GETTY IMAGES

Praga // Mientras los checoslovacos despertaban al llamado “socialismo de rostro humano”, 600.000 soldados ocupaban Praga y las principales ciudades del país para convencerles de lo contrario. El instante congelado en la fotografía representa la esperanza de un país en el gesto de un par de amigos saltando sobre un tanque abandonado. En la Primavera de Praga todavía se podía soñar, pero tras ella llegaron veinte años de crudo invierno.
VOLKHART MÜLER

Madrid // El 5 de febrero de 1976, casi una década después del recital de la Universidad Complutense, Raimon volvía a tocar en Madrid. Las voces clamaban por la amnistía para los presos políticos, pero también lo hacían en homenaje al obligado silencio de todos esos años: “Jo vinc d’un silenci que romprà la gent que ara vol ser lliure i estima la vida” (“Yo vengo de un silencio que romperá la gente que ahora quiere ser libre y estima la vida”).
STF

México DF // Un policía cubre desde la retaguardia, tres sujetan al estudiante y el otro toma impulso con la mirada fija en su objetivo. El estudiante, ya esposado, mantiene la cabeza baja, resignado a su suerte. Hace un mes que la universidad ha sido tomada por el Ejército y el mismo tiempo desde que se iniciaron las manifestaciones de protesta. La represión, cada vez más brutal, estallará en octubre en la masacre de la Plaza de las Tres Culturas.
BARRIOPEDRO

Universidad Complutense de Madrid // Antes había sido una silla de aula por la que pasaban unos estudiantes cada vez más inquietos. Arrojándola por la ventana, los estudiantes la convirtieron en símbolo de su derecho a protestar. Disuelta la manifestación, el policía la devolvió a su sitio o la tiró, sin darle importancia. Después llegó más represión, detenciones, clandestinidad. Pero fue en vano: por la ventana abierta ya se habían colado aires de libertad.
JACQUES MARIE

Boulogne Billancourt, Francia // Entre el 15 y el 16 de mayo, 15.000 obreros toman la fábrica de Renault y 35.000 se declaran en huelga. En su apoyo acuden miles de estudiantes. Los sectores de la energía, el transporte y los astilleros secundan las huelgas masivas. Días después, el gobierno de De Gaulle garantiza subidas salariales y la mayoría vuelve a sus puestos. “No le pongas parches, la estructura está podrida”, se había podido leer por las calles de París.