EMILIO MORENATTI

Pakistán // Seguro que es una imprudencia. Y que es muy peligroso. Y que cualquier sabe dónde se sacó el carné el piloto de marras. Pero, siendo cierto todo eso, debe de haber pocos niños en el mundo que no rabien de envidia viendo a estos seis minúsculos viajeros cortando el viento de las calles de Rawalpindi a lomos de la motillo familiar. Si salen vivos de esta, cuando sean mayores recordarán con inmensa gratitud aquel día memorable en que su padre los llevó a conocer el viento.
KHALKID TANVEER / AP

PAKISTÁN// Las pesadillas que sueñan los revisores de tren en sus noches más aciagas deben parecerse mucho a esto. La imagen ha sido tomada en Pakistán y recoge el festivo regreso a casa de musulmanes suníes que han participado en una congregación religiosa celebrada en la ciudad de Multan. La escena es una sucesión de preguntas sin respuesta: ¿Tienen todos ellos billete? ¿Lo tiene alguno? Y una más: ¿cómo se las arregla el pobre maquinista? Antonio Avendaño
FAREED KHAN

PAKISTÁN// El broker debió pensar que nada como una siesta para reponerse del maldito ciclo bajista. Por cierto, que entre operación y operación bursátil bien podrían los tiburones financieros de Karachi gastarse algo en pintura y muebles de oficina, que más que una Bolsa aquello parece una tapadera clandestina de algún negocio innombrable. Aunque quién sabe si todas las Bolsas no tienen en el fondo algo de tapadera y mucho de innombrable. Antonio Avendaño