoción no distingue copias de originales
LEO LA VALLE
ARGENTINA// La obsesión moderna por la autenticidad de la pieza artística es sospechosa, pues simula ser una obsesión sólo estética, pero es también comercial. Las buenas copias, en verdad, pueden democratizar el acceso y disfrute de las grandes obras. En Buenos Aires, en el Museo de Calcos y Escultura lo saben bien. Como la atenta visitante de la imagen, cuya turbación ante la noble copia no es menos auténtica que el mismísimo original. ANTONIO AVENDAÑO









