ATTILA KOVACS

BUDAPEST// Iba a ser el refugio de la nomenclatura húngara en caso de ataque nuclear. En la empobrecida Budapest de los años cincuenta, su costosa construcción debió ser promovida por quienes entonces se consideraban a sí mismos los líderes más realistas y sagaces de la Hungría estalinista. A la postre, resultaron ser los más obtusos y fantasiosos: el búnker es hoy un húmedo y fantasmal agujero que no sirve para nada, como para nada sirvió entonces. ANTONIO AVENDAÑO
YURI CORTEZ

HAITÍ// En la desgraciada Haití, últimamente al infierno le llaman Ike, el engañoso nombre del huracán que ha dejado en la isla un rastro sobrecogedor de más de 60 cadáveres y miles de viviendas e infraviviendas arrasadas. El plácido reflejo de los caminantes sobre el agua plateada recuerda vagamente las postales paradisiacas de alguna solitaria isla caribeña, pero no: se trata de la ciudad de Govaines, donde el diabólico Ike no ha perdonado vidas ni haciendas. A. AVENDAÑO
CARLOS CARRIÓN

Éste es el testigo de mi primer beso. Fue el primer impulso para regocijarme con la belleza de todo cuanto veo. Ahora es un lugar al que siempre regreso abatido. Respiro hondo en silencio, alimentando mi energía, despertando mis sentidos, concediéndole la calma y la quietud a mi espíritu para poder seguir y vencer al mundo.
CARLOS CARRIÓN

Los grandes, los verdaderamente generosos, los que apuráis la jornada como apuráis el cigarro, los que tienen tu mirada… los que tiráis del carro. Vosotros sois los grandes. Siempre admiro a las personas incansables que trabajan duro y muestran dicha en cada momento. Como dice un proverbio: “Un corazón feliz hace un semblante alegre”.
CARLOS CARRIÓN

Queremos ser felices, como jauría, como lobos hambrientos, como si de comida se tratara, comprar felicidad, consumirla, ansiosamente devorarla… y el caso es que sabemos que la felicidad también se acaba, aunque rebañes.
CARLOS CARRIÓN

Naufragios en la noche. ¿Qué creéis que había al otro lado de la barra? Deseo y ansiedad en las miradas vidriosas de los hombres. No quise mostrarlo. ¿Se sentía sola? ¿Y ellos? Soledades enfrentadas.
ÁNGEL BOCALANDRO

Moliendo caña de azúcar. En todo el mundo hay 400 millones de niños que trabajan en plantaciones agrícolas, en fábricas o en el servicio doméstico, o que son obligados a ejercer la mendicidad o la prostitución infantil. Gobiernos, multinacionales, sociedad de consumo… ¡basta ya!
ÁNGEL BOCALANDRO

Tras siete siglos de historia, parece estar llegando a su fin. La trashumancia se extingue o, al menos, se transforma a una velocidad de vértigo. Los largos recorridos a pie son sustituidos por rápidos viajes en camión. El tiempo corre en contra de la trashumancia.
ÁNGEL BOCALANDRO

Una especie de cuadrilátero en aguas del Estrecho de Gibraltar acoge un duelo espectacular entre pescadores y atunes, que
luchan por la vida entre impresionantes estertores de muerte. El océano se tiñe de rojo para asistir a un combate de pronóstico fijo: invariablemente, siempre ganan los hombres.
VICTORIANO IZQUIERDO

En la cuesta que lleva hacia La Alhambra de Granada, hay una acequia construida por los árabes para transportar el agua de un sitio a otro. Las hojas de los árboles también son arrastradas por el agua. Las farolas iluminan el camino por el que los coches ascienden y la gente espera el autobús en este paisaje urbano tan granadino.