La luna de Quevedo
GIL NARTEA

Filipinas // La fotografía parece tomada para ilustrar el célebre endecasílabo escrito por Quevedo para honrar al Duque de Osuna y rescatado por Borges para honrar a Quevedo: “Su tumba son de Flandes las campañas / y su epitafio la sangrienta luna”. El rojo vivo del atardecer en la bahía de Manila, con la luna eclipsando parcialmente al sol, parece una licencia literaria de la Naturaleza, como si esta hubiera leído a Quevedo y hubiera decidido rendirle su particular homenaje.









