JAVIER ALBISU

PARÍS, FRANCIA// Un anónimo artista francés decora rincones del mundo con mosaicos inspirados en los primeros marcianitos, nacidos en los ochenta. En esta ocasión, un miembro del comando Sin ojos en la nuca se aproxima por la retaguardia a un integrante de la brigada Ojos Fisgones. Cautelosamente, intenta cumplir con el plan para liquidar a todos esos fisgones que se dedican a robar los momentos más preciosos e íntimos que los humanos viven en la Tierra.
TOM MIHALEK

FILADELFIA// Un can minúsculo, del tamaño de la zapatilla de un transeúnte cualquiera, queda asombrado al cruzarse con una bestia terrible, de otros tiempos, cuyas fauces descomunales y hambrientas amenazan a nuestro pequeño amigo. Él, alerta, sigue andando con actitud desafiante. Y el monstruo ni se inmuta. En realidad, el grande nunca quiso atacar al pequeño pues, atrapado en el papel, poco podía hacer. Una suerte para el can.
FRANCIS TSANG

Oslo// El paseante camina por una calle cualquiera. Caos cotidiano. Movimiento aleatorio. Electrones sin rienda. Nadamos en el mar de la confusión. Y, de pronto… El caos se transforma en orden. El movimiento se detiene. Los átomos se alinean. Las aguas se congelan. Tan solo dura un instante y se esfuma.
CARLOS CARRIÓN

Ya no confío en mi cámara, no me fío de lo que veo, ni de lo que oigo; sobre todo no me fío de los políticos, de ninguno. No me fío ni de la casualidad. Simplemente no me fío. Esta fotografía fue una casualidad. ¿Lo crees o no lo crees? Es verdad, te lo digo yo, fue una casualidad, estuve muy atento… ¿Me crees? Aún así yo no me fiaría. Pero hay que creer en algo ¿no?