RADOVAN STOKLASA

Eslovaquia // Bajo las barbas de ese San Nicolás se esconde el honesto ciudadano Leo Kuzela, que cada tres meses dona su sangre. El obispo, pues, no es de verdad, pero sí lo es la sangre que está donando en un hospital de Eslovaquia. En cierto país que todos sabemos, no estaría mal que ciertos obispos a los que todos conocemos se dedicaran alguna vez a dar sangre a la gente en vez de poner tanto empeño en quemársela. Se admiten apuestas para adivinar de qué país se trata.
FRANCK ROBICHON

Tokio // El dinero está triste, ¿qué tendrá el dinero? En los grandes centros financieros del planeta el dinero se ha vuelto cobarde y huye tembloroso por los boquetes y troneras del sistema. La imagen parece reflejar esa tristeza en el anodino barrio financiero de Tokio, donde el índice Nikkei volvió a caer de nuevo. Mientras, los gobernantes del mundo intentan que el dinero no huya ni se espante del desastre que él mismo ha creado, pero todo es en vano. El dinero es muy suyo.
UNICEF

Kenia // Hay fotos que reclaman un grito, una protesta, a veces un insulto. Otras no cesan de interpelarnos hasta arrancar de nosotros una denuncia. Pero hay fotos singularmente estremecedoras que lo único que nos exigen es el silencio porque el dolor que retratan es un dolor sin nombre, un dolor anterior a las palabras. Cuando dos niños, desplazados por la guerra, nos miran de esa manera sobrecogedoramente adulta en que estos dos nos están mirando, sólo cabe callarse. ANTONIO AVENDAÑO
UNICEF

Mozambique // Los hermanos Paulino y Laura forman una peculiar sociedad en comandita. Objeto social: echar peonadas. Bienes de equipo: una azada y dos envases de plástico. Bienes de consumo duradero: un paraguas, cuatro platos, seis vasos, dos cucharas y dos esteras. Bienes inmuebles: una choza. Cash flow: cero. Proyectos societarios a corto plazo: comer una vez al día. A medio plazo: Paulino, seguir en la escuela; Laura, volver a ella. A largo plazo: no morir de hambre. ANTONIO AVENDAÑO
UNICEF

Ghana // ¡Mi reino por un caballo!, clamaba Ricardo III. ¡Mi vida por una bici!, podrían clamar estas chicas de Ghana, donde Unicef ha distribuido 6.000 bicicletas. Si en Europa sirven para pasear o sustituir al coche, en África significan otra cosa. Allí son un arma cargada de futuro y una milagrosa pedagogía: hasta tal punto reducen el abandono escolar al facilitar el desplazamiento de los alumnos. El terrible Ricardo, de haber reinado en África, las habría preferido a su caballo. ANTONIO AVENDAÑO
LAKRUWAN WANNIARACHCHI / AFP

ISLAS MALDIVAS// Los ojos de los peces tienen algo inquietante y perturbador, sobre si acaban de ser capturados y queda todavía en ellos el brillo último de la vida. Es una manera de verlo. Otra manera es la del propio pescador, que se dirige al mercado de la capital de las Maldivas para vender el género. Un motivo de júbilo, como lo es también el reciente resultado electoral en las islas, que ha permitido la alternancia política después de 30 años. Antonio Avendaño
JONATHON GRUENKE / AP

MICHIGAN// Desde Julio Verne a William Dieterle pasando por Virginia Woolf, los faros siempre han sido un excelente material literario y cinematográfico. Y también fotográfico, cómo no. En esta ocasión, el reportero ha retratado con gran precisión y talento al poderoso vigía de las costas del lago Michigan soportando, estoicamente, los embates de las olas enfurecidas por el temporal. He aquí una eterna batalla que eternamente acaba en tablas. Antonio Avendaño
NIC BOTHMA / EFE

CIUDAD DEL CABO// Veo, veo. ¿Qué ves? Una cosita. ¿Qué cosita es? Empieza… por la C. Por la C… ¡Colegio! Pues no, no es colegio, que es contenedor. O mejor dicho: es colegio, pero también es contenedor. Lo que aquí es sólo un contenedor, en Sudáfrica es también un colegio. Un colegio-contenedor. ¿Habrá también en Sudáfrica iglesias-contenedor? ¿O bancos-contenedor? No es probable, sería un falta de consideración con Dios y con la Banca. Antonio Avendaño
PAUL HILTON / EFE

HONG KONG// Los audaces agentes de las grandes bolsas no están en su mejor momento. Es la maldita crisis. Unos meses atrás eran los amos del universo, como los llamó Tom Wolfe, y ahora vuelven de nuevo a ser mortales. Su nueva imagen es la de este solitario broker de Hong Kong, apoyado en un triste muro lleno de tristes pintadas y concertando lejanas operaciones condenadas tal vez al fracaso. En fin, lo de siempre: sic transit gloria mundi. Antonio Avendaño
Kim Kyung-hoon

JAPÓN// Prudentes o pueriles, cada pueblo tiene sus costumbres, que los pueblos vecinos prefieren llamar manías. Una muy querida en Japón es el arte adivinatorio Omikuji: pedacitos de papel que predicen el futuro. Si la predicción es aciaga, el papelito se dobla y se cuelga junto a un templo para que los espíritus buenos conjuren la mala fortuna. Tal como andan las locas finanzas, las puertas de los templos no dan abasto y los espíritus aún menos. Antonio Avendaño